Quiero comenzar una conversación directa con vosotros, los seguidores de mi trabajo que tengáis interés y queráis hacerme preguntas sobre cualquier tema que consideréis, que no suela cubrirse ni preguntarse habitualmente en las entrevistas promocionales.
A pocas semanas de lanzar al mercado "Landazuri" -su marca propia de vinos y proyecto debut en el mundo de la enología-, así como de estrenar en plataformas el tema "La Salvación" -logradísima colaboración junto al grupo Arde Bogotá-, Enrique Bunbury sacude el mercado literario con la enésima obra maestra de su prolífica trayectoria. A gusto en su hábitat creativo y dispuesto a fogonear su incesante inquietud creativa, ha dado forma a este ida y vuelta epistolar de lo más intimista; y el resultado ha sido sobresaliente.
De manera impensada, un intercambio semanal en forma de cartas con sus seguidores -acontecido entre marzo y diciembre pasado- acaba resultando en un material de imperdible lectura, a modo de logradísimo ensayo sobre la creatividad y la inspiración musical. Semana a semana, durante nueve meses, Enrique Bunbury estableció con sus fans una nutrida correspondencia, en formato de inquietud-respuesta. A través de este inusual lazo comunicativo -para un artista de semejante talla y calibre-, el aragonés descubrió el disfrute de responder a las misivas más duras, incluso confrontando sus propias ideas, convicciones y pensamientos, aunque sin intención alguna de asemejar la modalidad al sillón de analista.
Con una mirada puesta siempre hacia un futuro que luce brillante, y próximo a internarse en estudio para grabar su nueva placa, uno de los grandes frontman del rock internacional se dispone a responder, sin pelos en la lengua, las más variadas asignaturas. Retrato en primerísima persona, este magnífico ejemplar, publicado por la editorial Liburuak, surge en una crucial etapa profesional para EB, marcada por el sinsabor de un retiro forzado de los escenarios, hecho acontecido en mayo de 2022, y al que, afortunadamente, ha podido superar.
En "La Carta", y a través de casi cuatrocientas páginas, y seleccionando los correos recibidos entre millares, el compositor no esquiva tópicos punzantes: el futuro de Héroes del Silencio, las decisiones artísticas para huir de lo previsible, el aspecto más nostálgico de la industria musical, el rol del artista en la sociedad, su decisión de radicarse en Los Ángeles y las tensiones que suponen las necesidades del artista versus su continua exposición pública. ¿Quién no soñó con tener al ídolo delante y pronunciar la pregunta del millón?
Bunbury, un creador que sabe que el verdadero propósito del arte es la necesidad de expresión fidedigna y no hay tiempo para perder, acomete este mayúsculo ejercicio terapéutico, reflexivo e introspectivo, en búsqueda de influencias positivas. El regalo viene de parte de alguien que, en el último tiempo y fiel a explorar las posibilidades de universos paralelos, ha fomentado el disfrute en el arte de escribir, alternando sus incursiones en el escenario, e incentivando una carrera literaria en continuo crecimiento, luego de la publicación de los excelentes poemarios "Exilio Topanga" (2021) y "MicroDosis" (2023).
Cada domingo era el ritual, por ahí de medio día llegaba al buzón La Carta, el newsletter creado por Bunbury para responder cualquier cosa que sus fans o interesados preguntasen sobre decisiones del pasado, emprendimientos presentes y actividades futuras. Pensamientos que le van y vienen además de sus fuentes de inspiración. Muchos de ellos expresando su admiración con agradecimiento y otros tantos reclamando su particular desencanto con algunas decisiones (fueran de él o no)
Pues este libro es la recopilación de todos esos newsletter que ya había leído religiosamente todos esos domingos durante el 2023 pero encuadernados en este libro de manufactura exquisita.
el género epistolar me gustó mucho, es la primera vez que lo primera vez que lo leo y está genial la verdad además de que fue especial haberme acercado al género con la obra de Bunbury, que puedo decir, a veces me gusta más como escritor que como cantante y vaya que ya me gusta mucho de cantante también, tiene una forma de pensar muy admirable y creo que es lo que más me ha dejado huella de él, me parece que siempre va un paso adelante con las respuestas a sus preguntas y por supuesto que este libro no sería la excepción, desgraciadamente no fui parte de esto pero espero que en futuras dinámicas pueda ser parte de alguna. Hasta siempre🖤
Soy muy fan de leer a artistas que me gustan. Sus procesos creativos, sus anécdotas, historias detrás de canciones, valores, filosofías y manera de pensar. Dejar un poco de lado al ídolo y acercarte más a la persona. Leer a Bunbury fue un placer, es un tipo muy elocuente y su pluma de escritor no se queda tan corta contra su pluma de compositor. Eso sí, el formato, aunque interesante, un un punto se empieza a sentir monótono. Nos vemos en junio, Enrique.
Aburrido, son cartas baladíes, con rollazos adulando y respuestas agradecidas. Compre el libro por que creo Enrique tiene buen verbo, recomiendo mejor el de Diván.
Abandono la lectura del libro tras algo menos de 200 páginas. No he podido ni con el ritmo, ni las repeticiones de temas, ni con la manera de narrar. Lo siento