Mi más sincera enhorabuena al autor. Me ha sido muy fácil meterme en la historia (no tanto salir de ella) y ponerme en el lugar de los personajes, lo que me ha hecho vivir un torbellino de emociones. De la incertidumbre y la impotencia a la alegría y la familiaridad que me transmitían los escenarios descritos (pues parte de la historia transcurre en mi pueblo). Ahora me siento parte de la familia de Akiba. Espero que sea la primera de muchas novelas.
Fácil de leer e interesante hasta la última página. No pude parar hasta terminar los últimos capítulos para poder saber cómo se terminaba la trama. ¿Lo mejor para mí? La novela ha conseguido sacarnos a mi madre y a mi a la calle para poder experimentar en primera persona los lugares que en ella se describen, al tiempo que aprendíamos más sobre la historia de nuestro pueblo.