El mito se llama Donner. Sirvan estas palabras como anticipo del tema fundamental de esta historia: la ira. La sirena precipitó a la nada a muchas criaturas vivas, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves, raíces y hongos. Algunos de los protagonistas de esta odisea que enfrenta a la Vieja y a la Nueva Naturaleza adoptan formas comunes. Un adolescente al que llamaban Albino, tan silencioso como terco. Una isla flotante conocida como Erda. Y el tiempo, que se acepta como viene o de lo contrario se transforma en un adversario terrible, responde al nombre de Madre.
Me ha sorprendido como en un libro tan breve, el autor logra ejemplificar un temas tan complejos a tratar como lo son el control de masas, el cuidado del ecosistema, la caída del sistema patriarcal y una posibilidad distopica. Un libro de fantasía oscura, cuyas protagonistas son las sirenas, seres increíbles cuyo único parecía era solamente tener un propósito.
¿Qué es lo que la sociedad puede ofrecernos en realidad?
Su lírica es increíble, pero su historia invita más a la reflexión que a la preocupación de como darle un cierre digno.
En esta historia no hay villanos en realidad, solamente personas ignorantes que intentan defender su estilo de vida.
Son muchas emociones encontradas con este libro, tanto así que me encantaría seguir leyendo al autor.