Esta obra empieza así: "Toda verdad vigente está inconclusa". Vaya inicio, me hizo pensar en la coma con la que empieza "Aprendizaje" de Clarice Lispector. Las grandes mentes y sus representaciones de lo vivo...
Volviendo a la Roca, una frase inaugural que no puede ser sino la promesa (cumplida) de una travesía. Un camino despiadado, sin duda, pero también lleno de belleza, como cualquier tránsito. Ese estilo tan propio de Juan Luis que con cada vuelta de página te batuquea, frases cargadas de historia en un texto que te perfora y desgarra en una poética maravillosa, llena de vértigo y también de tregua.
Sin duda volveré a este libro, en otro momento, “algo en su cuerpo les debe”, es que qué texto. Gracias por escribirlo.