Fútbol, política, violencia, tribus urbanas, mitología. Borja Bauzá no escribe de oídas. Él mismo formó parte de un grupo ultra en su juventud, y para escribir este libro ha pasado años recorriendo España de norte a sur y de este a oeste entrevistándose con docenas de radicales de un sinfín de aficiones e ideologías. La tribu vertical es una radiografía sociológica, cultural y política de un fenómeno de masas transversal a nuestra historia reciente; desde sus orígenes en los años setenta hasta el día de hoy, pasando por el caos de los ochenta, el salvajismo de los primeros noventa y la sofisticación que llegó a partir del 2000 con las nuevas tecnologías. Entretenidísimo, pedagógico y plagado de anécdotas increíbles. Mientras pasa las páginas el lector, sin darse cuenta, irá comprendiendo algunas de las claves de la evolución de la sociedad española —y del llamado «fútbol moderno»— en las últimas décadas. Un libro llamado a ser un clásico.
SOBRE EL AUTOR
Borja Bauzá (Madrid, 1985) estudió Historia en la Universidad Complutense de Madrid al tiempo que trabajaba en un pequeño diario especializado en finanzas. Luego marchó a los Estados Unidos, donde vivió dos años y realizó un máster en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Nueva York. Como freelance ha colaborado con El País Semanal, El Confidencial y El Español, entre otros, y sus reportajes —que le han llevado desde Texas hasta Madagascar pasando por Logroño, Pinto o Zugarramurdi— también han aparecido en revistas como Archiletras, Panenka o Líbero. Es, asimismo, coautor de "Sportsmen. Pioneros del deporte en España 1869-1939" (Turner) y hace poco estrenó una newsletter centrada en entrevistas a «personas de interés», o eso dice él, que se puede encontrar, junto a la mayoría de sus trabajos, en borjabauza.com.
Libro muy interesante sobre el comienzo de la cultura de grada y el movimiento ultra en España. Parcialmente tendencioso o parcial en algunos casos, pero es una lectura fácil que acerca el movimiento de forma directa al lector.
Interessant, entretingut i ben escrit. Molt didàctic, amb un munt de dades ben trenades i un discurs que a voltes és divertit sense perdre la seriositat. Molt recomanable per conèixer l'altra cara del futbol.
En una ocasión, para ensalzar la importancia del aficionado, Jorge Valdano escribió que "el hincha está para ponerle acento al fútbol". Según su teoría, ese rugido imponente que se apodera de las gradas de un estadio cuando miles de personas deciden cantar o gritar al unísono consigue difuminar la incidencia que los entrenadores tienen sobre lo que ocurre en el campo, ya no sólo porque frustre sus intentos de comunicarse con el equipo, sino porque esa energía que desciende con ferocidad hacia el césped pincha el nervio emocional de los futbolistas, excitándolos y llevando al juego "hacia un descontrol que lo hace más atractivo". Sucede que, por más que sea acertada esa descripción, y que encaje con lo que muchos entienden por amar unos colores, el papel del seguidor nunca se ha limitado al de simple animador de un espectáculo deportivo. Algunos deciden ir más allá. Y se trata de un camino, el que va de la pasión a la violencia, que no siempre admite retorno. Hace 14 años Borja Bauzá comprobó hasta qué punto es complicado volver de según qué lugares. El hoy historiador y periodista freelance tomó entonces una decisión capital: apartarse del mundo ultra, del que había formado parte durante algo más de un lustro como miembro de un colectivo que hoy ya ha cesado su actividad. Aquel pasado generó una cicatriz, y de esa cicatriz, mucho tiempo después, ha aflorado un libro, La tribu vertical, con el que Bauzá vuelve sobre sus pasos para escribir una crónica sobre los grupos radicales del fútbol español. "Este libro existe porque durante siete años formé parte de lo que aquí se cuenta", proclama la primera frase de la narración, un pistoletazo de salida sencillamente insuperable. Aunque el mérito de Bauzá fue, al mismo tiempo, el principal objetivo que se impuso cuando empezó a trabajar en el boceto: si quería escribir sobre hooligans, no podía quedarse con aquello que retenía su memoria. Si intentaba retratar el movimiento, "no sería asumiendo el rol de veterano que introduce en la coctelera una serie de conocimientos por aquí y una serie de vivencias por allá para cascarse un anecdotario basado en el 'yo estuve allí'". Marcado ahora también por lo aprendido en la universidad y los periódicos, quería asumir el rol del investigador. Para ello desempolvó viejos contactos, recurrió a nuevas fuentes, buceó por hemerotecas y viajó por el terreno. Y de la fusión de ese esfuerzo con el peso de sus recuerdos, surgió este ensayo, digno heredero del gran clásico sobre este tema, El mundo ultra (Temas de Hoy, 2005), de Carles Viñas.
---- Puedes encontrar esta review en el #Panenka141. Disponible en tienda.panenka.org.
"Tiene odios viscerales Núñez, Gil y otros rivales. Su nombre es Enrique y es un ultra sur. Maltrata a los porteros desde el fondo sur"
(Enrique el Ultrasur, Los Nikis)
Es un poco la prolongación de aquel mítico Mondo Brutto 33 (el insuperado e insuperable Especial Macarra) solo que poniendo el foco sobre lo que acontencía en las gradas de los estadios peninsulares y, ya de paso, su poquito de contextualización (explicando orígenes en las demenciales nomenclaturas y modelos foráneos en los que se fijaban o plagiaban directamente, puesto que aquí, en España, para la cosa tribal y de tribus urbanas, con la salvedad del bakalao levantino, siempre hemos ido copiando lo de afuera tarde y mal), su poquito de sociología (las realidades autonómicas como factores determinantes en que tal o cual afición tuviese cachorros de HB o de Fuerza Nueva), los hitos legislativos cada vez que se liaba parda y a las autoridades les tocaba hacer el paripé de rigor para justificar emolumentos y ya.
Muy guay, eso sí, a modo de recordatorio de anécdotas y performances cumbre del macarrismo. Verbigracia, aquella de una grada tirando un gorrino con la zamarra del equipo rival. O, mi preferida de siempre por dejar al puto Real Madrid en un ridículo bochornoso delante de toda Europa y haberla vivido de canijo, aquella vez que los Ultras tumbaron una portería y el equipo tardó casi 3 horas en reponerla portando otra desde la antigua Ciudad Deportiva, aquella sita en el espacio aledaño al Hospital La Paz y ahora ocupada por unas torres que son emblema de otro macarrismo mucho más peligroso, el financiero.
Es que es imposible no recordar las gañanadas de los ultras durante las 2 últimas décadas del siglo XX en España y no suspirar mientras se piensa en el meme aquel de "ni un sólo teléfono móvil en la imagen, sólo gente disfrutando del momento"
Como aficionado al fútbol y persona fascinada por los estadios y su ecosistema, además de militante de izquierdas (con el correspondiente acercamiento a entornos graderiles antifas en determinadas ciudades), este libro me parece espectacular.
A nivel sociológico, todo lo que rodea al mundo ultra me genera una fascinación tremenda por todo lo que encierra detrás: simbología, códigos, ideología (o intento de ausencia de la misma), etc. Este libro da respuesta, de una forma amena, a muchas preguntas que me surgían a lo largo de los años. Por ejemplo, de adolescente se me dijo que los ultras eran de derechas y los hooligans de izquierdas; y nunca entendí esa distinción hecha en aquel momento hasta ahora.
Sin tampoco entrar en un análisis muy intelectual, el libro hace un repaso cronológico ligero que permite hacerse una idea de quién es quién, de qué posiciones hay y de por qué suceden determinadas cosas (frente a la explicación mediática habitual de la violencia como una explosión animal sin causa). Para mí, un imprescindible para todos aquellos que en los estadios no sólo miramos al campo.
Me ha gustado mucho. Una mirada exhaustiva y llena de conocimiento sobre el mundo ultra. Se nota que el autor estuvo en el mundillo y luego salió ya que muestra como de absurdo es ese mundo de camorra, pero lo entiende y a la vez explica sus razones de porque un joven podría entrar ahí. No lo ridiculiza, de hecho me ha permitido reflexionar sobre un mundo muy ajeno a mí y a mi forma de ver el deporte. Hable de hechos famosos y que marcaron como el asesinato de Zabaleta o la portería contra el Dortmund pero no atascan el libro ni se pierde en ellas. Borja Bauzá nos muestra la fascinación que vieron de los hooligans, el desarrollo de los ultras, su violencia, su politización y su influencia verdadera. Un libro imperdible para los interesados en el tema.
Ensayo sociológico que estudia el nacimiento, la evolución y los cambios producidos en los diferentes grupos de animación de los equipos de futbol españoles. Desde la influencia de los hooligans en Reino Unido y los ultras en Italia, pasando por la influencia de la música, la política, los looks, los tifos, la radicalización o su ausencia, las tendencias de las relaciones de los clubs con dichos grupos y abordando las conexiones establecidas por revistas, paginas web o redes sociales.
Un libro fascinante que responde a muchas preguntas sobre la relación entre los distintos grupos radicales del fútbol del territorio español. Muy recomendado.
Nunca he estado especialmente interesado en el mundillo de los ultras, pero he tenido la oportunidad de leer este libro y la verdad es que me ha resultado muy interesante. Quizás para la gente que está metida en el mundillo no sea nada nuevo, pero para los que no teníamos ni idea más allá de lo local, está muy bien.
El autor hace un estudio social e ideológico sobre el inicio del fenómeno ultra en España desde finales de los setenta hasta la actualidad destacando el nacimiento, la evolución, y en algunas ocasiones, la extinción de determinados grupos de nuestro país. Muy interesante y recomendable.
Un libro muy, muy completo sobre el movimiento ultra y hooligan en el estado español. Mucho contenido de muchas agrupaciones variadas, y fundamentadas en testimonios de algunos protagonistas. Muy recomendable.
Raro. A ratos con historietas muy interesantes, a ratos un poco sucesión de nombres que a final de párrafo se te ha olvidado la mitad. Años antes ultra, no sé si usa según qué jerga de forma irónica o por convicción.