Mi más sincera enhorabuena al autor. Me ha sido muy fácil meterme en la historia (no tanto salir de ella) y ponerme en el lugar de los personajes, lo que me ha hecho vivir un torbellino de emociones. De la incertidumbre y la impotencia a la alegría y la familiaridad que me transmitían los escenarios descritos (pues parte de la historia transcurre en mi pueblo). Ahora me siento parte de la familia de Akiba. Espero que sea la primera de muchas novelas.