Este libro explora estructuras institucionales, especialmente relacionadas con la toma de decisiones en el ámbito de la producción cultural y artística y la distribución de recursos. Examinamos los diferentes ejes de discriminación basados en el origen, la raza, el género, la orientación sexual y la discapacidad, y buscamos crear herramientas y sugerencias para contribuir a un acceso equitativo a los recursos para la producción cultural y artística, así como diversificar los programas culturales creados. Al mismo tiempo, hemos buscado mecanismos para garantizar la inclusión de artistas y trabajadores culturales que “representen la diversidad” no sólo hacia afuera, sino también en las estructuras internas, en los lugares de máximo poder y de toma de decisiones del sector cultural.
“Quizás los museos sean jardines, las exposiciones bolsas de compost, los artistas gusanos de tierra y los catálogos tejedoras de telar. (…) Quizás las artes sean una herramienta curativa para sanar los dolores planetarios y los corazones de seres vivos y no vivos, maltratados por el capital. Quizás se trastoque un sistema completo de valores.”
posa paraules i sentit a moltes de les incomoditats que he sentit enfront de les institucions culturals. Convida a repensar el paper dels museus i els models culturals dominants. No es limita a qüestionar les lògiques establides, també proposa exercicis d'autocrítica amb la intenció d'impulsar canvis estructurals. És un assaig que no sols interpel·la, sinó que també obri possibilitats per a imaginar formes més inclusives, permeables i conscients de fer cultura.
Útil para unas cosas, para otras repetitivo (y he de decir que un poco preachy). No obstante, convendría que lo leyese todo el mundo (ya no solo en el mundo de las artes). Le follen al arte, por otro lado.
Me gustó cuando dijo que, como blanco, a veces simplemente hay que callarse y ya.