Maximus Katsaros, juez en la cima de su carrera, se enfrentaba al duelo y al distanciamiento emocional de su único hijo. Cuando conoció a Eglaia, una joven vibrante, se encontró sumido en una pasión desbordante, que añadió turbulencias a su ya tumultuosa vida.
Demasiado joven para él...
La diferencia de edad ya era un gran obstáculo, y cuando Máximo se enteró de la relación de Eglaia con su hijo, puso fin al romance.
Eglaia, descubriendo que estaba embarazada y con el corazón destrozado, luchó por llegar hasta el hombre que le había cerrado la puerta. Sin embargo, Maximus estaba decidido a que nunca volvieran a hablarse.
Quería ver qué onda esta autora que muchos recomiendan, pero la verdad es que no me gustó tanto. El libro fue como ver una novela mexicana de las 4 de la tarde, puro drama y giros totalmente predecibles. Las 2 estrellas son porque se lee rápido y no está tan mal, pero no me pareció nada memorable, la verdad.
La historia me gustó bastante. Aunque se dice que el amor no tiene edad, me chocó un poco la gran diferencia entre ellos (29 años), pero la pareja y la relación estuvo tan bien construida que me terminó gustando. Creo que Eglaia perdonó el abandono de Maximus demasiado rápido. Esperemos que la autora nos regale la historia de Leo convertido en todo un hombre maduro y responsable.
Agradable para pasar un buen rato.
Algunos errores de traducción, aunque no excesivos si que podrían evitarse con una buena revisión.