Una historia del uso de los hongos alucinógenos y el LSD desde la edad de piedra hasta Silicon Valley.
Aparecieron (¿llegaron?) aquí millones de años antes que nosotros. Existen cientos de miles de especies, de las cuales solo conocemos un pequeño porcentaje. Su estrategia consiste en crear relaciones estrechas de convivencia, depredación y cooperación con sus ecosistemas. Cuentan con una inquietante mente desincorporada que se comunica a grandes distancias, entiende su entorno y planea cómo ocuparlo. Son fundamentales para la flora y la fauna: de no ser por ellos los suelos no estarían fertilizados y la materia muerta no se descompondría, con lo que la acumulación de desperdicios sería incontrolable. Sin ellos no habría bebidas alcohólicas, ni penicilina, ni cientos de medicamentos indispensables. Por si todo esto no bastara, algunos de ellos producen, sin que nadie sepa para qué, sustancias sin función aparente pero que cuentan con propiedades psicodélicas que logran franquear la rígida frontera hematoencefálica: es decir, que al ser ingeridas alteran la percepción y las funciones mentales.
El planeta de los hongos es un ensayo acerca de nuestra historia con estos organismos. Se cree que desde antes de que apareciera el Homo sapiens los homínidos tuvieron visiones, experiencias místicas, placeres, terrores y revelaciones al consumirlos. De ser así, los hongos pudieron ser responsables, por lo menos en parte, de la expansión de la mente, el desarrollo de la cultura, la tecnología y las religiones. Desde la antigüedad, los humanos los han utilizado en el Medio Oriente, Siberia, Europa, África, Polinesia y las Américas. Este es un recuento de su insólito recorrido, de su aparente desaparición y su «redescubrimiento», de la explosión cultural que provocaron en la segunda mitad del siglo XX y del impacto que tiene su reciente resurgimiento.
Nació en la ciudad de México en 1963. Es ingeniero industrial por la UNAM, narrador, periodista y crítico cultural. Ha publicado las novelas La verdad de la vida en Marte, Camino a casa y obras sanitarias; los relatos Historias de mujeres malas; así como los ensayos Pornografía. Sexo mediatizado y pánico moral, Guerra y propaganda y El cuerpo transformado, en los que desvela varios de sus principales objetos de estudio: los mecanismos de control mediáticos, el impacto cultural, social y emocional de la tecnología en el ser humano y la pornografía. Su obra también ha sido incluida en varias antologías de cuento, crónica y ensayo.
Ha colaborado en el suplemento cultural La Jornada Semanal, con la columna La Jornada Virtual, uno de los primeros espacios dedicados al estudio de la cibercultura e Internet; en los diarios El Financiero, Reforma y Milenio; en las revistas Etcétera, Complot, Viceversa, Revista de la Universidad Nacional y Artnexus, entre otras. Actualmente colabora en Letras Libres y la revista en línea Terra Magazine.
De formación interdisciplinaria, Naief Yehya es reconocido como uno de los mayores expertos en la relación cultura-sociedad-tecnología, el fenómeno pornográfico y la propaganda. Sus escritos pueden versar sobre todo tipo de temas: desde el cine de ciencia ficción hasta el escándalo hipotecario en los Estados Unidos, dibujos animados o los casos de dopaje entre deportistas olímpicos.
Un libro fascinante, muy entretenido, con una prosa clara, que aporta mucha información para el lector común. El mundo de los hongos y su relación con lo humano. Seres venidos de otro planeta.
El reino Fungi, hongos alucinógenos, entoógeno, amanita muscaria, Sheldrake, LSD y el ponche de ácido lisérgico. La psicodélica, el movimiento hippie, Aldoux Huxley, el ecologismo, Santa Claus, el gorro frigio, el Árbol del Bien y del Mal como la gran seta, Robert Gordon Wasson, Terence McKenna, el ciberespacio, Silicon Valley, ampliar las puertas de la percepción y el chamanismo y el origen de las religiones.
Estos son algunos de los conceptos (no por este orden) que Naief Yehya aborda de forma magistral, sintética y académica (por no decir pulcra).
És poc rigurós, i fa afirmacions incorrectes i poc contrastades. Anagrama hauria de revisar més la veracitat dels textos de la col·lecció Argumentos. Un assaig pot ser divulgatiu sense que hagi d'exagerar els fets històrics.
"La pregunta verdaderamente inquietante es si los efectos psicotrópicos son una expresión de la naturaleza humana liberada o bien de la naturaleza del hongo. De ahí la relevancia de comparar lo que sucede en nuestra mente y en las sociedades (ceremonias, rituales, religiones y una variedad de sistemas de creencias) al ingerir sustancias que alteran la mente y lo que hace el Cordyceps a las hormigas. Así como el hongo usa el cuerpo de la hormiga y su colectividad, es probable que también use el nuestro y nuestra comunidad. ¿Son estos efectos una expresión del fenotipo que se extiende más allá del cuerpo del hongo? El orden sistemático, programado, casi maquinal con que el hongo controla y vuelve "zombis" a las hormigas pone en evidencia que estamos ante una forma extraña de inteligencia."
Entre el caos trobes dades interessants i teories loquíssimes que fan que vulgues seguir donant-li oportunitats al llibre. Voldria poder-lo agafar, bisturí en mà, per reorganitzar-lo sencer perquè, sincerament, en l'estat actual no sé si em convenç que el consum de psicodèlics siga bo per al cervell. Em sembla difícil mantindre una postura raonable sobre els psicodèlics, fora de misticismes i xorrades vàries, i és obvi que l'autor intenta fugir d'això, però l'enfocament acaba sent un totus revolutum en què no s'atrevix realment a dir res i que fa sensació de mareig (em feia pensar en les ones arrastrant-me dins i fora la mar). Em quede amb l'explicació de l'ús de fongs en ciències i la relació de la dreta ianqui amb lsd i similars. Per la resta, decebedor.
Entrevisté a Naief Yehya sobre su historia cultural de los hongos: "Es esta madeja de hilos microscópicos que no solamente alimentan al hongo, también la red increíble de comunicación que transporta agua, nutrientes y señales, algo muy complejo que nos hace pensar ahora, cuando ya vivimos en la realidad del internet, que ese es el internet del bosque, es el sistema de comunicación que avisa de peligros en el bosque, informa de fuentes de energía, comparte información con otro tipo de plantas. Es algo que no entendemos muy bien, sin embargo, ahí ha estado siempre; somos nosotros los recién llegados al planeta".
Naief nos lleva de la mano por una historia que no ha sido contada desde tantas miradas como las que necesitamos. Nuestra relación con el reino fungi, el efecto de los enteogenos en la psique, las batallas culturales en torno a su uso y abuso, y las ideas que dieron pie al capitalismo actual de la mano de unos seres de los que poco entendemos aún.
Cuando todo esto acabe, los honguitos seguirán aquí. Naief tiene una prosa imparable y es un gran contador de historias.
Es un libro interesante sobre la historia de los hongos alucinógenos y su relación con el desarrollo de la sociedad. Es una mezcla de datos científicos sobre los hongos, la antropología y su aplicación moderna en la medicina. Creo que vale la pena leerlo si te interesan las drogas psicodélicas.
Buen ensayo. Tiene teorías interesantes. Es el primer texto que me permite entender los paralelos que he visto entre las experiencias de meditación más profundas y el mareo provocado. Ojalá los hongos usaran las redes de comunicación del micelio para ayudarme a conseguir la pensión antes de los 30.
Más que una enciclopedia sobre hongos, es una revisión genealógica, se hace un recorrido por la historia de los hongos en la experiencia humana, desde los rituales en México hasta la medicina y las pastillas.
Los hongos me parecen maravillosos , me gustó mucho como se abordó el conocimiento sobre los hongos pero también el desenlace que tuvieron estos en ciertas épocas.