Conmovedora obra autobiográfica que relata los encuentros semanales entre el autor y Morrie Schwartz, su antiguo profesor de la universidad. a través de catorce encuentros en los últimos meses de vida de Morrie. El libroa borda valiosas lecciones sobre la vida, el amor, el trabajo, la vejez y la aceptación de la muerte. Morrie actúa como un mentor sabio que cuestiona las prioridades de la sociedad moderna e invita a reflexionar sobre lo que verdaderamente importa. Presenta una prosa sencilla, llena de empatía que conecta de inmediato con el lector, ofreciendo una lección de vida profunda destacando la importancia de los vínculos humanos por encima del éxito material. Es un libro breve pero transformador, ideal para quienes buscan una lectura reflexiva e inspiradora sobre el sentido de la existencia.
Es una historia conmovedora, de un alumno al que le tocó un maestro en los estudios, que después con los años, también le comparte lo que ha estado aprendiendo conforme llega a una edad avanzada. Me gustaron mucho algunas de esos pensamientos, aunque sigo creyendo que cada etapa de la vida se vive conforme lo que sabemos, lo que tenemos, lo que queremos y lo que nos funciona en ese momento, y eso es totalmente válido.
Martes con mi viejo profesor es de esos libros que llegan sin hacer demasiado ruido, pero que terminan dejando una huella enorme 🤍.
Una historia sencilla en apariencia, pero llena de humanidad, reflexiones y enseñanzas sobre la vida, el paso del tiempo y la importancia de valorar lo verdaderamente esencial.
Lo que más me marcó fue la conexión que llegué a sentir con sus dos protagonistas. Sentía que no estaba leyendo simplemente una historia, sino acompañando a dos personas reales, con sus heridas, sus aprendizajes y todo aquello que tenían pendiente por decirse.
Especialmente conecté con el profesor, por su vulnerabilidad y por la manera en la que afronta una etapa tan difícil de su vida. Pero también con el alumno, porque su evolución y la forma en la que vuelve a acercarse a alguien que fue importante para él hacen que la historia se sienta muy humana ✨.
Reconozco que terminé con lágrimas en los ojos. Hacía tiempo que un libro no conseguía que unos personajes se sintieran tan cercanos. De esos libros que no solo lees: los recuerdas 📖.
Más que una reseña es una reflexión sobre lo que me ha hecho sentir y pensar esta lectura. No es que sea una historia impactante aunque si te hace pensar. La “tensión de los opuestos” no es algo que haya que resolver… sino algo que hay que sostener. Morrie viene a decir que la vida está llena de fuerzas contrarias: querer seguridad pero también libertad, apegarse a las personas pero saber que todo es pasajero, vivir… sabiendo que vas a morir ¿Qué cambiaría en mi forma de vivir si acepto que el tiempo es limitado? ¿Como se aprende a morir para aprender a vivir? Aunque no descubre nada nuevo es una lectura que merece la pena.
Una historia de superación muy norteamericana. Me pareció un tanto predecible y muchas de las “lecciones” creo que son reflexiones simples. Sin embargo también puedo rescatar algunas que me dejan reflexionando, en especial las que tienen que ver con los vínculos.