Es un libro ameno y del que he disfrutado mucho.
En algunos poemas me he sentido identificado por mi discapacidad y mi enfermedad.
Hay una esperanza que recorre todos los versos, aunque también se aprecia el dolor y la tristeza.
Se nota la sensibilidad de la autora y la gratitud en muchos poemas dedicados a personas y animales.
Las ilustraciones son preciosas.
De todo el poemario, destaco los poemas: "Nunca sola", "Empeño", "Storm", "Sentir" y algunos de los aforismos.