El lunes es un día que arranca con responsabilidades y rutinas que muchos odian y preferirían evitar; sin embargo, ¿realmente la culpa es del lunes? ¿O es que estamos evadiendo algo más profundo y que está más arraigado a nuestra forma de vivir? ¿Tendrá algo que ver la búsqueda de la felicidad?
Este libro no busca desestimar la sensación que el lunes puede producir, esa melancolía que se apodera del ambiente al caer la tarde del domingo, ni el malestar que nos lleva a cuestionarnos si estamos donde queremos estar. Más bien, La culpa no es del lunes explorará los pensamientos y emociones que están debajo de la superficie de esa pesada carga de la semana que comienza
Deuterofobia es la palabra con la que se bautizó la fobia a los lunes. Descubrí la palabra por allá en mis 20 cuando empecé a indagar sobre esa sensación de angustia que sentía los domingos por la tarde e imaginaba que no podía ser el único. . Me hubiera gustado tener este libro en ese momento. Cómo no fue así, tardé unos cuantos años en salir de ello pero finalmente lo logré y esta historia, al leerla, se me hizo familiar. Es una buena metáfora que te permitirá tener una mayor consciencia y sobre todo te dará fortaleza para tomar decisiones de cambio. ¡Aprovéchalo! También se convierte en una guía paso a paso para ayudarte en este proceso.