What do you think?


Angydem
Ratings & Reviews
Friends & Following
Create a free account to discover what your friends think of this book!
Community Reviews
Displaying 1 - 1 of 1 review
October 12, 2026
Punto de partida sencillo, personajes desplegados desde un primer momento, y así nos lanzamos a esta novela de fantasía urbana de ángeles contra demonios. En ella seguiremos fundamentalmente las andanzas de Ylay, un ángel muy poderoso que pone en jaque el gobierno de su superior, y de Nemec, un ángel caído que se ve sometido a los caprichos de la poderosa jefa de los demonios.
Para ello, se nos ofrece una narración en primera persona y en presente, según el personaje que se desarrolle, aunque siempre tendremos como base la perspectiva de Ylay. Esto en principio, porque en muchas ocasiones (a pesar del vínculo mental que pueda haber) se nos cuentan sucesos que en principio Ylay no tendría por qué saber o no de la manera en la que se nos cuenta, así que el narrador se diluye un poco.
La cosmogonía
En este caso, nos lanzamos a un relato de buenos contra malos que no tenemos muy claro de dónde salen. Sabemos que tienen que mantener el equilibrio entre el bien y el mal, pero no tenemos instancias superiores de ninguna de las dos partes, no sabemos cómo surgen y a esto se añaden profecías y otros seres míticos que parecen no existir, pero que de hecho existen.
De este modo, lo más fácil es quedarnos en lo que sabemos, los personajes tienen que vencer a los malos y para ello tienen que conseguir dos cosas, volver a ser siete y conseguir los objetos maestros. En ambos casos, serán las profecías y las historias mitológicas las fuentes de conocimiento que les den alguna pista. Por el contrario, los malos estarán en la misma situación. Así, lo que vemos es la carrera de uno y otro grupo por conseguir estos dos objetivos y mientras tanto se van pelean, van desapareciendo unos y otros, y del mismo modo aparecen nuevos personajes.
El punto de sal
Con la historia planteada y los personajes establecidos (Ylay, Sadie, Gabrielle, etc.) nos dejamos llevar por la historia para ver a dónde va a parar. La cosa de este tipo de narraciones es que son difíciles de solucionar, porque desde el punto de vista del lector queremos que ganen los «buenos» cuando en realidad lo que tiene que suceder es un empate.
Siendo esto así, lo que buscamos en estos conflictos es ese punto que nos haga inclinarnos por uno o por otro y reconozco que a mí no me ha pasado. Los malos son o muy malos, sin sentido, que no está mal, pero tampoco demuestran grandes poderes, o medio malos que estás pensando todo el rato si están en el lugar adecuado; los buenos, por su parte, establecen sinergias que no van más allá del combate y cuando hay algo más viene predestinado, y creo que por eso no se le ha dado más desarrollo.
Además, el hecho de estar contado en primera persona, creo que sesga mucho el estilo que es muy sencillo y muy directo, casi sin cohesión entre frases, pero debido a la perspectiva de quien narra.
La verdad, la novela me ha entretenido un par de tardes y ha estado bien. Creo que puede ser una lectura muy buena para desconectar y darle una vuelta a esto del bien contra el mal. Espero que si os animáis os guste.
Para ello, se nos ofrece una narración en primera persona y en presente, según el personaje que se desarrolle, aunque siempre tendremos como base la perspectiva de Ylay. Esto en principio, porque en muchas ocasiones (a pesar del vínculo mental que pueda haber) se nos cuentan sucesos que en principio Ylay no tendría por qué saber o no de la manera en la que se nos cuenta, así que el narrador se diluye un poco.
La cosmogonía
En este caso, nos lanzamos a un relato de buenos contra malos que no tenemos muy claro de dónde salen. Sabemos que tienen que mantener el equilibrio entre el bien y el mal, pero no tenemos instancias superiores de ninguna de las dos partes, no sabemos cómo surgen y a esto se añaden profecías y otros seres míticos que parecen no existir, pero que de hecho existen.
De este modo, lo más fácil es quedarnos en lo que sabemos, los personajes tienen que vencer a los malos y para ello tienen que conseguir dos cosas, volver a ser siete y conseguir los objetos maestros. En ambos casos, serán las profecías y las historias mitológicas las fuentes de conocimiento que les den alguna pista. Por el contrario, los malos estarán en la misma situación. Así, lo que vemos es la carrera de uno y otro grupo por conseguir estos dos objetivos y mientras tanto se van pelean, van desapareciendo unos y otros, y del mismo modo aparecen nuevos personajes.
El punto de sal
Con la historia planteada y los personajes establecidos (Ylay, Sadie, Gabrielle, etc.) nos dejamos llevar por la historia para ver a dónde va a parar. La cosa de este tipo de narraciones es que son difíciles de solucionar, porque desde el punto de vista del lector queremos que ganen los «buenos» cuando en realidad lo que tiene que suceder es un empate.
Siendo esto así, lo que buscamos en estos conflictos es ese punto que nos haga inclinarnos por uno o por otro y reconozco que a mí no me ha pasado. Los malos son o muy malos, sin sentido, que no está mal, pero tampoco demuestran grandes poderes, o medio malos que estás pensando todo el rato si están en el lugar adecuado; los buenos, por su parte, establecen sinergias que no van más allá del combate y cuando hay algo más viene predestinado, y creo que por eso no se le ha dado más desarrollo.
Además, el hecho de estar contado en primera persona, creo que sesga mucho el estilo que es muy sencillo y muy directo, casi sin cohesión entre frases, pero debido a la perspectiva de quien narra.
La verdad, la novela me ha entretenido un par de tardes y ha estado bien. Creo que puede ser una lectura muy buena para desconectar y darle una vuelta a esto del bien contra el mal. Espero que si os animáis os guste.
Displaying 1 - 1 of 1 review


