Pablo C. Reyna nació en Valencia en 1987 y vive desde hace años en Madrid, donde se dedica a la literatura infantil y juvenil. Es autor de la serie MultiCosmos y La casa de los dragones, además de un webcómic llamado Libreros, donde recoge escenas cómicas de una librería inventada llamada Tomo y Lomo.
Este libro es una carta de amor a Valencia, una historia sencilla y muy simpática con un pequeño misterio.
Como valenciana, he sonreído (o me he reído directamente) con muchos de los pequeños detalles del libro. El peinado fallero, el puente de las flores, la barraca, los murciélagos… y los propios personajes de este mundo mágico y futurista también tienen mucha tela que cortar. Todos tienen carisma, identidad y algún detalle memorable. Mi favorita es la protagonista, a quien no me importaría nada tener como hada madrina. Pero al fantasma también le he cogido mucho cariño. Una lástima no haber podido estudiar su obra en el instituto…
Lo que más me ha gustado de este libro es lo redondo que es: todo está atado y bien atado. Si sale un elemento en la historia, se va a usar y va a tener importancia. He terminado el libro con una satisfacción solo comparable a terminar una buena comida con un postre todavía mejor.
Creo que este mundo tiene muchas posibilidades para sacar unas cuantas novelas más, pero incluso si esta es la única, me ha dado material para fantasear un buen rato. Gracias, Pablo, por regalarnos una Valencia de ensueño, más parecida a la real de lo que muchos puedan pensar.
P.D.: el mejor suavizante es el Vernel Cielo Azul, aunque es mejor para la ropa y para la piel no utilizarlo. Con cariño: otra treintañera amargada.