7,75 / 10 ⭐️
Romántica contemporánea / Familia encontrada / Drama (Duelo, Ataques de pánico, Bulimia...) / Friends to lovers / He falls first / Proximidad Forzada
Mía, una chica venezolana que lleva 10 meses en España.
Tras una discusión con su prima de repente se encuentra en la calle y sin dinero.
Un compañero del trabajo la rescata llevándola a su piso compartido con tres amigos más (chicos y chicas).
A partir de ahí ella les cocina a cambio del alquiler.
Recetas de amor para migrantes es un libro cortito escrito con mucho cariño. Se nota que Anabel plasma gran parte de su propia experiencia en Mía.
Mía vive en España y se desvive por mandar dinero a su familia en Venezuela que tanto lo necesita, pero llega un punto que casi se olvida de sí misma y eso le pasa factura.
Cuando aterriza en la Dreta Real, un edificio de l'Eixample Dreta (en Barcelona) nuestra protagonista se encuentra con unas personas bellísimas que están pasando, cada uno a su manera, el duelo por la pérdida de un ser querido. Y gracias a las recetas de Mía y todo el cariño que aporta podrán empezar a sanar sus almas.
Como decía es un libro muy bonito con una sutil historia de amor en segundo plano que se va cociendo a fuego lento (slow burn).
Lo mejor del libro son los consejos extraídos del libro de Recetas de mami Estela, en el que la madre de Mía la guía tanto en la cocina como en la vida con unos consejos preciosos llenos de amor y sabiduría.
Todos los personajes están muy bien, Pero el personaje que más me ha llamado la atención ha sido Elliot, el canadiense y me encantaría leer un libro con su historia.
Tema lenguaje:
La historia está escrita en tercera persona por Anabel Queen que es una autora venezolana que lleva tiempo viviendo en España así que su castellano no es al que estamos acostumbrados, aunque se entiende perfectamente. Para poner un ejemplo: se nota en los verbos 'mirar/ver' o las palabras 'cristal/vidrio' o expresiones como 'se me hace la boca agua/se me hace agua la boca'. Así que hay que leerlo con la mente abierta en ese aspecto, ya que se hace algo raro cuando se oyen los pensamientos de los personajes que no son Mía, sobretodo los de Álex (de Alicante).
Me sabe mal cuando Mía mete la pata cuando se expresa con modismos venezolanos y pide perdón, cada uno habla a su manera, mientras todos nos entendamos no importa.
Este libro llegó a mí como libro viajero, un libro que la autora manda a un lector A, este lo lee y apunta sus impresiones en el propio libro y una vez terminado se lo manda a un lector B y así sucesivamente hasta que el libro llega al autor otra vez. Así el propio autor puede saber de primera mano lo que opinan sus lectores y sienten el cariño y las emociones que su libro han despertado.
Bien, yo me apunté a ese libro viajero porque vi un stories en el instagram de la autora hablando de el libro y me pareció super adorable, transmitía cariño por todos lados. Y eso es lo que transmite el libro. Un acierto total.
Conclusión: Es una novela bonita, dinámica que transmite mucho cariño. Leedla si os gusta el género.