Las dos obras que recoge este volumen se cuentan entre las más aclamadas y reconocidas de su producción y presentan la materia histórica como una referencia desde la que iluminar el presente. Tanto "Himmelweg", centrada en un gueto de reclusión para judíos durante la represión nazi, como "El jardín quemado", cuya acción se sitúa en un psiquiátrico en el que todavía perviven las consecuencias de la guerra civil, nos devuelven a nuestro propio tiempo y sus acuciantes preguntas.
Es uno de los dramaturgos españoles contemporáneos más representados de la generación denominada, no sin cierta polémica, Generación Bradomín. Su dramaturgia, profunda, comprometida y metódica,ha traspasado las barreras nacionales para ser traducido y representado en los principales teatros europeos. Es colaborador asiduo de compañías como Animalario y ha trabajado como adaptador y dramaturgo para el Centro Dramático Nacional y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Está casado y tiene tres hijos.
He disfrutado muchísimo con las obras, y tanto o más con el estudio crítico, que me ha parecido verdaderamente revelador. Creo que Himmelweg es una de sus mejores obras. En ella se plasma el espectáculo total que orquesta el comandante de un campo de concentración para ocultar la realidad del genocidio a los visitantes de Terezín. El tópico del teatro del mundo y la reflexión sobre la verdad vertebran la trama, construida como una narración a la inversa. Sobre la experiencia de lectura, agradezco mucho haber leído con anterioridad Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt. Creo que el personaje del comandante bebe mucho de ella.
El jardín quemado trata el tema de la Guerra Civil con la investigación de un psiquiátrico en los primeros años de la Transición. Como en el anterior caso, la reflexión sobre la verdad es el eje. A raíz de ella se introduce la reflexión sobre la palabra, sobre la historia, sobre la memoria. Es fascinante. He disfrutado mucho de los ecos de Buero Vallejo en las dos, siempre fuente inagotable. Ahora que he terminado el libro, solo querría leerlo otra vez, leer sobre él, leer a Benjamin, leer en torno a él. El teatro de Juan Mayorga es un regalo