Este no es un libro sobre la película de Los Planetas. Tampoco sobre la leyenda del grupo.
El diario de rodaje de Segundo Premio, la película en la que todo parecía estar siempre a punto de quebrase.
«Este no es un libro sobre la película de Los Planetas. Tampoco es un libro sobre la leyenda del grupo. Este diario recorta una vida, un rodaje, que aspira a crear mundo a partir de esos días». Así se inicia La planta baja. Diario de rodaje, un libro que narra, a través de la intrahistoria de la película Segundo Premio, todo lo que vivió y sintió Alejandro Simon Partal como testigo de excepción de una singular película que sufrió tantas calamidades que todo parecía estar siempre a punto de quebrarse.
El autor comparte sus días y sus noches en un diario que es la suma de muchas miradas, la musical, la cinematográfica y la literaria, lleno de placer, dolor, amor, humor, tragedia y vida. Un libro, en definitiva, que transmite las obsesiones del autor mientras se hacía una película generacional vinculada a un grupo mítico, icónico y algo maldito.
El autor de este diario es un personaje estupendo, diría que tragicómico, un cronista que se siente un intruso, que se deja llevar por el caos del proyecto, que durante meses espera, deambula, reflexiona sobre su vida íntima, su reciente orfandad, su profesión y la profesión de los cineastas que descubre con asombro. Con una habilidad misteriosa, con pocas descripciones pero muy precisas, consigue hacer un retrato sentimental de 'Segundo premio' y de su equipo unido en la aventura de hacer una película maldita, importante y bellísima.
En sintonía con la película, este tipo no parece haber pasado demasiado tiempo en el rodaje. Se habla más del Corte Inglés de Granada y de un moco verde que de la grabación en sí, pero también está bien hablar de ello cuando toca.
Es un diario del autor, pero nada de diario de rodaje. Hasta la página 142 no entra en algún detalle de la película. La verdad, me ha defraudado mucho. Cómo diario de su vida, pues muy bien, pero no es lo que se supone que este libro debería ofrecer. No he entendido muy bien tampoco porque cuenta ciertos detalles innecesarios en un libro como este.
Esta tarde iba por la página 162 (de un total de 187) e hice un parón. Mi actitud hacia la lectura de este libro era tibia pero ligeramente positiva.
Mi review en aquel momento era que se trataba de un libro fácil de leer, ya que es un diario en el cual alguna página llega a tener simplemente 4 líneas y ya está.
Al autor lo desconocía asi que no me importaba demasiado obviar la cantidad de detalles personales que mencionaba (los cuales no tenían nada que ver ni con la película, ni con el grupo, ni con Isaki...)
Previamente había leído las opiniones negativas que aparecen aquí en GoodReads y me parecían surrealistas y un poco exageradas, por lo que mi curiosidad me llevó a cometer el error de comprarlo (Eso sí, en Wallapop y a un precio regalado, menos mal)
Acabo de terminar de leerlo y mi actitud ante el libro no puede ser mas contraria a la que tuve en la página 162...
Sólo mencionaré que en la página 175 escribe literalmente esto: "Anoche, Juanfra (un amigo de Jota) me comentó en el baño que tambien Mafo está preocupado por mi diario. Comenta que NO VOY MUCHO AL RODAJE, y bromean, porque solo puede ser una broma, con que me estoy forrando con un contrato editorial que tiene mas ceros que premios Los Planetas. Cristóbal (el productor) me dice que eso será broma, y seguro que tiene razón. Y desde luego que la tiene en lo del rodaje. Hay días en los que la combinación de aburrimiento y nocturnidad me impide acabar la jornada y me vuelvo a casa o me meto en el Séptimocielo (un local de Granada). También es verdad que, posiblemente, AL NO IR DEMASIADO LES ESTOY HACIENDO UN FAVOR."
Las opiniones anteriores a la mía tienen toda la razón, en cada una de sus palabras: El autor es un sinverguenza.
(El libro acaba de la manera mas anticlimática posible, el tío ni siquiera viaja a Nueva York para acabar el rodaje.)
Al ser un libro de diarios, lo he leído a ratos, como se leen las cosas que no piden prisa. En teoría es un diario de rodaje, pero a mí me ha parecido más bien el diario del propio escritor: cuenta lo que hace, lo que siente, a dónde va… y a veces también a dónde no llega. Es entretenido, y tiene ese punto de cotilleo culto que a veces apetece.