Pues resulta que la semana pasada fui a vacunarme y no sé porqué me dijeron que la única vacuna que quedaba disponible era la Sputnik, dado que la de Johnson & Johnson justamente se había agotado. Dije que yo no tengo prejuicios y que una vacuna es una vacuna. Nyet problem.
El caso es que pasada una semana el único problema ha sido un ligero cansancio, me subió un poco la temperatura y no hubo más...
Dios, qué mal me siento de golpe. Tengo muchas, muchas ganas de tomar vodka. De golpe socializar los medios de producción, partido único...
Сквозь грозы сияло нам солнце свободы, И Ленин великий нам путь озарил:
На правое дело он поднял народы, На труд и на подвиги нас вдохновил!
Qué ha sido eso, tavarish?
El camarada Sorokin es ciertamente un elemento subversivo, a todas luces poseído por la decadencia burguesa que asola occidente. Con este libro, que se permite realizar insinuaciones verdaderamente odiosas y mendaces acerca de la úniсa y poderosa Unión Soviética, repitiendo las acostumbradas mentiras de la prensa burguesa fascista occidental, que pretende empañar las gloriosas conquistas del pueblo ruso. A pesar de todo, su libro resulta ciertamente entretenido, de justicia es reconocer esos logros dentro de su corrupción burguesa.
Se inicia como una novela de misterio. En Moscú rubios de todo tipo son secuestrados en plena calle y posteriormente golpeados con un objeto contundente que parece hecho de hielo. Es una prueba mediante la cual una secta pretende hallar a seres de luz (esto es literal, no es ironía) que formaron la luz primaria y que permanecen dormidos dentro de la máquinas carnosas que somos los humanos, que somos muertos vivos según la delirante visión propuesta por este burgués vendido al capitalismo, seguramente lo habrá ideado entre porros de marihuana y otras drogas decadentes. Al ser golpeados, las víctimas o mueren o despierta en su interior una voz, la del corazón, y se revela como uno de los elegidos.
El objetivo de esta secta es hallar a 23.000 de los hermanos.
La novela se divide en cuatro segmentos. El primero a ratos parece un guion cinematográfico, de hecho imita muchos de sus gestos, abunda el diálogo, las acotaciones y el lenguaje coloquial. El ruso pervertido por el lenguaje de los вор! La narración se hace algo monótona porque narra con copiosos detalles estos secuestros y el posterior proceso del despertar de estos elegidos, aproximadamente unas cuatro historias en las que intervienen prostitutas, adolescentes anti-sistema, mafiosos... se podría decir que son los marginados de la sociedad, vigorosamente liderada por Vladimir Vladimirovich.
No es hasta que se llega a la segunda parte que empiezas a comprender que esta limitación en verdad es una táctica decadente para engatusar al lector. O puede que en el fondo el camarada Sorokin sea un buen socialista y se proponga retratar un período decadente. En la segunda parte toma el relevo de la narración una anciana que aparece fugazmente hacia el final del primer segmento y que fue de las primeras rusas en 'despertar'. Su juventud se remonta a los años de la invasión alemana y entonces se nos narra los inicios de esta secta. Ahí la narración adquiere más relieve, es más honda, la prosa narrativa es más convencional, pero te das cuenta que viene a adaptarse a una narradora más sensible y despierta. Los procesos de despertar se expresan con un lenguaje mucho más rico y poético y contrasta con la superficialidad del primer segmento, situado en la Rusia de inicios del siglo XXI. La historia de esta anciana arranca pues en los años 40 y continúa hasta el momento en el que aparece y coincide con los personajes del primer segmento, su historia también atraviesa los mandatos de Stalin, Jrsuchov y posteriores, hasta llegar a ese borracho del pelo blanco de cuyo nombre no quiero acordarme. En este segmento, el más largo, también se nos explica la mitología que encierra esta secta y ahí te das cuenta que la narración histórica se fusiona con elementos de género fantástico, pues se nos da a entender que estos seres son prácticamente ángeles. Sin ir más lejos, moviéndose entre agentes de la policía secreta, los elegidos deben realizar su búsqueda y te cuentan que estos martillos de hielo en realidad son fragmentos de un meteorito que aterrizó en Siberia en 1908, momento inicial de la historia. Esa mezcla, bien hilada, además de su rica imaginación y el rigor dramático, ha sido lo que más me ha convencido de la obra de Sorokin.
Si nos fijamos en detalle esos dos bloques, descubrimos que establecen cierta dialéctica. Por un lado se nos retrata las sabidas estampas de la terrible represión soviética, Sorokin explícita no pocas torturas y abusos policiales, pero también, en la primera parte, la que ocurre en la actual república federal, se nos representa un panorama dominado por las mafias que cometen actos todavía más brutales (castigan a una prostituta obligándola que se introduzca una botella por el ano), de forma que comprobamos que la desaparición de la URSS y la llegada de la democracia tiene más de apariencia que no cambio verdadero.
En la tercera descubres que ha habido una elipsis importante. Nos habla de un futuro próximo, quizá sólo sea unos pocos años desde el primer segmento de la novela. Por lo visto el meteorito fue descubierto por empresas rusas y éste ha sido mercantilizado y se ha construido una especie de experiencia de realidad virtual que viene a emular toda la mitología narrada en el segundo segmento de la novela. Una Rusia vendida al mercantilismo y el libre mercado, que al mismo tiempo desvirtúa pero a nivel narrativo nos abre la incógnita si las dos partes anteriores no eran también una narración de esa simulación, es decir, que no forman parte de una realidad real, sino virtual.
De todas formas, a nivel literario esta parte también tiene interés propio. La componen los testimonios de los usuarios de El Hielo, esta experiencia virtual que se comercializa, que en verdad son diferentes voces narrativas y sirve para contrastar como reaccionan a los mismos hechos de la experiencia virtual. Sin ir más lejos, en una de las fases finales de la experiencia virtual despiertan en una isla rodeados de los 23000 hermanos, todos van desnudos y realizan esos cánticos ancestrales. Un sacerdote lo caracteriza de pornográfico y diabólico, otro sólo se fija en que todos van desnudos, mientras que un kazajo ex-veterano de la II Guerra Mundial, que ha revivido previamente sus terribles experiencias bélicas, una escena llena de muerte y fuego, queda fascinado que toda esa gente esté viva, en paz y cantando. Cada narrativa se adapta al personaje, de forma que también Sorokin despliega un calidoscópico abanico de estilos.
La cuarta parte vendría a ser un epílogo y creo que ya he contado ya bastante y por encima lo que contiene esta estupenda novela de Sorokin, autor que desafortunadamente ha sido poco traducido al español. Para mayor desgracia El Hielo es la primera parte de una trilogía y es el único volumen traducido, por lo tanto las otras dos partes quedan un poco en el aire y falta por ver por dónde continua Sorokin en los dos volúmenes restantes, posibilidad que se me antoja más que suculenta dado el potencial ofrecido en El Hielo.
Pero me doy cuenta que el ruso ya no es tan misterioso como antes, quizá le de un tiento... Славься, Отечество наше свободное!