Con el curso escolar comienza esta novela de fantasía juvenil, encuadrada en el mundo mágico, donde las brujas acuden a la escuela para perfeccionar su poder innato. En este comienzo acompañamos a Poli, una joven maga de agua, que quiere dar lo mejor de sí para superar a su hermana Pía.
Muchas aventuras, algún que otro amorío adolescente y, sobre todo, una novela de crecimiento y aprendizaje que nos lleva a reflexionar sobre lo que consideramos de nosotros mismos.
Mucho ambiente
Lo cierto es que lo primero que llama la atención de la novela es lo colorido que es todo. Sé que puede parecer extraño, pero desde el primer momento el estilo de la autora nos transmite mucho movimiento, el ajetreo de los alumnos, los colores de su ropa (de las ropa de un personaje en especial también) y, sobre todo, un bullir de emociones y sentimientos. Esto me ha resultado muy interesante porque cuadra mucho con lo que es un inicio de curso real, así que nos lanzamos a una scholar que tendrá todos los clichés de este tipo de tramas, al que añadimos un toque de magia.
También, para favorecer ese ambiente, tenemos unos personajes muy particulares. Empezando por Poli, nuestra protagonista, su carácter especial será la propi observancia de sí misma. En un principio veremos que observa a todos, e incluso los juzga en sus anotaciones, pero que también lo hace sobre sí misma, su motivo será cómo superarse, cómo superar a Pía y realmente llegar a conformarse como persona, porque veremos que poco a poco, la relación con otres brujes la lleva a cuestionarse lo que ya tenía establecido.
Además, tenemos a unos secundarios de lujo, de los que queremos saber siempre mucho más. Por una parte, tendremos a Oren, contrapartida de Poli y un muchacho un poco díscolo. Gracias a él exploraremos algunos de los temas más interesantes de la obra como la relación entre hermanos o, incluso la moral. Junto a él tendremos a Libélula, el otro espejo de Poli, compañera de habitación que le hará plantearse todo lo preestablecido a nuestra protagonista. Es una bruja que no ha decidido cuál es su elemento predominante y se deja llevar.
Junto a ellos tendremos un montón de personajes más que ayudarán a ese ambiente que comentaba más arriba y que nos facilitarán situaciones en las que poner a prueba las convicciones de Poli. Y a veces incluso su integridad y la de sus compañeros.
Cuestiones también de la juvenil
Sin embargo, además del tono de aventuras y trastadas que encontramos en la obra, también, como mencionaba más arriba con el personaje de Oren, encontraremos un punto de reflexión muy interesante.
Parece que por ser jóvenes no tienen inquietudes o no se plantean cuestiones más abstractas y veremos que esto no es así. En el caso de nuestros personajes serán tres los temas fundamentales: la ética, la identidad y la relación entre hermanos.
Si vamos a lo más evidente, no solo encontramos el enfrentamiento conceptual entre Poli y Pía, hay más hermanos enfrentados en la novela, sino que también veremos los mecanismos de manipulación, social, familiar, que llevan a que ese enfrentamiento se dé siempre para los demás. Poli y Pía luchas por ser las mejores para agradar a su familia, esa competición, que dentro de lo mala que podría ser, es bastante llevadera, las lleva a crear conceptos de sí mismas y de la otra erróneos, pero que son con los que juegan.
Unido a esto, el siguiente punto sería el tratamiento de la identidad. En la edad en la que Poli y sus compañeros entran en la preparatoria, es un momento clave en la formación de uno mismo. La novela lo representa muy bien mediante el mecanismo del elemento predominante, a través del cual se define la personalidad y afinidades de la bruja, ya que es con ello con lo que descubrimos personajes que prefieren no definirse, temores a ser de un determinado elemento porque eso conlleva determinada forma de ser, sin embargo, a medida que avanza la obra vemos que el tiempo y la exploración es lo mejor para descubrirnos a nosotros mismos, además de no dar por sentado lo que tú y los demás habéis puesto en ti.
Finalmente, el tema de la ética es la parte divertida de la obra. A medida que tienen que ir pasando una serie de pruebas, ya veréis por qué, iremos descubriendo cómo nuestros personajes van variando entre el bien y el mal. Cosas muy básicas de elección no lo serán tanto y jugarán con la picardía y la legalidad constantemente.
Un buen comienzo
Después de todo lo que he comentado, como os imaginaréis, es una novela que me ha gustado. Es juvenil, eso implica que hay una serie de clichés marcados, además es de magia, con lo que añadimos otros tantos y la trama tampoco será de una complejidad abismal; pero valoremos esto. Muchas veces exigimos algo que no es necesario, reflexionar sobre temas tan cruciales como los que se desarrollan en la novela es muy importante y no tiene por qué ser difícil.
Por ello, os animo a adentraros en la saga y, en especial, en esta novela. No os defraudará, es divertida, el mundo está bien hecho y, además, le damos una vueltita a las cosas. Espero que os guste.