Micaela Estrada es bailarina profesional, está a punto de divorciarse a sus escasos veinticinco años y, por si fuera poco, se ha quedado sin trabajo y está al borde de perder su bonito piso en La Habana.
Por eso no le queda más remedio que aceptar dar clases de salsa durante un verano entero en el complejo turístico Grande Waters que su hermana Yanira regenta en Cayo Largo, Florida.
Y Nathan Anderson está a punto de empezar unas vacaciones en el Grande Waters que no va a olvidar jamás.
A veces no hay que entender para sentir. Si tú quieres bailar, lo demás no importa.
Katherine Vega es redactora de contenidos y escritora. Es autora de la saga American Killers, que explora las vidas de asesinos en serie mezclando ficción y true crime, y de la trilogía romántica de Versalles.
Empezó publicando fanfics sobre sus personajes ficticios favoritos en Wattpad y en 2021 se lanzó a publicar su primer libro. Ese mismo año, su historia 'Hi, Winchester' fue seleccionada como finalista en los Premios Wattys. En 2023, su novela 'Canciones que te oí cantar en Helsinki' fue elegida ganadora del XI Premio Internacional HQÑ de Harper Collins.
Como la mayoría de escritoras del mundo, lleva escribiendo desde niña. Le apasionan todo tipo de géneros literarios, desde el thriller a la romántica.
Le van los libros, los piratas, el rock y los serial killers.
Vive en Torelló con tres gatas adoptadas y rodeada de libros pendientes de leer.
3.5⭐️ Justo lo que buscaba, una buena romcom y si encima tiene una increíble ambientación caribeña mejor. Me llamo la atención que fuera un retelling de Dirty Dancing y me lancé a leerlo. Un acierto.
Es un libro divertido, spicy pero no mucho, maduro y entrañable. La ambientación que consigue Katherine es increíble, como siempre. Leer diálogos con tantas palabras cubanas te hace saber que estás ante una muy buena documentación y que sabe lo que hace. Me han entrado ganas de bailar sin ser yo nada de eso.
Creo que mi problema es que he estado muy disociada en general, sin culpar a la lectura, más bien a mi estado anímico. También me ha faltado más profundidad en los conflictos de ellos, veía que daba vueltas a lo mismo, pero sin conectar con sus historias.
No me habrá marcado de manera vital, pero KATHERINE VEGA ES SIEMPRE UN SÍ ROTUNDO.
Aunque valoro la oscuridad y los libros sobre desviviciones de la rubia más turbia, cada vez que termino uno de sus libros romanticones siempre acabo con el corazón caliente, y en este caso bailando a ritmo de Pitbull y salsa cubana.
En esta ocasión nos presenta la historia de un amor zurcido entre dos personajes descosidos. Micaela Estrada es bailarina profesional en Cuba. Se casó muy joven y está al borde del divorcio con Ronaldo, que le hace menos caso que la autora de esta novela al fútbol, qué ironía. Un terrible error de juventud sin el que, irónicamente, tal vez jamás habría viajado a Florida a trabajar junto a su hermana como profesora de baile en un complejo turístico.
Allí conocerá a Nate, un doctor que se encuentra vacacionando con su familia. Y el resto es historia, como se suele decir.
Me gusta que la autora haya conseguido que los personajes hablen en dialecto cubano. Más de una vez me ha tocado recurrir a un diccionario para saber qué significa "yuma". En otros casos, como con "comemierda", no hizo falta. Es un detalle que enriquece mucho la narración.
Es una buena novela romántica. Es tierna, es divertida, tiene mucho ritmo y los constantes guiños a la isla, a Disneylandia y a lo guapo que es el doctor la hacen muy agradable de leer.
No entiendo muy bien por qué leo estas cosas. Tal vez Micaela tenga razón: a veces no hace falta entender sino sentir.
Katherine lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a escribir una novelita súper chula y divertida y hot. Vamos, perfecta para verano. Aunque si te lo lees en invierno con el turrón al lado la vas a goSar igual. Ya tú sabeh.
Mica y Nate me han parecido tan increíbles. Cómo acercan posturas, cómo se van enamorando, los diálogos que comparten y las escenas calentitas que Katherine nos regala de ellos... y el final. OMG el final. Me ha parecido tan chulo y tan bonito ❤️🔥
Sinceramente recomiendo la novela a todo aquel que quiera leer algo directo, divertido, fogoso y a ritmo de tambores caribeños entre lecturas más pesadas. Os aseguro que no os vais a arrepentir de conocer a estos dos, y a Yanira, Jhon, Evangeline, Sophie... Todos tienen su historia, su peso, sus miedos e inquietudes, y todos crean el telón perfecto para este retelling de Dirty Dancing.
Vamos a empezar con está reseña cargada de asuuuucarr! Mi idea era hacer una reseña a un buen ritmo, tan sabrosón como está historia jajajaja. Pero tener el fuego,tumbao y pasión de Micaela por el baile es difícil. Así es nuestra protagonista una joven amante del baile y de disfrutar la vida con el ritmo que corre por sus venas. Es imposible no enamorarse de Micaela, su frescura,simpatía y alegría contagia al lector. Por otra parte tenemos al doctor buenorro, perdón, Nathan alias Nate. Nate está en una situación familiar complicada. Su vida ahora mismo es un tanto estado de "rigidez constante". Peeeero gente no os engañéis que Nate cuando quiere sabe marcar el ritmo, dar piruetas he incluso poner los aplausos 😏 ¡Qué bien que sepa bailar! No estaba hablando de baile jajajjaja😎. Está historia tiene toda la frescura de un amor de verano pero también toda la pasión y el fuego de las altas temperaturas. Es la tercera vez que leo a la autora, y en todas sus novelas románticas me he enganchado a la pareja y he leído la historia con todas las fases y sentimientos por las que puede pasar una lectora. Nate y Micaela te sacan una sonrisa. Te parecen adorables,pero sientes el pánico de que todo lo que les rodea estalle y no quede nada. No olvidemos que Micaela es una chica apasionada y joven, pero con una seguridad increíble. Nate es algo más maduro anda con pies de plomo ante el amor. Los secundarios tenían algo que decir en esta historia, uno me han caído mal, pero porque está muy bien escrito y su papel era el de ser malo jajaj. La play list mola mucho y si no tuviera dos pies izquierdos y el mismo ritmo que un insecto palo,probablemente me hubiera echado un baile entre capítulos.
Me quedo con esta frase: "—Micaela…, si estuviera en mis manos pondría el mundo a tus pies para que bailaras sobre él." He disfrutado mucho de esta lectura y las parejas e historias románticas que crea esta autora son muy buenas.
La generación milenial recordamos con especial nostalgia las tardes de sábado viendo la película 'Dirty Dancing' en el sofá de casa. No solo se trataba de un tórrido romance de verano, pero las ganas de bailar se despertaban en el cuerpo cuando las notas musicales de 'Time of my life' sonaban a través del televisor. Así que cuando vi que Katherine Vega publicaba un retelling de la película, no dude en leerla para recordar tiempos pasados.
Micaela Estrada es una joven bailarina de salsa cubana que, huyendo de un matrimonio fracasado, se refugia durante el verano en el resort que su hermana y su cuñado regentan en Florida. Nathan Anderson es un reconocido médico (también conocido como doctor buenorro, en un claro guiño a nuestro Dr. Shepherd en Anatomía de Grey) que vive en Nueva York y se embarca en unas vacaciones con su mujer y su hija pequeña a la que llevará a clases de baile con Estrada.
Nos encontramos ante una comedia romántica, con tintes veraniegos, en una historia ágil y dinámica cuya ambientación nos transportará directamente al Malecón habanero o a la calle ocho de la soleada Miami. La trama está relatada en tercera persona, con un lenguaje sencillo, mezclado con coloquialismos cubanos y una lista musical que amenizará la novela hasta no poder parar de leerla.
Sin duda, recomiendo que estas vacaciones te sumerjas en este romance que transmite mucha química entre los protagonistas. Una entretenida lectura que además es un bonito homenaje a la abuela de la autora, de origen cubano, a la que dedica este libro.
🇨🇺 Una reinterpretación muy lograda de un Dirty Dancing de nuestros tiempos, en el que sus protagonistas no solo rompen brechas sociales, sino de edad, cultura, familia, distancia...
🇨🇺 Micaela Estrada una belleza cubana de Camagüey, se casó demasiado joven, con un comemierda que solo la quería para ganar concursos de baile, por eso con veinticinco años ya era una mujer casi divorciada. Ella, mientras asienta su mundo tras su desengaño amoroso, se va a trabajar a Miami, al resort familiar que regenta su hermana mayor con su marido estadounidense.
🇨🇺 Nathan Anderson es un neurocirujano buenorro sacado de un capítulo de Anatomía de Grey, trabaja en un respetado hospital de Manhattan y tiene una preciosa hija en un hogar casi roto. Sus vacaciones familiares al resort Grande Waters en Miami son las ultimas en familia, antes de que el y Sophie firmen su divorcio y se lo digan a la pequeña Evangeline.
🇨🇺 Por casualidades que no voy a adelantar, Nathan y Micaela compartirán clases de salsa y bachata, un buen café cubano, canciones de Juan Luis Guerra, old cubans, puros, conversaciones con jergas de la tierra de Micaela, pasión desbordada y mucho más, porque para sentir no hace falta entender.
🇨🇺 Un disfrute de música y pasión, que te cuenta como todo romance puede tener su final feliz, todo es cuestión de dejarse llevar.
Si tú quieres bailar es una historia de dos personas que están en el lugar y el momento oportunos, pero con unas circunstancias que hacen que tengan que reprimir lo que están sintiendo. Nathan y Micaela son dos personajes con mucha fuerza que se complementan mucho y cuya química desborda hasta por las páginas del libro. El libro tiene un ritmo muy bueno, se lee muy bien y no decae la narración en ningún momento. Te terminas encariñando muchísimo de los protagonistas (y del resto de personajes) y sus tramas son muy interesantes, y conforme van pasando las páginas, todas las piezas van encajando. Es un libro divertido, pero que tiene sus momentos de seriedad que le dan un muy buen balance. La verdad es que al terminarlo me dieron más ganas de pasar otra temporada en el complejo hotelero Grande Waters...
Después de una buena dosis de sus asesinos en serie vuelve la Katherine Vega más romántica con este retelling de Dirty Dancing al son de bailes latinos, acento cubano, olor a salitre y mucho vocabulario cubano. Es una comedia romántica que se lee muy rápido, con unos protagonistas que tienen una química tremenda que se demuestra en algunas escenas hot de las de necesitar un abanico. Si todavía no has visitado el complejo hotelero Grande Waters te aconsejo que metas un par de bikinis, una falda con vuelo y te vayas ya a aprender bailes latinos con Micaela y a suspirar por Nate, el Doctor Buenorro.
No me gustan los retellings. Pero tenía que leer uno así que busqué uno más o menos entretenido, que no fuera el típico cuento de los Hermanos Grimm o de Hans Christian Andersen. Y elegí éste porque la película Dirty Dancing con Patrick Swayze me gustó mucho cuando la vi, allá por los años... mil. Esta novela no ha estado mal, o ha estado entretenida. Podría ser una mezcla de Dirty Dancing con Pretty Woman donde de antemano se sabe cómo va a terminar, lo que cambia es el desarrollo de la novela y las actividades a las que se dedican, aunque las primordiales y las que calientan la sangre en una novela romántica se repiten... y bastante. Entretenida.
Tardas dos frases en enamorarte de Micaela y tres en caer rendida a los pies de Nathan y el resto es un viaje divertido y fresquito a la par que caliente. Tampoco es una novela romántica simple, como siempre en las novelas de Katherine Vega, la personalidad de los protagonistas tiene un sentido y un por qué, que se desgrana a lo largo de la historia y te hace ver el dibujo completo. Los capítulos de Micaela saben a Cuba y Nate es un tipo adorable, sin toxicidades, como debe ser un señor.
Katherine Vega se está convirtiendo en una de mis autoras favoritas a fuerza de lanzarme a la cara personajes adorables muy bien construidos, aunque sus escenas calientes también influyen.
Micaela Estrada y sus bailes, sus palabras cubanas, su amor por la isla, su valentía y su actitud de rayito de sol son el alma del libro; sin duda, mi personaje favorito. Me ha encantado disfrutar de sus clases de salsa en el Grande Waters y enamorarme de ella y, con ella, de Nathan.
«Llevas tanto tiempo con miedo a morir que te has olvidado de vivir».
Uno de mis detalles favoritos ha sido la ambientación, en ese resort de lujo; ha sido como si yo misma estuviese allí de vacaciones. Y es que leer Si tú quieres bailar lo he sentido un poco así: unas vacaciones en un hotelazo de Miami.
"¿A ti nunca te han dicho que a veces no hay que entender para sentir y que, si tú quieres bailar, lo demás no importa?"
Una novela super veraniega, que te dan ganas de ir a bailar, de escuchar música latina, de ir a Cuba o tomar clases de salsa. Micaela es un rayo de luz, es alegría y pasión y todo el rato que habla en mi cabeza habla con acento cubano. Mientras que Nathan, es todo lo que deseas en un hombre (aunque sea un yuma XD), y a pesar de las diferencias, se complementan a la perfección.
Una novela para volver a creer en el amor, cuando crees que ese autobús ya pasó.
“Si tú quieres bailar” demuestra que hay romances sanos, bonitos y capaces de dibujarte una sonrisa constante en la cara. Micaela es una bailarina profesional, Nathan un prestigiosos neurocirujano. Lo mejor de dos mundos totalmente distintos se encuentra en esta novela. Es una historia fresca, divertida y tierna. ¡Y llena de chistes de Pedro Pascal! ¡Me ha encantado!
“¿Cuántas veces voy a tener que decirte que no hace falta entender para sentir?”
Me enganché en cuanto empecé las primeras paginas de esta novela y no pude parar hasta terminarla.
Es un bonito retelling de la película Dirty Dancing aunque con algunas diferencias. Me encantó la frescura de la protagonista y me hizo reír con sus locas expresiones.
Es una novela que se lee muy rápido ya que es muy ágil y fluida.
Recomiendo esta bonita historia de amor que habla de la diferencia cultural y de la edad.
Una historia muy madura, linda y con mucho baile. Me encantó la pareja que hacen Micaela y Nate, claro que no me encantaba la diferencia de edad (bueno, que ambos ya eran adultos) pero la química que había entre ellos no se podía negar. Al final el libro es muy maduro y sencillo, los personajes tomaron todas la decisiones con la seriedad de sus edades y me gusta que no se vean envueltos en el drama. Fue una historia que se disfruta mucho con un final de familia feliz.
Un romance de los que me gustan, divertido y sexy. Me ha encantado reconocer todas las canciones que suenan en este libro y ahora tengo unas terribles ganas de servirme un roncito y bailar a Juan Luis Guerra.
¡Me ha encantado! No podía dejar de leer. He reído y he llorado con Micaela y Nate, y me han entrado unas ganas inmensas de bailar. Felicidades a Katherine, que nunca deja de sorprendernos. ¿Qué será lo siguiente? ¡¡Estoy deseando descubrirlo!!
Libro muy cuidado. La autora se ha preocupado de que la voz de la protagonista cubana sea realista todo el tiempo. Tiene una forma de describir que te ayuda a imaginarte las escenas cual película. Las escenas de alto voltaje son elegantes y bonitas. Gran lectura para desconectar.
Llegué hasta la página 100 y no conecté con la historia ni con los personajes. Leia y pensaba ‘aja, sí, genial, qué bueno, y?’ No sentí química entre los protagonistas y no me estaba interesando su historia.
Puede que mi problema esté en que la historia está narrada en tercera persona en lugar de en primera y me da pena porque me llamaba mucho la atención que fuera un retelling de Dirty Dancing, que es una de mis pelis favoritas, pero no fue para mí este libro. Un punto a favor es que se lee superrápido.
Divertida, tierna, con mucho lenguaje cubano que te hace adorar a Micaela y un par de escenas subidas de tono muy sexys. Nathan también me ha encantado, las interacciones entre él y Micaela están llenas de química.
En definitiva, una comedia romantica muy fresca y que se lee en una tarde.