En 1982 ganó el Premio Nacional de Ensayo de la Universidad de Nariño, Pasto, con el ensayo Aurelio Arturo, la palabra del hombre. En 1986 publicó su primer poemario: Hilo de Arena. El 13 de julio de 1993 fundó -junto a 10 profesionales de distintas áreas- la prestigiosa Revista Número, publicación colombiana de circulación trimestral cuyo propósito es la promoción de la cultura. Fue redactor en la edición dominical de diario La Prensa de Bogotá de 1988 a 1989. Escribió ensayos sobre Lord Byron, Edgar Allan Poe, León Tolstói, Charles Dickens, Emily Dickinson, Las mil y una noches, Alfonso Reyes, Estanislao Zuleta, literatura árabe y las brujas de Macbeth. En 1992 obtuvo el primer Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura. En el año 2005 publicó su primera novela (Ursúa), en la que aborda la historia de Pedro de Ursúa, conquistador español fundador de la ciudad colombiana de Pamplona. Un verdadero testimonio dramático de la colonización.
William Ospina es considerado como uno de los poetas y ensayistas más destacados de las últimas generaciones y sus obras son mapas eruditos de sus amores literarios, acompañados de declaraciones ideológicas sobre la historia y el mundo moderno.
El libro es excelente. De las lecturas que llevo, esta me aterriza un poco más en detalle de los procesos de la consolidación del Sistema-mundo capitalista en el encuentro de los dos mundos. Es un libro narrado en primer persona y hace parte de la trilogía de los libros de William Ospina, de Úrsua y la serpiente sin ojos. Es un libro que me costó leer de manera seguida, los procesos de “evangelización” y la barbarie de Pizarro, generan relatos desgarradores hacia las comunidades indígenas. Cada vez que leía que se encontraban nuevas tribus indígenas, me detenía en la lectura, porque produce mucho dolor el genocidio cometido. Las ideas utópicas del viejo mundo en la gran América era realmente absurdas: Las Amazonas(que aunque existían, inventaban cosas demás de las mujeres en la tribus) el País de la Canela, el Dorado, hasta el punto de decir que la arquitectura indígena era de otros mundos, llevó a cometer destrucciones inimaginables. Siempre despojando de conocimiento y sabiduría lo que se hacía en la Gran América. Finalizó con esta frase que dice el protagonista: “Algo en mi sangre me dice que lo que destruimos era más bello que lo que buscábamos.
Es un libro que nos relata un poco, cómo fue esa época de la conquista, lo que vivieron algunos españoles en sus expediciones, en sus ansias de encontrar tesoros, oro y el bosque de canela. Nos muestra lo humanos que somos, donde la comida, las enfermedades, el cansancio, la mente, son todas cosas que a todas las personas en situaciones difíciles nos afectan.
También nos habla de la selva, los ríos, la vegetación, los indígenas, sus flechas, ropa, las amazonas y como cuando estaban perdidos, salir de allí era algo difícil, y más estando en un clima tan diferente, donde la selva te puede absorber, donde no entiendes el lenguaje de los que allí viven, donde les tocó aprender a pescar, comer insectos y lo extraño que para ellos eran estas personas, así como los usaban para lograr lo que los españoles tenían como fin.
También relata cómo en Europa con sus propios problemas e intrigas, ansias de poder, lo que pasaba en América realmente no les interesaba, sino realmente los bienes y tesoros que de allí provenían.
Y al final cuenta como no tiene ni idea como se ve nuevamente envuelto en un viaje de vuelta a América después de haber logrado sobrevivir y salir de allí, estar en Europa en un mundo tan diferente, donde llegó por una carta de un amigo a otro, donde estuvo en Roma y luego en otras partes de Europa para volver a su origen donde solo estaban la tumba de sus padres, una indígena y un moro, como él lo llama, después de entender que quienes venían a América, no eran los prestigiosos españoles, como él pensaba al inicio.
"El país de la canela" de William Ospina es una fascinante novela histórica que narra la expedición de Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana en busca del mítico "País de la Canela" en la Amazonía. A través de una prosa poética y detallada, Ospina explora la ambición de los conquistadores y el impacto de la conquista en la selva y sus habitantes. La obra destaca el descubrimiento del río Amazonas y convierte la historia en una reflexión sobre la codicia, la naturaleza y la supervivencia. Una lectura imprescindible para los amantes de la historia latinoamericana.