En realidad 3'5 Estrellas. La estrella que falta es por culpa de la pésima edición que he leído, lo cual es una lástima, si el resto de la serie se hubiese seguido publicando en España, tendría las 4 estrellas fijo.
Admito que al empezar el libro tenía algo de miedo porque no sabía qué me iba a encontrar en él, sobre todo tras lo que ocurrió al final del libro de Beau y Carissa. ¿Habría más historia de la Orden? Al fin y al cabo ésta serie va sobre un grupo de espías muy especiales. Bueno, pues en realidad éste libro es más sencillo que todo eso.
Lord Trevor Montgomery vuelve a la vida de civil tras acabarse la guerra. Como reputado héroe y miembro del "infame" Club Inferno, todas las féminas de la sociedad le revolotean por todas partes. Trevor se cansa de ésta situación tan notoria, y una noche, en el baile del marqués de Lievedon, se encuentra con una joven a la que toma por otra cosa, y que con su voluntad, le hará ver que no es como las demás.
Grace es la hija de un párroco rural, pero ella y su padre están pasando unos días en Londres, invitados por sus patronos, los marqueses de Lievedon. Grace es una joven buena, tímida y caritativa, justo lo que debe ser una hija criada por un sacerdote, pero tiene veinticinco años y pocas perspectivas de futuro salvo cuidar de su anciano padre. En Londres se halla fuera de lugar, y en un baile escapa a refugiarse de la vorágine de invitados aristocráticos. Allí será cuando Trevor la encuentre, y ella le haga ver que no está dispuesta, como el resto de mujeres.
Sí, el libro empieza en Londres, pero enseguida cambia de aires y nos presenta una historia mucho más sencilla. Alentado por el padre de Grace, Trevor decide visitar el pueblo donde viven, y allí toma una decisión, establecerse. Es el hijo menor de un duque, de modo que aspira a llevar una vida humilde como caballero rural. Compra una casa desvencijada para reformarla y convertirla en un hogar, y aunque al principio parezca creer que su decisión es por la necesidad de asentarse, no engaña al lector que sus motivos son mucho más profundos, y tienen que ver con cierta persona.
En éste libro no me he encontrado con personajes que engañen o escondan sus sentimientos, y eso me ha gustado porque lo hace variable. Aunque la historia romántica tarda en surgir y no es demasiado evidente, ha sido bonita y discreta. Todo lo que me enfadó de la pareja del primer libro, en éste Gaelen Foley lo ha resuelto. Tenemos en Trevor a un hombre bueno y honrado, que no esconde lo que es ni se engaña, no es un libertino cínico del amor ni nada parecido. Es un hombre que espera enamorarse y formar una familia. De hecho en el anterior libro supimos que estuvo prometido, y en su ausencia durante una de sus duraderas misiones, le dieron por muerto, de modo que su ex-prometida no tardó en irse a por otro, y aunque éste echo le destrozó el corazón y le llenó de rencor, Trevor decide seguir adelante.
En cuanto al resto de personajes secundarios, pues los ha habido que me han gustado, y otros no tanto, Calpurnia era para darla de collejas y a George alguna más, pero la moza de la taberna, Marianne, ha aportado su granito de arena que tendrá que ver mucho con la resolución final. En éste libro no encontraremos una historia de trasfondo secreto de la Orden, tiene una pequeña parte con acción que ha animado al final el libro, pero repito, es una historia muy sencilla, tierna y bonita que se desarrolla en un pueblo, y no en el bullicioso Londres de la Regencia. Lo bueno es que me ha convencido y me ha gustado porque llevaba muchísimo tiempo buscando una novela de Regencia de las de antes que tanto me gustaban, y hacía mucho que no encontraba, por supuesto Gaelen Foley es una apuesta segura.
En cuanto al final, pues ha sido un poco para tirarse de los pelos, porque admito que no me intriga mucho un libro sobre el traidor de Nick, pero con lo que se desvela al final, y que estoy segura de saber quién será su pareja, me dan ganas de leerlo, pero, no sé cuándo será eso.