Evoca en tu mente todo cuanto conforme tu concepto de «soledad». Acto seguido, imagínate que la soledad, o, como poco, ese concepto que tienes de ella, ha pasado a ser y a asumirse como una forma de vida, una progresivamente consolidada filosofía del vivir de cuantos conforman la sociedad, tu sociedad. Y ahora imagínate que un sector de esa misma sociedad, tu sociedad, en un momento determinado, decide considerar a la soledad un crimen. Las preguntas se inducen por sí solas, confluyendo en una ¿por qué?
Otxamba (1995-) es un ludografista textual, irremediablemente arrimado a la escritura creativa y divulgativa. Se graduó en Lengua y Literatura Españolas con el fin de explorar, afilar, cuestionar, ensanchar cada recoveco de lenguaje, pirotécnicamente. La guitarra y, por extensión, la música son un rastro indeleble en su poesía, así como en el resto de su obra. Amante de la palabra viva, recitada, Otxamba también lo es del micro abierto. Está detrás de «Embelleciendo Mundos», una iniciativa musical y literaria con la que propiciar reflexiones y, por ende, cambios. Sus poemas, actuaciones, relatos y composiciones le han granjeado, además de premios, cierta soltura intercostal.
Otxamba, como siempre, teniendo un cerebro gordo. Estoy segura de que me dejo cosas en el tintero y no he llegado al meollo de este libro. Eso sí, me parece un reto y una gran idea. Además, me ha dado que pensar en mi postura frente a la sociedad soledaria VS acompedante.