Aristófanes fue un comediógrafo griego, principal exponente del género cómico y una de las grandes figuras de la antigüedad clásica. Escribió cuarenta obras, de las cuales sobreviven once de manera casi completa. La mayoría de sus obras que sobreviven pertenecen al género cómico conocido como Comedia Vieja, del que son consideradas como los ejemplos más valiosos. Las obras de Aristófanes eran representadas en los festivales religiosos de Atenas, principalmente en las Grandes Dionisias y las Leneas, y varias de ellas ganaron el primer lugar en sus respectivas competiciones.
Conocido también como «el padre de la comedia» o «el príncipe de la comedia antigua», Aristófanes escribió obras que a menudo trataban de figuras de la vida real, entre ellas Eurípides y Alcibíades, así como acontecimientos contemporáneos como la guerra del Peloponeso. Se decía de él que había recreado la vida de la antigua Atenas de manera más convincente que cualquier otro autor.[6] Sus obras están caracterizadas por premisas prepósteras, lenguaje explícito, juegos de palabras y sátira política. Sus habilidades para ridiculizar eran temidas y reconocidas por contemporáneos influyentes. Platón destacó a la obra Las nubes como una difamación que contribuyó al juicio y a la subsiguiente condena a muerte de Sócrates, si bien otros dramaturgos satíricos también habían hecho caricaturas del filósofo.
La segunda obra de Aristófanes, Los babilonios (actualmente perdida), fue denunciada por Cleón de Atenas como difamación contra la polis ateniense. Es posible que el caso haya sido discutido en el tribunal, pero no quedan detalles escritos del juicio y Aristófanes caricaturizó sin piedad a Cleón en sus siguientes obras, en particular en Los caballeros, la primera de muchas obras que dirigió él mismo. «En mi opinión», dice a través del coro de la obra, «el autor-director de comedias tiene el trabajo más difícil de todos».