El gran friso narrativo de los «Episodios Nacionales» sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós (1843-1920) para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles —guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares— a lo largo del agitado siglo XIX. En esta ocasión Galdós describe la contienda que tuvo lugar el 19 de julio de 1808 y que supuso la primera gran derrota de los ejércitos napoleónicos en España. La importancia de esta batalla radica en la valentía y entusiasmo que demostraron los combatientes españoles, que no eran en su mayoría soldados experimentados, sino campesinos mal armados que espontáneamente se incorporaron a la lucha. Galdós pone en boca de sus personajes ideas ilustradas y anticlericales como la necesidad de abolir los mayorazgos, la capacidad del pueblo español de autodeterminarse sin la necesidad de un rey y, sobre todo, el esfuerzo que debe hacerse por proporcionar una educación a todos los ciudadanos.
People know Spanish writer Benito Pérez Galdós especially for his Episodios Nacionales (1873-1912), a series of 46 historical novels.
Benito Pérez Galdós was a Spanish realist novelist. Some authorities consider him second only to Cervantes in stature as a Spanish novelist. He was the leading literary figure in 19th century Spain.
Galdós was a prolific writer, publishing 31 novels, 46 Episodios Nacionales (National Episodes), 23 plays, and the equivalent of 20 volumes of shorter fiction, journalism and other writings. He remains popular in Spain, and galdosistas (Galdós researchers) considered him Spain's equal to Dickens, Balzac and Tolstoy. As recently as 1950, few of his works were available translated to English, although he has slowly become popular in the Anglophone world.
While his plays are generally considered to be less successful than his novels, Realidad (1892) is important in the history of realism in the Spanish theatre.
Bailén, the title of this Episodio, is a town in the province of Jaén, in the South, where the olives grow.
It is also a battle in the Spanish War of Independence. As it took place in later May this Episode begins about two weeks after the end of the previous one, the El 19 de Marzo y el 2 de Mayo. We continue to follow the young Gabriel de Araceli, for he survived the firing squad of the 3rd of May, and in this volume reappears in the home of an elderly couple, who are nursing him.
Bailén was a significant battle, not just for Spain, but also for the rest of Europe threatened by Napoleon's advancing forces for it was the first time he lost a battle in an open field. The French General Dupont had to face a peculiar coalition of two military groupings, one, Spanish, led by General Castaños, and the other, of Swiss origins, under Colonel Reding fighting on the Spanish side.
Galdós continues to combine well the historical and the fictional, the serious and the comic, the chronicle and the picaresque; he also continues to move comfortably and plausibly across the various social classes and groups, which I think is a key element for the appeal to the reader of his account.
This episode has a certain pictorial element in that some of the descriptions are very visual, paying great attention to the details of the costumes, but Galdos does not forget the other sensorial aspects, for noises, particularly in battles can easily be heard, while the scorching sun can also be felt on one's skin.
Striking sections were the references to Don Quijote. With a brilliant description of the landscape of La Mancha Galdós invokes Quijote as an inescapable character in such lands, as well as the inevitability of any one losing one's mind in such an immensely arid land. This is a very poetic passage, and then, in a typical Galdosian sleight of hand he turns the lyrical into the comic. When a shadowy character, who is a great admirer of Napoleon, thinks the cloud formations over the barren Castile are the impersonation of the Emperor another character breaks out laughing pointing that may be it is really Don Quijote and not Napoleon who is coming to their rescue.
A couple of references also made me shift in my seat. I am always delighted when I find cross-references to either other reads or other activities in which I am engaging. François-Joseph Lefebvre, the Marshal who married to the lady known as Madame Sans-Gêne (Catherine Hübscher) once the writer Victorien Sardou found the sticking nickname. When reading this I was preparing for attending a representation of Puccini's Tosca, the libretto based on a novel by Sardou La Tosca.
Another figure mentioned, Miguel de Saavedra, was the Baron of Albalat dels Tarongers, a village that I had visited recently and where I had been conducting some research on the history and ownership of the castle there.
This Episode becomes then another piece in the huge literary mosaic of his Episodes, in which, apart from the historical and political accounts, he provides a picture of the social texture of Spain at a time of complex and contradictory historical processes.
The finale of this Episode is particularly successful as Galdós builds up both the complexities of the battle with a new twist to the plot to an untenable crescendo that leaves the reader gasping for more...
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This article was published in a Spanish newspaper - dealing with the Bailén battle.
¡Viva España! ¡Viva el Rey Fernando! ¡Mueran los franceses! p. 681
Bravado is full blown in this book. After the siege of Madrid the defeated troops head south to Andalusia to regroup. The French under General DuPont move fast and sack the city of Córdoba. However the French are bogged down with all the booty, when they are forced into battle at the town of Bailén.
The battle of Bailén turns into a major victory for the Spanish. The French are taken captured and as Perez Galdós claims, “that ghost of a Napoleonic kingdom dissipated like smoke.” It feels like the Spanish are getting their mojo back.
However, like all wars, everything is tossed up in the air. After the debacle of the last book, Gabriel and Inés are separated (again). Gabriel gets involved with other fighters ready to take on the French. While in Córdoba, Gabriel discovers that Inés is alive. We also learn the real background about Inés and of course, those around her want to marry her off. Unlike in the last book, the latest marriage offer should be from a more “noble” background. The poor girl must rise for the occasion. Gabriel realizes his plight in loving that girl.
Of course, wars produce winners and losers. And some of those “losers” are not happy folk. One grand person in particular will follow up in the next book.
Cuarto libro de la primera serie de los Episodios Nacionales. Esta vez dejamos Madrid y bajamos a Andalucía justo a tiempo para vivir en primera persona el primer varapalo que la grande armee se llevaría en España. Desde ese momento, y a pesar de los años de guerra que quedaban aún, lo que en su día se planeó como un paseo militar acabaría convirtiéndose en una piedra dolorosa en el interior de las botas del Emperador.
A fin de no destripar algunas partes de la trama, diremos que el libro comienza tras lo acontecido el 2 de Mayo de 1808 en Madrid, aún con el olor a pólvora flotando en el aire. De nuevo Benito Pérez Galdós nos muestra lo bien informado que estaba sobre lo que sucedió tras los fusilamientos y cómo la mecha de la guerra al francés se extendía sin remedio a través de la piel de toro.
Sobre los personajes poco hay que decir, pues son todos galdosianos a más no poder. No faltan los toques humorísticos de la mano del señor diplomático y de Don Paco. Pero también nos encontramos con personajes mucho más serios, como el señor Santorcáz, quien nos dejará un capítulo cervantino que me hizo quitarme el sombrero. Como siempre, una novela con pocos personajes, pero más que suficientes para darle ritmo y llevar la trama personal junto con los eventos históricos sin que ninguno desentone.
Las estrella que le he quitado ha sido por el cliffhanger final (que me ha molestado un poquillo, aunque se la perdono por cómo nos da las explicaciones del porqué) y porque comparado con el libro anterior se nota que es un poco más flojo. Por lo demás, nada... a por el siguiente.
(EPISODIOS NACIONALES, PRIMERA SERIE –NOVELA #4) Gabriel Araceli, como por milagro, salva la vida tras ser fusilado en Moncloa por los soldados franceses que reprimieron el alzamiento del pueblo de Madrid en ese 1808. Más muerto que vivo, es llevado a la casa de huéspedes de un matrimonio de ancianos en Madrid, en donde éstos atienden al malherido, hasta curarlo. Ellos son doña Gregoria y Santiago Fernández, a quien los vecinos llaman “Gran Capitán” (por su enardecido patriotismo, a veces caricatural). También conoce a don Luis de Santorcaz, aventurero, librepensador y afrancesado, que ha vuelto a España con un extraño designio, y que será el primero de varios personajes nuevos en la serie, que estarán presentes, de forma intermitente, a lo largo de ésta. Tales son los casos de la condesa de Rumblar, doña María, viuda castiza de mano de hierro, su joven primogénito don Diego, infantiloide y alocado, y sus dos hijas menores, Asuncioncita y Presentacioncita, dos palomitas inocentes. Son la familia noble Afán de Ribera, de Córdoba. Gabriel se entera de que su amada amiga Inés ha sido llevada a Córdoba, junto a su madre verdadera (la poderosa condesa Amaranta), y, una vez restablecida su salud, parte de Madrid en compañía del misterioso Santorcaz, que también hacia esa ciudad andaluza se dirige. Allí están la condesa doña María y los suyos, que pretende levantar patrimonio por la vía del casamiento de don Diego con Inés, concertado con su madre, la condesa Amaranta. Pero Inés ha entrado de novicia a un convento (dolida por la pérdida de Gabriel –aunque lo oculta), y toca pues a su madre el persuadirla para el pactado casamiento. Las armas españolas no están dispuestas a demorar la respuesta al ocupante francés, y comienzan los preparativos, en las afueras del poblado de Bailén, en la provincia de Jaén, para un choque armado con el invasor. La condesa María, de un catolicismo-patriótico intoxicante, enrola al joven hijo en la caballería del ejército español, y contrata a Gabriel como su edecán-criado. Con ellos marcha también Santorcaz quien, rápidamente, gana ascendencia sobre el maleable don Diego, al que le llena la cabeza de ideas republicanas y anticlericales. Los tres participan en la histórica batalla de Bailén, en las que las fuerzas del general Castaños enfrentan a las de Dupont, venciéndolas, y convirtiendo esta batalla en la primera gran derrota de Francia en la Guerra de Independencia Española. En palabras del propio Galdós: Ninguna victoria francesa resonó en Europa tanto como aquella derrota, que fue, sin disputa, el primer traspiés del Imperio. Pintada en vivos colores y con su habitual magia lingüística, Galdós narra el evento de la batalla con la precisión de un reportero minucioso que haya estado presente, tan capaz con los detalles como con el contenido histórico. Y nuevamente, novelista incansable, pone a parte iguales la ficción y la historia. Así veremos que, durante la batalla, Gabriel intercepta un caballo que cabalga solo. Es el de Santorcaz, y en las alforjas de la bestia encuentra él unas cartas privadas, en las que decide meter las narices en medio los del furor de la batalla, y que le hacen saber a él, entre otros varios chismes, que Santorcaz es el padre de su amada Inés. Terminada la batalla, don Diego, que había caído prisionero de los franceses, es liberado. Es recibido por suyos como un héroe, pero grande es la decepción de su patriótica y castiza madre, al oírlo entonar emocionado La Marsellesa y comprobar, por el relato del muchacho, que los franceses habían hecho de él un payaso durante su cautiverio. Gabriel va en busca de Inés quien, loca de contento por saberlo vivo, decide dejar el convento. Gabriel confiesa su amor por Inés a la condesa Amaranta, pero no hace sino provocar la ira de la misma, quien no aceptará bajo ninguna circunstancia que su hija, aunque ilegítima, tenga roces con alguien de inferior condición social.
Un novelón de aventuras! Me ha encantado leer "Bailén", me ha parecido un prodigio de tramas y subtramas, aventuras guerreras con un ritmo trepidante, todo ello regado con el estilo inigualable de Galdós, sus frecuentes toques de humor y ternura por sus personajes, que afrontan situaciones inéditas para todos. El personaje de don Diego es un hallazgo, directamente cómico y esperpéntico. Gabriel de Araceli continúa su camino de madurez y desarrollo, cada vez nos cae mejor, al mismo tiempo vamos añadiendo nuevos personajes a una trama cada vez más compleja que te deja anhelando seguir leyendo el próximo episodio: Napoleón en Chamartín (acaso será una novela sobre Florentino Pérez??)
Si tuviera que valorar los Episodios Nacionales en su conjunto no tendría duda: sobresaliente. Con el listón tan alto, las distinciones entre uno y otro las hago en base a las sensaciones que me deja, y es posible que Bailén esté a la cola de los que llevo leídos hasta el momento. Dicho lo cual, no baja del notable.
En este nuevo episodio, se trata la histórica batalla de Bailén, que supondría el primer traspiés de Napoleón y la convicción de que su ejercito no era invencible. Como dice Galdós: "desde entonces caminó mucho [el ejercito napoleónico], pero siempre cojeando".
Además, se deja entrever cómo las nuevas ideas ilustradas empiezan a calar en la sociedad, sin que por ello se mueva un ápice el odio visceral a los franceses. Porque la revolución, si ha de hacerse, correrá a cuenta de los españoles.
Por lo demás, las mismas virtudes de siempre: estilo personalísimo, personajes carismáticos, retrato de la sociedad, mucha ironía, citas memorables, y esa manera de contar las cosas que hasta de una guerra consigue hacer algo entrañable.
Lo repetiré siempre: los Episodios Nacionales son de lectura obligatoria.
"Aquel júbilo, aquella confianza, aquella fe ciega en la superioridad de las heterogéneas y discordes fuerzas populares, aquel esperar siempre, aquel no creer en la derrota, aquel no importa con que curaban el descalabro, fueron causa de la definitiva victoria en tan larga guerra, y bien puede decirse que la estrategia, la fuerza y la táctica, que son cosas humanas, no pueden ni podrán nunca nada contra el entusiasmo, que es divino."
Si tuviera que resumir este capítulo brevemente, diría que es un relato lleno de simbolismo patriótico, pero sin caer en el enfoque simplista que se ve a veces hoy en día. Son las personas comunes quienes realmente dan forma a este periodo; es el propio pueblo quien se defiende frente a la maquinaria imperial.
Dada la importancia histórica del evento, es natural que Galdós se detenga en las descripciones de la batalla, algo que, además, hace con maestría. Sin embargo, aunque se aprecia el esfuerzo narrativo, creo que estos detalles no siempre hacen que el lector disfrute completamente del ritmo de la historia.
No obstante, y como no podía ser de otra forma, otro gran Episodio. A por el siguiente 🥰
Continuamos los Episodios Nacionales con esta novela donde se describe la histórica batalla de Bailén, primera derrota del ejército napoleónico en territorio español. Entretenida y fácil de leer.
Como era de esperar seguimos en este cuarto libro de los Episodios Nacionales con las andanzas de nuestro personaje Gabriel, una de esas a las que yo llamaría "capas" de esta primera parte centrada en la guerra contra las tropas de Napoleón. Esta por mí llamada capa es simplemente un hilo de enlace para los acontecimientos que se nos relatan, con una trama folletinesca que de momento gira alrededor de Gabriel y su amada Inés. Lógicamente el argumento es simple, pero a mí me resulta entretenido por la variedad de personajes ficticios que nos presenta, el humor en muchos casos con el que los describe y por el cariño que se le acaba cogiendo al personaje principal.
"Cuando esto pasaba, sentí un vivo clamor de la naturaleza dentro de mí, sentí hambre, pero ¡qué hambre!... Francamente, y sin ruborizarme, digo que tenía más ganas de comer que de batirme. ¿Y qué? ¿Este miserable hijo de España no había hecho ya bastante por su rey y por su patria, para permitir llevarse a la boca un pedazo de pan?"
La siguiente capa es la pura y dura narración de hechos históricos, con personajes reales y donde podemos atisbar costumbres de la época. Desde luego quien busque una novela histórica al uso de las que se escriben ahora quedará decepcionado. Algunos pasajes quedan un poco deshilachados, no sé si escritos con mucha prisa, mientras que otros me parecen brillantes en su narración.
Se da por supuesto que el lector conoce los hechos mejor que yo..., que me tengo que remontar a mis clases de historia de hace muchos años. En verdad,, al acabar el libro he estado mirando documentales sobre la batalla de Bailén para acabar de entender el conjunto de lo que había leído. Y mientras estaba a medias con la lectura tuve el privilegio de charlar con un historiador apasionado de la época napoleónica que me subrayó la importancia de la batalla de Bailén.
Y en la tercera y última capa, para mí muy interesante, intuyo las reflexiones del propio Galdós, que no deja de subrayar el patriotismo pero que al mismo tiempo otorga pinceladas de humanidad al ejército francés y expresa el absurdo de la guerra.
Aunque es un poco largo dejo un fragmento que muestra estos dos últimos niveles que he descrito.
""Si al comienzo de aquella misma noche, que ya se iba a extinguir, una mirada humana hubiera podido escudriñar desde la altura de los cielos lo que pasaba en aquella larga faja de sementeras y olivares que se extiende a la vera de los montes, entre estos y el Guadalquivir, habría visto que del oscuro caserío de Andújar se destacaba cautelosamente, escurriéndose por detrás de las casas, una hilera de hombres y caballos, que esta hilera se iba alargando por la carretera en interminable procesión, y serpenteaba con lento paso, sin ruido y sin luces; habría visto cómo se iba extendiendo aquella raya negra, destacándose a ratos sobre la tierra blanquecina, a ratos confundiéndose con los negros olivos, sin dejar de seguir paso a paso, como si no quisiera ser vista y anhelara apagar en el polvo el ruido de las cureñas; habría visto que iban delante unos tres mil hombres de infantería, después un escuadrón de caballos, después seis cañones, después un número inmenso de carros, tantos, tantos carros, que ocupaban dos leguas; detrás de los carros nuevos grupos de infantería y muchos generales; después otros seis cañones, dos regimientos de coraceros; luego cuatro cañones, y al fin otro grupo de jefes, seguidos de quinientos hombres de a pie. Esta raya no se detenía en parte alguna, y avanzaba despacio y con precaución, custodiando sus dos leguas de convoy. Los hombres que la formaban, mudos y cabizbajos, presagiando sin duda funestos acontecimientos, dirían para sí: «Llegaremos a La Carolina, donde ya ha de estar Vedel, y batiendo a los insurgentes, nos abriremos paso por desfiladeros para abandonar esta tierra maldita, a la cual el Emperador ha tenido la mala ocurrencia de enviarnos... ¡Oh! ¡Cuándo os veremos, tierras de la Turenne, del Poitou, de la Charente, de los Vosgos, del Artois, del Limosin!»..." .
Seguiré leyendo los episodios... mientras me entretengan. No existe más objetivo que el puro placer de la lectura.
Cuarta novela de la primera serie de los Episodios Nacionales. Se sitúa, también con el personaje conductor de Gabriel, en 1808 con el inicio de la invasión napoleónica y de la Guerra de la Independencia con la victoria española en la batalla de Bailén. En la misma línea de la serie es una novela muy entretenida, con un buen ritmo narrativo, con referencias y datos históricos y de la sociedad española de la época, con sus grandes desigualdades y diferentes tipos sociales. Refleja de forma magistral el sentimiento patriótico que inspiró e impulsó el rechazo y la lucha contra la invasión. Épico el relato de la batalla y de los sentimientos y sensaciones de los soldados antes y durante el combate. Cómo las anteriores, una lectura muy amena, con la característica prosa viva e impregnada de humor de Galdós.
Y seguimos con los Episodios Nacionales de don Benito Pérez Galdós El turno es para el cuarto episodio, Bailén, con el cual ya tenía yo una predisposición especial ya que soy de Jaén.
Tras el cliffhanger en el que nos dejó el tercer episodio, nos encontramos con Gabrielillo recuperándose de sus heridas en una casa donde conoceremos a uno de los personajes importantes de la novela y supongo que también de las futuras entregas, Santorcaz. Este comienzo es muy divertido, con unos diálogos vivaces, fluidos y que confirman mi parecer de que Galdós era prácticamente insuperable en esto. Como transmite solo con el habla las distintas formas de ser y de actuar de las diferentes clases sociales.
Una vez recuperado, Gabriel se dirigirá al sur, para Andalucía, a combatir a los ejércitos franceses. Por supuesto, se verá siempre envuelto en los acontecimientos que afectan a su amada Inés, pero el centro de la novela, como no ha de extrañar, es la batalla de Bailén, bien narrada, tal vez algo confusa para los no conocedores de la zona con tanto movimiento de tropas, pero no para mí en este caso.
Finalmente destacar como entremezcla en la historia esos mensajes igualitarios y revolucionarios en boca de Santorcaz, y la bisoñez del joven conde de Rumblar que en las escenas finales nos deja la boca batiente.
Interesante relato de la batalla de Bailén (Jaén) acontecida del 18 al 22 de julio de 1808 que marcó un antes y un después en la invasión de la península por parte de las tropas napoleónicas. En esta novela, el narrador sigue siendo Gabriel de Araceli, cronista y participante en la batalla, al que seguimos desde su milagrosa "resurrección" en Madrid hasta tierras andaluzas en busca de su amada Inés.
Como en anteriores episodios, Galdós mezcla muy acertadamente los hechos históricos con los ficticios para crear un relato trepidante, lleno de intriga y aventuras. Los hechos acontecidos en la batalla de Bailén están relatados de manera magistral, así como el clima de crispación que se vivía en España tras la carnicerias del 2 y 3 de mayo y sobre todo por los excesos y saqueos cometidos por el ejército francés, Bailén fue el punto de inflexión en el que los españoles sintieron y se creyeron que podían plantar cara y sobre todo derrotar y expulsar a los invasores galos, fue (aunque los franceses aún no se lo imaginaban) el principio del fin del imperio napoleónico.
Por otra parte, la historia de Gabriel de Araceli se va enredando cada vez más con giros inesperados, al final de la novela, el autor nos deja con la intriga y con ganas de empezar el siguiente capítulo de esta magna obra que son los Episodios Nacionales.
Benito Pérez Galdós es un grande de las letras universales, que merece ser reconocido como tal y sobre todo merece ser leído más.
Otro episodio más. Lo tenía abandonadito, pero qué reconfortante es volver a él y ratificar lo maravilloso de la pluma de Galdós. Mi proyecto de leerme mínimo la primera serie de los Episodios nacionales va viento en popa. Este es mi ranking por ahora: 🩷 El 19 de marzo y el 2 de mayo 🩷 La corte de Carlos IV 🩷 Bailén 🩷 Trafalgar
Una obra histórica muy interesante, con giros, exaltación nacional y patriótica a raudales. Las cargas de caballería contra las sucias huestes francesas hacen el libro muy entretenido y fácil de leer cogiéndole aun más cariño a su protagonista
Cuarta novela de la primera serie de Episodios Nacionales. Si bien me ha parecido inferior a su predecesora, el giro final relativo a la historia personal del protagonista salva la novela. Además, la recreación del infierno que vivieron los franceses en España es de un detalle a veces hasta escabroso. Atrapa.
Sigo disfrutando con los episodios nacionales. La parte en la que se narran batallas pienso que es más floja pero la historia de Inés sigue estando escrita magistralmente.
Con su acostumbrado estilo pragmáticamente realista, Galdós retrata en este Episodio nacional la cruenta batalla de Bailén (1808), la primera gran derrota del I Imperio Francés (1804-1815), acaecida en tierras jienenses. La novela es lo esperable, sin exceder su propósito: el relato en primera persona de Gabriel, partícipe y narrador de tantos momentos críticos de la historia nacional decimonónica, intercalándolo con una trama subyacente y personal que aporta profundidad al protagonista. Sin grandes sorpresas en forma ni fondo, como es habitual en muchos de los Episodios, resulta una decente y recomendable novela que cumple con su objetivo.
Reconozco que este episodio se me ha hecho más pesado que los anteriores, tal vez porque tiene muchísima carga de datos históricos (al fin y al cabo, es lo que son estas novelas) y porque tampoco soy demasiado fan de las narraciones de batallas. El estilo de Galdós desde luego ayuda a avanzar y a querer seguir leyendo, pero no me ha resultado una lectura tan adictiva como, por ejemplo, el Episodio anterior.
Estas novelas, en general, me siguen pareciendo de lectura obligatoria, tanto porque D. Benito es un escritor excelente como por la necesidad de conocer la historia de una forma menos aséptica, más cerca del pueblo, que a fin de cuentas, somos a quienes nos afectan las cosas.
Me ha gustado mucho más la parte referente a la historia de Inés, aunque me da mucha penita el rumbo que está tomando todo, pero bueno, quizá en próximos Episodios me sorprenda. En definitiva, un libro que, si bien me ha resultado más pesado que los anteriores, merece la pena leer, sobre todo para seguir con esta serie de libros que narran una época tan importante de nuestra historia. Sobre todo es un libro para pensar y reflexionar y es por eso que me ha gustado tanto.
Bailén sitúa a Gabriel de Araceli en la famosa batalla que derrotó por primera vez al ejército de Napoleón.
Al mismo tiempo, relata su búsqueda de Inés, aparentemente llevada con su familia noble tras los acontecimientos del 2 de mayo en Madrid.
Si bien los episodios nacionales nunca defraudan, este libro se hace algo más pesado que el anterior, quizás porque, al igual que con Trafalgar, la descripción del enfrentamiento es bastante extensa y detallada, cosa que a mí personalmente me resulta menos interesante.
Contemplando la tranquilidad de aquellas santas mujeres, su apacible recogimiento, la aparente vaguedad de sus formas corpóreas, aquel silencio de sus pasos que las asemejaba a simples creaciones de la luz, discurriendo por el fondo de la cámara oscura; contemplando aquella calma de sus rezos que nadie oía, sentí envidia de los que sumergen su vida en la dulce sombra de un claustro.
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Gaznápiros, animales: si Vds. están probando lo que digo —añadió con energía D. Luis—. Lo que pasa en España ¿qué es? Es que el Reino ha tenido voluntad de hacer una cosa y la está haciendo, contra el parecer del Rey y del Emperador. Hace tres meses había en Aranjuez un mal ministro, sostenido por un rey bobo, y Vds. dijeron: “No queremos ese ministro ni ese Rey”, y Godoy se fue y Carlos abdicó. Después, Fernando VII puso sus tropas en manos de Napoleón, y las autoridades todas, así como los generales y los jefes de la guarnición, recibieron orden de doblar la cabeza ante Joaquín Murat; pero los madrileños dijeron: “No nos da la gana de obedecer al Rey ni a los Infantes ni al Consejo ni a la Junta ni a Murat”, y acuchillaron a los franceses en los parques y en las calles. ¿Qué pasa después? El nuevo y el viejo Rey van a Bayona, donde les aguarda el tirano del mundo. Fernando le dice: “La corona de España me pertenece a mí; pero yo se la regalo a Vd., Sr. Bonaparte”. Y Carlos dice: “La coronilla no es de mi hijo, sino mía; pero para acabar disputas, yo se la regalo a Vd., señor Napoleón, porque aquello está muy revuelto y usted solo lo podrá arreglar”. Y Napoleón coge la corona y se la da a su hermano, mientras volviéndose a Vds. les dice: “Españoles, conozco vuestros males y voy a remediarlos”. Pero Vds. se encabritan con aquello, y contestan: “No, camarada, aquí no entra Vd. Si tenemos sarna, nosotros nos la rascaremos: no reconocemos más Rey que a Fernando VII”. Fernando VII se dirige entonces a los españoles, y les dice que obedezcan a Napoleón; pero entretanto, muchachos, un señor que se titula alcalde de un pueblo de doscientos vecinos escribe un papelucho, diciendo que se armen todos contra los franceses: este papelucho va de pueblo en pueblo, y como si fuera una mecha que prende fuego a varias minas esparcidas aquí y allí, a su paso se va levantando la nación desde Madrid hasta Cádiz. Por el norte pasa lo propio, y los pueblos grandes lo mismo que los pequeños forman sus Juntas, que dicen: “No, si aquí no manda nadie más que nosotros. Si no reconocemos las abdicaciones, ni admitiremos de Rey a ese D. José, ni nos da la gana de obedecer al Emperador, porque los españoles mandamos en nuestra casa, y si los reyes se han hecho para gobernarnos, a nosotros no nos han parido nuestras madres para que ellos nos lleven y nos traigan como si fuéramos manadas de carneros…”. ¿Están Vds.? ¿Lo comprenden Vds.? Pues esto ni más ni menos es lo que está pasando aquí. Y ahora contéstenme los alcornoques que me oyen: ¿quién manda, quién dispone las cosas, quién hace y deshace, el Rey o el Reino?
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Yo me aparté del grupo, fingiendo retirarme a dormir; pero con ánimo de satisfacer una imperiosa exigencia de mi alma, que a voces me pedía soledad y meditación.
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El joven Gabriel ha sobrevivido a su fusilamiento y se despierta en casa del mancebo, Juan de Dios. Al indagar por su amada Inés, descubre que el licenciado Lobo la secuestró y la llevó con su verdadera familia, la de la condesa de Leiva, en Córdoba. Gabriel va a buscarla y en el camino le acompañan Don Luis de Santorcaz, un español calavera de buena familia que ha sido soldado en Francia; y Marijuan, un joven humilde como Gabriel. Ya en Córdoba, Gabriel se entera de que se ha concertado el matrimonio de Inés con el marqués de Rumblar, don Diego, un joven infantil y malcriado. Gabriel, Marijuan y Santorcaz entran al servicio de don Diego, como soldados y participarán en la batalla de Bailén, primera gran derrota del ejército francés.
Bailén comienza justo a continuación del final (de infarto) del anterior Episodio nacional, el 19 de marzo y el 2 de mayo. A los personajes que ya conocemos, se unen Marijuan, Santorcaz, don Diego y la marquesa de Rumblar, descritos con la maestría habitual de Galdós y su sentido del humor.
La segunda parte de la novela se centra en el tema bélico, que a mi personalmente me puede resultar bastante árido; sin embargo, dentro de la acción meramente bélica, Galdós suele introducir el "elemento humano" que la vuelve mucho más interesante y cercana al lector. En este caso, Gabriel encuentra el caballo de Santorcaz don su jinete y encuentra en las alforjas unas cartas que le cambiarán la vida.
Galdós describe ampliamente la batalla de Bailén, y aunque no disfruto particularmente la temática bélica, creo que con otro autor se me haría difícil de soportar. El estilo de Galdós, directo, ágil, sencillo, ha hecho que no haya tenido tentaciones de abandonar en ningún momento.
Estoy disfrutando los Episodios nacionales enormemente. De las cuatro novelas que he leído hasta ahora, quizás Bailén es la que menos me ha gustado, y aún así, la recomiendo sin duda alguna.
Gabriel se recupera de los fusilamientos ocurridos en la novela anterior de los Episodios nacionales en casa de doña Gregoria y su marido Santiago Fernández —el «Gran Capitán»—. Se comentan, por parte del matrimonio, las batallas entre franceses y españoles y se presenta a Santorcaz, quien se encargará de trasladar a Gabriel de Madrid a Jaén. La presentación de Santorcaz y este traslado a Jaén se mezclan con un bonito homenaje a don Quijote al atravesar tierras manchegas. Aparecen también aquí Andresillo Marijuán y el mayorazgo don Diego, que junto a su madre, la Condesa de Rumblar buscan un matrimonio con Inés, la enamorada de Gabriel.
Hay descripciones exhaustivas de la batalla de Bailén -incluidas la organización del ejército francés y español- por encima de la historia de Gabriel e Inés. Con la ironía que caracteriza la prosa de Galdós, se leen críticas a Fernando VII y José Bonaparte y a los conservadores españoles, aún admiradores de las rancias virtudes del Antiguo Régimen, entre ellas, la férrea división de clases sociales.
La novela está equilibrada entre la historia romántica entre Gabriel e Inés y el trasfondo histórico, como buena novela de este género que es, aunque quizá no tan bien equilibrada como las dos anteriores por ensalzar el honor y la valentía del ejército español en la batalla.
La batalla de Bailén 🇪🇸 se libró durante la Guerra de la Independencia Española y supuso la primera derrota en campo abierto de la historia del ejército napoleónico, seguida años y décadas después por la de Waterloo y la de Puebla. Tuvo lugar el 19 de julio de 1808 junto a Bailén. Enfrentó a un ejército francés de unos 21 000 soldados al mando del general Dupont con otro español de unos 27 000 a las órdenes de los generales Teodoro Reding y Castaños.
Me tocó conocer de esta batalla mediante un audiolibro tomado de la pluma del talentoso Benito Pérez Galdós en una de sus novelas históricas que forma parte de la serie de Episodios Nacionales con el nombre "Bailén".
La novela "Bailén" entrelaza de forma muy amena un drama familiar y aventuras del joven Gabriel con elementos históricos relacionados a ese colapso de la monarquía absoluta y el nacer del sueño de vivir en República, bajo el marco de una Europa dominada por el caudillismo napoleónico que marcó un parteaguas en la historia universal.