Un sueño, una biblioteca, una mujer amada, una isla exótica, un jaguar... Victor sueña que protagoniza una historia que incluye una aventura amorosa y un misterio: conoce a Marguerite y entabla con ella una relación que tiene que dejar cuando viaja a Surabaya, en la isla de Java. Al regresar a Francia, retoma el romance y se siente acorralado por un jaguar de esa isla indonesia que ha dejado atrás...
Emmanuel Carrère is a French author, screenwriter, and director. He is the son of Louis Carrère d'Encausse and French historian Hélène Carrère d'Encausse.
Carrère studied at the Institut d'Études Politiques de Paris (better known as Sciences Po). Much of his writing, both fiction and nonfiction, centers around the primary themes of the interrogation of identity, the development of illusion, and the direction of reality. Several of his books have been made into films; in 2005, he personally directed the film adaptation of his novel La Moustache. He was the president of the jury of the book Inter 2003.
5/10. El Carrère de "El bigote" y "Bravura". Caótica a drede, el final es consecuente con el planteamiento desorientador. El autor tenía menos de 25 años cuando la escribió y su estilo ya era tremendamente refinado, cosa que a esta novela en particular sienta bien solo a veces. La recomiendo sobre todo a aquellos a los que Emmanuel rara vez defrauda. Su primer libro y quizá el la más experimental de toda su etapa como escritor de ficción.
Es una novela extraña y una historia extraña, pero es una de las mejores obras de ficción que he podido leer este año. Carrére juega con infinidad de recursos metalépticos y plantea constantemente disyuntivas al lector que cuestionan la veracidad de su propia historia, y eso supone un desafío interpretativo muy gratificante. Rebosa de ideas potentes y párrafos para enmarcar, sea por su extrañeza o por su lirismo. En cualquier caso, la novela aborda la perspectiva de una joven pareja desde la óptica del chico, Victor, que en una primera parte se cartea desde una remota ciudad perdida de Indonesia con Marguerite, su novia, y en una segunda comparte días con ella en Biarritz. La primera parte está plagada de juegos metanarrativos, cartas dentro de cartas y una escenografía diseñada para confundir. La escena del gramófono es entrañable. La segunda, algo más cruda y real, no deja de traslucir una y otra vez matices surrealistas que acompasan una relación auténtica, intensa y muy lujuriosa. En cualquier caso, el autor dispone todo un dispositivo metanarrativo a fin de transformar, en el final de la obra, todo en un desperdicio onírico vacuo que apuntala una erudición que ha conducido al protagonista a la locura. Muy buena.
Es curioso que Carrere sea juzgado por sus libros populares, cuando creo que debe serlo por los desconocidos. Si bien se agradece el esfuerzo de Anagrama por traducir toda su obra, no era obligatorio hacerlo, y el lanzamiento de “El estrecho de Bering” (original de 1986) en 2022 y “La amiga del jaguar” (su segundo novela, de 1983) en 2024, directamente en la colección Compactos, era de cierta manera un reconocimiento de la debilidad del trabajo. Nada que juzgar respecto de un escritor tenía 20 años, pero por lo mismo es absolutamente prescindible a menos que quieran adentrarse totalmente en su carrera.
“Eran las doce del mediodía. Los folios que acaban de leer yacían esparcidos alrededor del colchón sobre el que estaban tumbados, uno al lado del otro. - Para que lo sepas -dijo al fin Marguerite-, soy la amiga del jaguar. A menos él no confunde la primera y la segunda persona del singular. Víctor se acercó, le dio un beso en la nuca y, con los labios pegados a su oreja derecha, le susurró: - Jungla. - Te quiero -respondió Marguerite, en voz aún más baja. Luego, entre los dos contaron el final de la historia”.
J’adore Carrère mais il faut reconnaitre que son premier roman est bancal. Passionnant par instants, avec de bonnes idées mais déséquilibré et franchement un poil lourd dans le style (pas assez fluide). Reste un beau portrait de couple mythomane qui s’affranchit du passé en l’inventant, ne se projette pas dans le futur et cherche à vivre le présent.