Una lectura totalmente recomendable, una historia muy redonda. La he releído ya varias veces y siempre encuentro detalles nuevos. Es una novela preciosa que recupera el paisaje virgen del norte de España, visto a través de los ojos de una niña que se relaciona con el ambiente y los seres vivos que la rodean de una manera muy especial. Esta novela no solo recupera la cultura que se está perdiendo de estas zonas cada vez más despobladas de España, sino que además la naturaleza se representa de una manera única y muy cuidada. Me encanta la manera en que está escrita, una pluma poco común, que hace que podamos visualizar lo que el narrador nos cuenta casi como si lo estuviéramos viendo en la gran pantalla.