Los Apuntes del subsuelo son una obra singular que reviste especial atractivo para el lector contemporáneo, pues constituye una de las primeras incursiones de la literatura en el dominio del individuo, en esa corriente de la conciencia con la que habría de familiarizarnos tanto el psicoanálisis como la literatura posterior. Fiódor Dostoyevski (1821-1881) realiza así, en estas páginas, y a través del turbio narrador paralizado por el tedio, una vivisección del que empieza a ser el hombre moderno, el individuo que, descendiente del romanticismo y del racionalismo, se rebela contra ellos dispuesto a ejercer su libre albedrío aun cuando tal ejercicio vaya en contra de la razón y de la conveniencia y pueda incluso redundar en perjuicio de su provecho personal.
El libro es corto, pero tal es la incomodidad que sientes al leerlo que interiorizas la culpa y la vergüenza como algo propio. Me he reconocido en algunos aspectos con el protagonista (como esa máscara que nos ponemos todos para salir a la calle para convivir con la realidad) a la vez que este deja claro el odio que se tiene a sí mismo y lo tirano que resulta con la gente. La envidia que tiene y el ansia de poder para sentirse “alguien”. Totalmente identificada también con Liza, que carga con la humillación, pero, al menos, tiene la dignidad de cerrar la puerta y no volver jamás. Una obra maestra para mi gusto. P.S.: Si un psicópata integrado fuese capaz de “abrirse”y describir lo que le pasa por la cabeza, creo que podría suscribir la totalidad de las palabras de este protagonista. ¡Brutal!
"Déjennos ustedes solos y sin libros y en seguida nos haremos un lío, nos extraviaremos"
Después de leer esto es obvio porque Dostoyevski fue encarcelado. Decir tantas verdades sin pelos en la lengua atrae enemigos y hacerlo en un nivel político es aún peor.
Ir en contra de uno mismo es, a veces, la única forma de hacer palpable una voluntad libre. En rebeldía contra el mundo mismo, contra lo ajeno, contra el bienestar, lo irracional acaba siendo el bastión irreductible de la cabezonería humana. Dostoyevski nos invita a un mundo subterráneo dónde el querer existir se vuelve un absurdo imposible de vivir.
En los Apuntes del subsuelo acompañamos los pensamientos escritos del Hombre Subterráneo en dos partes: una primera a modo de ensayo, presentación si se quiere, dónde el protagonista nos lleva de la mano por su cosmovisión particular; y una segunda más narrativa, con escenas concretas que ilustran la penuria de irracionalizar la voluntad hasta sus ultimas consecuencias. Como una teoría y una práctica, los Apuntes del Subsuelo dejan una sensación de pena, duda, rechazo, desarraigo.
El Hombre Subterráneo se postra como un antihéroe, enemigo acérrimo del romanticismo campante, en contra de idealizar y admirar por admirar "lo bello y lo sublime". El idealismo, piensa, endiosa lo bueno y condena al ser humano a una esclavitud racional. Así, y con el fin de salvarnos del determinismo científico, el punto irreductible de su filosofía se podría resumir como: correr hacia una pared. Solo por probar que la voluntad humana es, y que el ser humano goza de libre albedrío, a veces ir en contra de "lo bello, lo sublime y lo bueno" es lo único que lleva a una autenticidad humana. El Hombre Subterráneo lo estira hasta convertirlo, también, en su propio esclavo: de maldad, codicia, pedantería, violencia y rabia contra el otro. El absurdo y la utopía lo estampan en su pared, incapaz de salir de su agujero. Así se ilustra en los capítulos que conciernen a su duelo psicológico con el oficial, a la cena indecorosa con conocidos de la infancia y a la trágica alienación de la prostituta.
La verdad es que la obra no ha resonado mucho en mí (inesperadamente?) porque me cuesta entender el punto de todo ello. No sé si el antihéroe lo es deliberada o involuntariamente -se nota exagerado en algunas escenas-, y en ese sentido no sé si viene a mí un sentimiento de pena, rabia o rechazo. El individuo se condena a sí mismo en un mundo que no puede ser auténtico, y su respuesta es convertirse en antagonista total, absurdo que lo lleva a odiar.
Apuntes del Subsuelo te puede dejar frío, igual algo indiferente. Desde el Subsuelo más profundo, se siente una desolación que no da respuesta. Y lo mismo, lo único que prueba lo contrario a esa solitud ruin y andrajosa es objetar a la hostilidad, aunque sea una mentira colectiva.
A ver cómo empiezo la reseña. En un primer instante, me dió una mala sensación, mejoró pero empeoró con el paso de las páginas.
Me ha parecido mas una obra sobre todo victimista, antes que filosófica o lo que fuera. Si bien es cierto que me quedo con algunas pocas reflexiones positivas, no quita que el resto de la obra sean situaciones en la que Dostoyevski me ha caído soberanamente mal. Quizás, por cultura o quizás por personalidad, pero desde luego que después de la primera mitad (desde el encontronazo con sus abusones) no me han resultado nada interesantes y lo he estado leyendo sin ganas. La charla con Liza literalmente me ha matado, que rabia me han dado los primeros diálogos.
Qué personaje tan detestable… y justo ahí radica su grandeza. Dostoyevski logra construir una voz tan incómoda, contradictoria y lúcida que no puedes apartarte, aunque lo detestes. El último capítulo es una de las cosas más bellamente extrañas que he leído. Un cierre desconcertante y brillante. Definitivamente es un libro que vale la pena leer, aunque solo sea para enfrentarse cara a cara con lo peor —y más humano— del pensamiento.
Nota: 7. Empecé este libro antes de Navidad, pero luego me olvidé de él y lo retomé la semana pasada. Un aplauso para Dostoyevski porque ha conseguido que odie al protagonista, una especie de antihéroe muy retorcido que se revuelca en sus miserias constantemente. No solo te hace partícipe de su patética vida, si no que pretende que sientas que eres como el (y mucho no se equivoca). Vale la pena decir que me he echado unas buenas risas también, porque literalmente es un señor del 1800 con mucho ego contándote sus cotilleos. Es una lectura densa y exigente pero a la vez muy reflexiva, si te apetece exprimir un poco tu cerebro léelo.
Apuntes del subsuelo resultó ser un libro incómodo e introspectivo a pesar de su corta extensión. Además de todo el contexto histórico y social que se da sobre este libro, a mi parecer, resulta ser uno que de manera un tanto perturbadora explora la intimidad de los pensamientos de un hombre frustrado y que su realización la basa y gira alrededor en sentirse superior a los demás, la crítica a la sociedad y fantasear sobre el futuro, tema que resultó de gran interés para mí.
Me causó gran interés que en los momentos lúcidos de este personaje, exponía sus pensamientos de forma clara y concisa, pareciendo que comprendía la forma en la que el mundo funciona; sin embargo considero que los "apuntes" relacionados a fantasear sobre el futuro y situaciones idílicas, reflejan una característica del ser humano, que a veces es más fácil soñar con un mundo mejor que aceptar la realidad.
Con frecuencia, la frustración de que el mundo real no empata con nuestro "sueños", es causa de gran apatía, la cual a mi parecer, terminó por consumir a este personaje. Derivando en buscar más dolor del que es necesario someterse, cayendo en un espiral de pensamientos inconclusos y una vida desaprovechada.
"Ter dereito a desear o súmamente estúpido e non estar obligado a desear o sensato. Ese capricho pode ser mas valioso para nos que calquera outra cousa do mundo. Por encima de que sea conveniente, que incluso sexa perxudicial."
Increible retrato do que a voluntade humana pode lograr si se dirixe na dirección equivocada. Lanzarse de cabeza ao abismo, de boa gana e aceptando a ruina de miseria que eso conleva.
No estoy satisfecha con el final, voy a compararlo con otras ediciones. Respecto al libro, es un viaje oscuro y desagradable hacia lo humano. La primera parte tiene una apariencia más de tesis y la segunda es vivencia personal y, de no serlo, lo parece que es lo importante, donde reside la destreza de su arte. Me ha destrozado... éxitoooo
Una obra brillante, dostoyevski se adentra y disecciona las entrañas del individuo común, un individuo que todavía no ha aprendido a deshacerse de su mezquindad, la cual lo sumerge todavía más y más hacia el subsuelo…
Dostoyevski se volvió locoooooo... Estas últimas semanas (las mismas en las que he leído este libro) he tenido un insomnio y sobrepensamiento que me come viva. Este libro es lo mismo, una mente maquinando a mil por hora imaginando escenarios terribles que como sabemos, terminan por no suceder. Me imagino al personaje principal muy andrajoso, con el peor pelo y con una cara roja que estalla de ansiedad. No recuerdo exactamente si describen al personaje pero siento que es como ahora entiendo que es una mente incontrolable.
Termino este libro pero empiezo mis días sin ansiedad.
Memorias del subsuelo me fascinó. No es un libro amable ni cómodo, pero justo por eso se queda contigo. Hay algo casi insoportable en la lucidez del narrador: se analiza, se humilla, se contradice, se exhibe, se desprecia y aun así no puede dejar de hablar. Es como ver una herida pensar.
Lo que más me marcó fue la escena de la velada con los “amigos”. Esa humillación lenta, absurda, cruel, ridícula, donde lo ignoran por completo, me pareció brutal. De verdad sentí esa mezcla de vergüenza, rabia, resentimiento y autoconciencia enfermiza. Es de esas escenas que una no olvida porque retratan demasiado bien el dolor de querer pertenecer a un lugar donde claramente no te quieren. Me la llevo para toda la vida .
Te mete en una mente desagradable, rota, orgullosa y al mismo tiempo profundamente humana. No lo leí como una defensa del narrador, sino como una exposición feroz de todo lo que una persona puede pudrir dentro de sí cuando vive atrapada entre el rencor, la inteligencia y la impotencia.
Es un libro incómodo, brillante y dolorosamente vigente. Me encantó este clásico.
-“Claro que no puedo explicarles a quién hago daño al obrar con tanta maldad. Sé muy bien que no se lo hago a los médicos al no permitir que me cuiden. Me perjudico sólo a mí mismo;”
-“Verdad es que después me morderé los puños de rabia y que durante algunos meses la vergüenza me quitará el sueño. Sí, así soy yo.”
-“dejaría inmediatamente de cometer villanías…”
-“No están obligados a ello, pero parecen querer evitar la ruta que se les indica y trazarse libremente, caprichosamente, otra llena de dificultades, absurda, oscura, apenas visible.”
-“¿Qué marido no se enternecería al ver a su mujer con el hijo de los dos en sus brazos?”
-“Sin embargo, cuando he vuelto a la realidad, me ha producido cierta repulsión verte a mi lado.”
2.5 Entiendo el valor que tiene. Entiendo que con este trabajo Dostoyevski precede e inspira a tantos otros Pero se me ha hecho muy difícil de soportar; el monólogo de la primera parte me parece inconexo, mal estructurado, repetitivo, poco atractivo en la temática. Y por muy impactante que sea por momentos, se hace tan tan arduo de leer, que pierde todo encanto... Y la segunda mitad es una novela más accesible, pero de interés limitado.
Lo único que sí me ha gustado mucho es el debate sobre el subsuelo: qué representa, cómo se accede, etc etc
Dostoyevski te sumerge en la mente de un hombre inteligente, solitario, lleno de resentimiento y profundamente roto por sus propios pensamientos y decisiones.
Es mezquino, cruel, vanidoso, socialmente inadaptado y moralmente miserable. Y, pese a todo, consigue que te identifiques con él en cierto sentido. Pese a todos sus defectos, o precisamente por ellos, es demasiado humano como para no vernos reflejados en él.
“Hay aquí un caso, y sólo uno, en que un hombre puede desear, deliberada y conscientemente, algo perjudicial, estúpido, hasta sumamente estúpido, a saber: tener derecho a desear por sí mismo hasta lo sumamente estúpido y no estar obligado a desear sólo lo sensato”.
“Todo lo humano consiste solo en lo siguiente: que el hombre demuestre a cada momento que es hombre y no un cilindro de organillo. Y demostrarlo aun a costa de su salud física; demostrarlo aun volviéndose troglodita. Y mientras tanto sólo el demonio sabe de qué depende la voluntad”.
“El amor consiste en el derecho libremente otorgado al amante de tiranizar a la amada”.
Estas y muchas otras ideas son las que lo empujan a un ciclo de autodestrucción. Todos somos esclavos de algo, pero tenemos la libertad de elegir a nuestro señor. El hombre del subsuelo —pues ni siquiera tiene nombre— escoge una y otra vez el error y el mal de forma deliberada y plenamente consciente, como si quisiera reafirmar el valor intrínseco de la decisión, de su libre albedrío, aun a costa de todo. Y son precisamente esas decisiones las que lo han convertido en lo que es: un ser miserable.
A veces se arrepiente y se avergüenza fugazmente de sí mismo, pero prefiere seguir perdido y oculto en el subsuelo antes que hacer el esfuerzo de salir y empezar a vivir.
Nos gusta ver al persona principal de cualquier obra como alguien bueno, con el que nos sentimos identificados, pero la realidad humana es compleja. Aquí nuestro personaje principal es incómodo, molesto, grosero y agresivo.
Desde su alta estima por lo que es y lo que conoce hasta su lástima y enojo por ser pobre, nos deja ver cómo utiliza cada momento y con cada persona que convive, sus aires de grandeza y ganas de hacer sentir menos a los demás (como en realidad se siente él)
La crítica al gobierno está presente de forma muy sutil en ciertos personajes, pero la grandeza en la forma en la que está escrito es que solo te hace consciente sin quitar la prioridad a la incomodidad del personaje.
Esto personaje nos da pauta a la primera parte en donde nos dice que el hombre por más que tenga la opción de obrar con el bien va a decidir hacer lo incorrecto solo por el placer de hacerlo.
Un antihéroe. Se separa de la especie para inmiscuirse en sí mismo. Darse mucho valor, inflarse, qué se yo, una economía del yo sacudida por la inflación y la especulación. Un malacopa que se sabe superior pero lo disimula. Él sabe que es superior, pero todos sabemos lo que sabemos y podemos estar terriblemente equivocados.
Errático. Mala copa. Tacaño. Todxs podemos llegar a ser ese antihéroe si nos damos mucha importancia. Monólogo eterno de sinsabores, de resacas morales.
Me gustó. Más la segunda parte que la primera. La primera parte me pareció malviajante por el hecho de que este tipo (el narrador, de Dosto no sé absolutamente nada) estaba enfermo de cultura, de moral.
Una lectura de un sujeto maquiavélico sin poder. Triste.
Un libro crudo que nos sumerge en la mente del protagonista. Una mente retorcida y resentida con el mundo. lleno de inseguridades el protagonista se sabotea así mismo creyéndose inferior a la gente que lo rodea, siendo su inteligencia de lo único que se siente orgulloso pues fue la única razón por la cual la gente le dio un poco de respeto. sin duda está obra de más de 150 años nos refleja a un adolescente moderno siendo está razo por la cual es totalmente recomendado para los chicos de esta edad, de este modo observarán como sus sentimientos crudos los llevarán a un camino de autodestrucción.
un manual de como no hay que ser, desde el principio el personaje menciona que es un ser enfermo.
en algunos momentos sentía ira del personaje, al ver personas que han pasado por mi vida reflejadas en él. no estoy libre de culpa, yo también padezco algo de soberbia intelectual, luego caigo que hay gente que no razona, ni lee, pero con una hermosa familia y se me pasa.
estuve charlando con un amigo que también lo leyó y me explico lo mismo, se vio reflejado (o a su padre) en muchas frases de la novela
Ha sido una lectura retadora como lectora. A veces me pregunto si estoy preparada para entender y apreciar a Dostoyevski. Resulta incómodo enfrentarse a la incomodidad humana, al desprecio y a la oscuridad del ser.
Para mí, ha sido como leer un diario emocional del autor en medio de una historia sin demasiado sentido, pero que permite asomarse a toda esa oscuridad.
La historia en sí no me ha cautivado, pero sí lo han hecho su pluma y su capacidad para incomodarme al retratar algo tan oscuro como el desprecio, la desdicha, los celos y la maldad.
De vdd este libro (que es corto) te hace replantearte varios aspectos de tu vida. Como una persona con ansiedad social y que constantemente se autosabotea, y que al mismo tiempo tiene un ego tan grande -que refleja una baja autoestima- no puedo mas que reflejarme y empatizar con el protagonista, me encantó 10/10
3.5 Dostoyevski es de mis escritores fav, cada que inicio con una obra de él mis expectativas siempre son tan altas y de un modo, las cumple. Sin embargo; con esta obra me pasó lo contrario, siento que carece de personalidad y me pareció algo aburrida, aunque; reconozco que algunas partes me parecieron intrigantes, pero aún así no generó tanto impacto en mí como otras de sus obras.
Una de las cosas que más valoro de Dostoevsky es su manera de desarrollar conflictos existenciales y humanos a través de personajes complejos. En Apuntes del subsuelo, todo el relato mantiene un tono incómodo, explorando la amargura, la contradicción y una intensa introspección que revela la naturaleza más íntima y, a veces, bastante desagradable del ser humano.
Una obra que te llena de angustia, sientes el dolor y desprecio del personaje por sí mismo y por la humanidad, es increíble lo que te hace sentir, describe claramente los sentimientos más ruines del ser humano.
Un libro que parece relatar los diálogos de un hombre con su propio subconsciente. Alguien con problemas mundanos e inseguridades que se considera a si mismo un antihéroe antes que un héroe, un "canalla". Un choque entre el hombre romántico y contemporáneo.
La cuestión está en comprenderlo todo, en tener conciencia de todo, de todas las imposibilidades y de todos los muros de piedra; en no resignarse ante ninguna de esas imposibilidades o muros de piedra si a usted no le da la gana resignarse.
La primera parte de teoría se me ha hecho un poco pesada y redundante, luego el relato ha estado bien para ejemplificar porque es así. Me esperaba más de este libro, ya que decían que todos los antihéroes modernos provienen de aquí