En medio de la oscuridad y el salvajismo del Medioevo francés, Babet decide hacer un pacto con el diablo para salvar de la horca a su marido y poder escapar, algún día, de una vida miserable y llena de carencias. Pero lo que parece ser un simple acto de desesperación, termina por gatillar un viaje de descubrimiento y liberación, un desplazamiento subversivo cargado de brujería, oscurantismo, sexualidad, anarquía y caos. Todo esto en medio de una guerra cruenta entre dos territorios que, además de odiarse a muerte, parecen suscitar con mayor fuerza la presencia del príncipe de las tinieblas.
En Los amantes del diablo, Renée Dunan aborda la figura de Satán y busca ir más allá de su representación clásica como agente del mal. En esta obra, la figura mítica del Maligno encarna la constante lucha del ser contra sí mismo y la voluntad de transgresión ante una sociedad profundamente enferma. Con una prosa sencilla, elegante y satírica, Dunan pone en jaque los cánones de la Europa de principios del siglo XX y nos conduce, mediante un vitalismo feminista, hacia los extremos más oscuros de la experiencia humana.
Viuda Negra Ediciones@viudaneraediciones y Autoras Librería @autoraslibreria nos vuelven en la Ejemplar, enviándonos un libro que muchas/os en el taller coincidimos en que difícilmente habríamos elegido por decisión propia. Se trata de “Los amantes del diablo”, de la autora francesa Renée Dunan, una historia de pasión, poder y pactos con el diablo, en plena Edad Media, que cruzan una novela plagada de símbolos y que cuenta además con las increíbles ilustraciones de Nataschia Navarro Macker @topopanda.nmsnm. Me quedo con dos grandes sorpresas del trabajo de Dunan. Primero, es sorprendente como la historia puede anclarse en una sociedad totalmente jerarquizada y estructurada como la medieval, pero al mismo tiempo depender de lo fantástico y oscuro sin problemas. Realismo y ficción, no en pugna, sino que potenciándose. Por último, esta ambivalencia también la vemos en la forma carnal y erótica del relato, muy lineal y descriptiva, que convive con toques casi de fábula que le dan un gran cierre (bajo la idea de recompensa por no caer en la tentación de la riqueza).
“Le gustaba esa fogosa inteligencia abierta a todo con un ardor inquieto. A veces ella adivinaba, con una extraña lucidez, cosas que debían serle completamente desconocidas. Lo que más llamaba su atención era que esta mujer tuviera un deseo enfermizo por enriquecerse y que, sin embargo, no hiciera nada al respecto. Comprendió que se trataba más de una concepción moral del mundo, un voto de equidad, no de avaricia”.
Me aburrió, me demoré un montón en leerlo, quizás estoy muy d word. Lo terminé solo porque soy muy cuadrada, pero si me respetara más, lo hubiese dejado xd
Preciso para terminar a la luz de las velas durante el apagón nacional. Conclusión: Don Diablo es la mano, pura orgía y favorcitos; en cambio los humanos destacando por su egoísmo y crueldad.
Conocí a esta autora gracias a la suscripción mensual "La Ejemplar" de Autoras Librería, que consiste en el envío de un libro sorpresa, complementos asociados a la lectura y regalos🎁
Renée Dunan fue sin duda una adelantada a su época, al aventurarse a escribir sobre erotismo, brujería, oscurantismo y violencia. Me pareció un texto muy interesante desde ese punto de vista, original y entretenido, aunque me faltó un poco de estética literaria.
Recomendable para quienes quieran descubrir autoras recientemente publicadas al español y que se atrevieron a abordar temáticas complejas en su época.
Voy a dejar de lado las inexactitudes históricas porque claramente es un libro simbolista y ese no es el punto. A ratos me recordó a Belladonna of Sadness en cuanto a temáticas y estética, aunque creo que el punto aquí pasa más bien por criticar las jerarquías y el poder.
Es un libro entretenido y rápido de leer. Fue escrito en el siglo XX pero retrata la vida de una pareja que vive al margen de la sociedad en la Edad Media. Toca temas tabú como la brujería, el satanismo y el bien y el mal.
Un libro desigual. A momentos tiene frases hermosas, luego pasa a un estilo de dialogo enunciativo casi teatral, hay personajes y focos que no aportan nada, otros que hubiesen funcionado mejora de saberlos aprovechar, pero es rápido y ameno de leer. Creo que la historia deja mucho que desear. Astutamente, la introducción antes del libro se pone el parche antes de la herida y explícita las intenciones de la autora, pero a pesar de eso, sigue cojeando.