Pocos fenómenos en la historia de los videojuegos son comparables al auge estratosférico que experimentó el género de la aventura gráfica durante la década de 1990. La cantidad y calidad de títulos lanzados en aquellos años dejó un legado de clásicos y una época maravillosa para los aficionados al ocio electrónico que difícilmente volverá a repetirse. En un momento en el que los medios y la tecnología todavía suponían una importante limitación para los videojuegos, y donde, además, se imponía la errónea obsesión de acercar el género al cine y difuminar la línea entre ambas formas de entretenimiento, la aventura gráfica dio un decisivo paso al frente como una nueva manera de entender el videojuego. Gracias a ello, logró posicionarse como uno de los referentes más reconocibles del sector.
Si has crecido con juegos de aventura gráfica de LucasArts, si nombres como Indiana Jones and the Fate of Atlantis, Maniac Mansion o Sam & Max Hit The Road son parte de tu cultura popular, y sobre todo si tener la rueda de generación de rostros y fechas para superar la prueba anticopias de un juego es algo que recuerdes, este libro será una delicia. Parte de una interesa te serie de libros sobre juegos electrónicos, Monkey Island es un nostálgico viaje al pasado. Llama la atención el cuidado al detalle con la información e inclusión de algunas fuentes, el riguroso texto y así también la pasión que el autor deja en los párrafos. Cuida también de develar detalles de los juegos sabidos por los jugadores y dejar algunos misterios para ser descubiertos en nuevas entregas, lo que deja claro que quien escribe sabe de lo que está hablando.
Si tienes más de 40 y has pasado interminables horas intentando superar un puzzle sin tener Internet a la mano, solo armado con tu propia creatividad y paciencia y has sido un fiel gamer de PC, este libro es pura nostalgia informada.
Acho que de todos os livros desta colecção da RBA, talvez este tenha sido o que mais vontade me deu de experimentar os jogos, o que é ainda mais estranho porque não gosto nada de aventuras gráficas.
Buen repaso de lo que supuso la saga y el propio género de las aventuras gráficas, tiene buenas anécdotas aunque deja en el tintero la mejor (cuando le regalaron un Toyota Supra a Ron Gilbert unos fans en respuesta a un chascarrillo en una entrevista).