"Primera novela de la autora. Prolijamente traza la crónica de una familia de la clase media alta en el verano de 1946. De la yuxtaposición de las diferentes voces narrativas - cada una sondea su drama personal - surge el panorama general de una época en la que reinan las opresiones sociales, religiosas, y políticas"--Handbook of Latin American Studies, v. 58.
Interesante... Retrata la sociedad de los años 1950 en la provincia de Buenos Aires, con la mirada de una familia de clase media, un poco acomodada pero no tanto. Bien narrado, no es pesado y se lee rápido. Es interesante el relato de los diferentes personajes sobre un mismo acontecimiento. "Corre 1946 en la Argentina. El verano es tórrido, y una familia tradicional pasa las vacaciones en su chacra de la provincia de Buenos Aires. Se acerca febrero y Juan Domingo Perón ganará las elecciones. Mientras el calor agobia las urnas, un grupo de hombres y mujeres teje y desteje sus vidas. Allí está Laura, que siente que "perdió" su vida, que ni siquiera tuvo ocasión de poner a prueba su virtud; Laura que ha quedado sola y sueña con otros cuerpos y el amor. Y Papá, hermano de Laura, quien ha vivido en una gran torre de marfil y no puede disimular su imponente personalidad ni su resistencia a los cambios. Por su lado, Mamá, la divina Florencia, ejerce su exquisito despotismo y entre perfumes de jazmines es fuente de felicidad para Papá. Y en el medio de ellos, la chiquita, la hija de la vejez, un torbellino de curiosidad que mientras siente despertar el sexo los observa con mirada crítica y suspira de aburrimiento. Nada parece alterar el orden de esa familia y de esa clase social; justamente eso es lo que inquieta a la chiquita: detesta que la vida transcurra con mansedumbre. Hasta que con alegría ve irrrumpir en la chacra un insólito huésped. Es Chucho, el primo de la intimidad secreta, esclavo de hombres de cuya sexualidad no se habla.
En Huésped de un verano, Magdalena Ruiz Guiñazú, reconocida periodista argentina, retrata cómo era una familia de clase media en la década del 40, durante los momentos previos a la presidencia de Perón. Relatada desde distintos puntos de vista y cambiando de “mirada” logra que el lector se sumerja de lleno en la historia de la familia de Chiquita, una adolescente que se queja de pasar el verano en el campo; de la tía Laura, la solterona de la familia; de Mamá, de Papá, y sobre todo, de Juan José, alias Chucho, quien es ese huésped que llega para pasar el verano con sus parientes después de un hecho que ha marcado su camino. Chucho es un joven homosexual que, de a poco, va aprendiendo a aceptarse cómo es en una sociedad preñada de prejuicios. Una gama de personajes muy interesantes que se conjugan con una buena trama. Grata sorpresa!