El ser humano cuanto más intenso más vive el hecho del tiempo acotado de vida que nos es dado y cuanto más creativo más quiere vivir intensamente la vida hasta el momento de alegóricamente morir de pie, tal es una muerte viva. El logro del equilibrio entre aventuras y desventuras, crisis y oasis, amores y dolores, angustias y alegrías, altibajos, escaladas y descensos. Vivir el acercamiento al abandono del cuerpo como el deshecho del traje viejo que resulta inservible, llegando al umbral del mundo espiritual habiendo vencido al miedo con todo el dolor y el gozo que se vive en la experiencia del arte, ojalá viviendo la muerte como tal. La experiencia magnífica de un dios es un abismo y hay que tener el valor de cruzarlo.
En este poemario nos encontramos con el planteo de la muerte como algo inevitable, como algo que no podemos controlar, como algo que llega cuando menos lo esperamos.
En sus versos nos adentramos en la reflexión sobre la existencia humana, sobre la intensidad con la que vivimos, los desajustes de nuestra persona y, asímismo, de la búsqueda de ese equilibrio en medio del tornado emocional.
La escritura de Mónica Oliva se distingue por su profundidad poética y sus simbolismos, lo que da como resultado una obra llena de sensibilidad y belleza reflexiva. Su técnica logra manifestar los sentimientos para ser sentidos, como así tambien, comprendidos. Deja al lector siempre (re)pensando.
Mis escritos favoritos fueron: • Susto • Ruido • Entre nubes
La recomiendo porque siento que es un libro interesante para leer, cortito, ideal para un fin de semana (o una tarde, jaja).