Antes de ser más conocida como una película -fácilmente catalogable: una más de Darín, otra de Mignogna, otra del nuevo cine argentino, etc- La fuga es un libro premiado (premio Emecé 1999), mezcla de novela y libro de relatos.
Es un conjunto de cuentos, o con más corrección, una novela hecha de cuentos. Los protagonistas son todos presos que se fugan juntos. Cada capítulo corresponde al destino posterior o anterior de un preso; a veces con caminos que se cruzan.
Los capítulos no son largos, y tampoco el libro (son 15 los presidiarios fugados).
El libro incluye fotos de los protagonistas (la fuga se produce en 1928), que agregan interés. Aunque las fotos, personajes y sucesos son ficticios, no lo parecen (y uno de los jurados habla de un hecho real). Pero como dice otro de los jurados No se sabe si es cierto o si es mentira, y tampoco importa.
De la prosa se pueden decir varias cosas: objetiva, sugestiva, precisa, opaca, ajustada, mínima, fría, tranquila.
Entonces, por perfecto que sea, no es el lenguaje usado el responsable de la tensión, el interés, y la emoción que nos atrapa de la primera a la última página. Hay que buscar el valor de esta novela en otra parte.
Pienso que es el triunfo de la trama. Página a página, "pasan cosas". Hay más de 15 historias, y enormidad de personajes, cada uno perfectamente delineado.
Este libro está escrito con bisturí, cincel y microscopio.
Cada capítulo es una perfecta miniatura, una o más vidas reducidas a sus aspectos y momentos esenciales, con impecable nitidez. No sobra nada. No hay ni un adorno. Y es increíble, pero también es un retrato de época.