Un amigo de la infancia al que todo el mundo cree muerto aparece de pronto frente a Ayu, una estudiante de secundaria. Shunsuke es alegre y extrovertido, mientras que Takumi es tranquilo y estable, pero los dos han protegido a la tímida Ayu desde que eran niños. Nunca han dudado que crecerían juntos... hasta el día en que empiezan a crecer de verdad y todo cambia. ¡No te pierdas la primera parte de esta historia de primeros amores y primeras despedidas tan tierna como desgarradora!
No quiero juzgar hasta leer la segunda mitad de la historia. Por ahora, tengo la impresión de que es de estas historias que me habrían gustado mucho más hace diez años y que ahora, en cambio, no puedo no ver determinados flecos que ya no me parecen tan tiernos. A ver qué depara el desenlace, le tengo esperanzas.
Lo que más me ha llamado al principio son las viñetas claras, con recuadros redondeados, con un estilo de esqueck que le da su toque de recuerdo tierno.
La premisa es siempre un grupo de amigos de la infancia y como es su dinámica, como se pasa de la niñez a las puertas de la adultez queriendo seguir como siempre, ser un niño e ignorar el mundo, pero en cambio sabes que todo cambia y nada permanece igual.
La historia solo está recopilada en 2 tomos por lo que es ligera pero para mí tiene el punto exacto de intensidad que me engancha sin ser adictivo.
Es una historia muy linda sobre la niñez y el paso a la adolescencia. Tiene un estilo de dibujo muy fácil de leer y tiene muchas características clásicas de los slice of life. Aunque... después de haber leído el segundo volumen, me parece que este palicede un poco en comparación, así que nos vemos en mi reseña del segundo volumen