Es en conjunto toda una lectura emotiva, nuevamente Kousei enfrentándose a memorias dolorosas (#QueMadreMásMala) y Tsubaki con sus complejos sentimientos hacia Kousei.
Todo este tema de Kousei volviendo a reconectar con el piano me pone MAL y el cómo es capaz incluso de guiar a otros en ese camino... alguien que le de un abrazo por favor.