"Pero no puedes ayudar a alguien que no quiere ser ayudado".
Tantas páginas para contar absolutamente nada, mejor devuelvánle sus hojas a los árboles. Tengo severos pensamientos sobre este libro, de hecho, hoy no tengo una frase random que poner, voy directo al punto.
Después de Diciembre nos cuenta la continuación de Antes de Diciembre, después de dejar a Jack Ross y hacer una vida normal, Jenna Brown se encuentra en una crisis: extraña a su ex novio, aparte la vida en su casa es una miseria, sus padres la odian y sus hermanos no la quieren ahí, además su antigua pareja, Monty, quiere volver a tener una oportunidad de perdón con ella. Cansada de esa vida, trata de buscar una opción de renta en otro lado y, durante una charla con su amiga Naya, ella le propone regresar al piso de Jack mientras él está en Francia y ella encuentra un lugar donde quedarse fijo. Después de tantas palabras, Jenna acepta y regresa, solo para encontrarse con la sorpresa de que Jack está ahí y de que no es el mismo, pues parece odiarla y se le ve muy diferente, entonces ella trata de averiguar como ganarse su perdón y confianza de vuelta mientras trata de arreglar su vida.
No saben lo mucho que me decepcionó este libro, esperaba una historia más de superación de ambos, sin embargo el producto final fue peor de lo que esperaba. Primero que nada, quiero hablar de la trama de las drogas y todo lo que propuso: Jack tiene una recaída y vuelve a consumir droga después de tantos años limpio, Jenna lo descubre y empiezan los problemas. Quiero decir, yo tuve una situación similar a la de ambos con mi pareja actual, vivir con una persona adicta a las drogas es un tema muy complejo, y la manera en que se aborda aquí me hizo enojar tanto, Jack no parece un adicto, solo se dice que consume pero nunca se muestran realmente las consecuencias reales de lo que conlleva una adición en una relación. En ningún momento Jack hace cosas de drogos más allá de irse dos días, volver, meterse droga con un billete por la nariz y pelearse con todo el mundo, pero muchas veces no es así. No muestra la carga emocional que es tener una adición en pareja, como eso le afecta tanto a él como a ella, él no tiene colapsos emocionales, no tiene alucinaciones de tan mal que anda, no tiene adición al porno como la mayoría de adictos, no tiene tendencias destructivas que le hacen recaer, no se mata de hambre por droga ni pierde relaciones emotivas por ello. A nadie literal le importa sinceramente lo que él siente o qué pasa en su cabeza, les importa lo que sus acciones afectan el desarrollo de otros, en lugar de desarrollarlo también a él.
Tampoco se muestra el como ella se destruye a si misma por estar bien con él, no muestran las veces que ella desearía saber dónde esta o la preocupación de que vaya a recaer de nuevo o que lo esté haciendo sin que sé dé cuenta, hasta el punto de soñar con ello; no muestra ni el más mínimo esfuerzo o empatía por él, lo único que hace es llorar y tratar de hacer lo que toda la gente hace en estos casos: un centro de rehabilitación. Amiga, esas mierdas no funcionan. Estaba tan enojada cuando estaba leyendo como la autora hizo a Jack una víctima de quién todo mundo parece saber qué necesita o qué siente, o porqué lo hace, nadie se detiene a pensar que es un tema que no se soluciona tan fácil.
Para mí fue una experiencia tan difícil tanto como para mi pareja, y que lo lea retratado aquí es lo más horrible que pude haber leído. Este libro decayó para mí desde que la autora se centró más en hacer capítulos enteros de Jenna y Jack peleando por estupideces, en ninguna de las veces muestran perdón o arrepentimiento por las cosas que dicen, ambos dicen que fueron o necesitaron terapia pero ninguno hace nada para mejorar sus actitudes. Todo el libro es solo disculpar y victimizar a Jenna, no hay desarrollo en ella, no hay trama, no hay nada más que sus lloriqueos de que la pasó mal (adivina qué, todo mundo lo hace) y de la nada tiene complejo de salvadora y es su responsabilidad ayudar a todos los personajes secundarios porque son imbéciles y ella sabe qué es lo mejor para ellos. Y no me hagan hablar de la competencia entre mujeres que hay aquí, preferiría mil veces salir con Vivian que con Jenna.
Joana Marcús puso en este libro todo aquello de lo que se quejaba en el vídeo donde la conocí. Era como leer After y Maravilloso Desastre una vez más pero ahora con españoles. Y además, la trama principal se soluciona como en trescientas páginas y las otras doscientas son subtramas que son problemas irrelevantes que se solucionan hablando, ¿por qué? Dios, no saben las ganas que tenía de meterme un balazo.
Y ni hablar de ese final todo asqueroso, ¿me estás diciendo que estos dos imbéciles van a tener una hija y se van a casar? Dos veinteañeros sin estabilidad emocional y responsabilidad van a formar una familia, ¿por qué? Ni yo se, pero ahí está. No sé en que cabeza cabe que esa fue una manera de terminar la historia, no tiene correlación alguna, incluso After 4 terminó de mejor manera que esta basura. Estoy tan decepcionada, juro que esperaba disfrutar muchísimo este libro porque al primero le dí 4 estrellas, pero este solo fue fracaso tras fracaso.
En fin, planeaba leer los otros dos, Tres Meses y Las Luces de Febrero, pero si soy sincera, quedé decepcionada con lo que resultó ser la historia, no quiero saber nada de estos personajes ni tampoco de la autora (menos ahora que salió acusada de plagio, simplemente no), estoy tan molesta porque perdí días de mi vida leyendo un libro de drogas peor manejado que los de Ariana Godoy, mejor voy a leer una historia japonesa para sacar las malas vibras.