En una pequeña aldea serbia, durante una tarde dominical del año 1980, alrededor de treinta personajes peculiares se reúnen en el cine Uranija para ver una película. El cine se encuentra en lo que otrora fuera el Gran Hotel Jugoslavija, y su techo está cubierto por un papel tapiz que muestra un cielo estrellado. Tras la Segunda Guerra Mundial y la llegada del comunismo, el hotel es nacionalizado y proyecta únicamente películas soviéticas y yugoslavas. Sin embargo, desde la ruptura entre Tito y Stalin, en el cine se pueden ver películas occidentales, y esa tarde en particular estará marcada por un dramático anuncio que supuso el fin de una era: la muerte del mariscal Tito.
Con este trasfondo, Goran Petrović ha creado un maravilloso microcosmos serbio, retratando personajes que muestran de una manera por demás irónica los anhelos y contradicciones experimentados por la sociedad serbia durante el convulso siglo xx. Nos encontramos, por ejemplo, con un oficial del Partido Comunista que está tan acostumbrado a aprobar las decisiones de sus superiores que levanta el brazo derecho por reflejo. Y, por encima de los espectadores se encuentra el operador del cine, el señor Svabić, que compone su propia película a partir de pedazos de otras películas, hasta conformar una cinta de catorce kilómetros que funciona como alegoría de una sociedad que a lo largo del siglo luchó para encontrar su identidad entre el caos que produjeron los acontecimientos históricos. El cielo estrellado del cine se desmorona, nos advierte Goran Petrović, y con ello anuncia el fin de una era y de un régimen que, para desgracia de la sociedad serbia, daría paso a otra guerra encarnizada, cuya estela de destrucción sigue vigente hasta nuestros días. - See more at: http://www.sextopiso.es/6579-bajo-el-...
One of the most significant and most widely read contemporary Serbian writers. He studied Yugoslav and Serbian literature at the Faculty of Philology of Belgrade University.
He worked as a librarian at the Žiča city library, not too far away from the Žiča Monastery.
Awards:
the Borislav Pekić Fund Scholarship; the "Prosveta Award"; the "Meša Selimović Award"; the "Charter of Rača", the "Golden Bestseller", "Vital Award"; the "National Library of Serbia"Award; the "Most widely read Book Award" (NIN, 2001); the "October Award of the City of Kraljevo; the "Borislav Stanković Award".
Petrović's books have been reprinted several times. His novels have already been translated into Russian, French, Italian, Polish and Spanish.
Goran Petrović jedan je od najznačajnijih (i najčitanijih) srpskih pisaca mlađe generacije srpskih savremenih prozaista. Rođen je u Kraljevu 1961. godine. Studirao je jugoslovensku i srpsku književnost na Filološkom fakultetu Beogradskog uni...veziteta. Radio je dugo kao bibliotekar u ogranku gradske biblioteke u Žiči, pedesetak metara od manastira Žiča, a danas je na mestu glavnog urednika časopisa „Povelja“ gradske biblioteke u Kraljevu. Objavio je: knjigu kratke proze Saveti za lakši život (1989), roman Atlas opisan nebom (1993), zbirku pripovedaka Ostrvo i okolne priče (1996), roman Opsada crkve Svetog Spasa (1997), roman Sitničarnica „Kod srećne ruke“ (2000), zbirku pripovedaka Bližnji (2002), zbirku izabrane kratke proze Sve što znam o vremenu (2003) i dramu Skela (2004), zbirku pripovedaka „Razlike“ (2006) i kino-novelu "Ispod tavanice koja se ljuspa" (2010). Knjige su mu štampane u preko četrdeset izdanja. Petrovićevi romani su objavljivani u prevodu na ruski, francuski, italijanski, španski jezik, poljski i bugarski. Prema romanu Opsada crkve Svetog Spasa, a u dramatizaciji i režiji Kokana Mladenovića, u Narodnom pozorištu u Somboru postavljena je istoimena predstava. Goran Petrović je dobitnik književne stipendije Fonda Borislava Pekića, „Prosvetine“ nagrade, nagrade „Meša Selimović“, „Račanske povelje“, „Zlatnog bestselera“, „Vitalove“ nagrade, nagrade Narodne biblioteka Srbije za najčitaniju knjigu, NIN-ove nagrade za 2001. godinu, Oktobarske nagrade grada Kraljeva i nagrade „Borisav Stanković“.
La historia de Yugoslavia durante el siglo XX cabe en el patio de butacas de un cine de Belgrado. Cuando la realidad de este lado de la pantalla supera a la ficción de aquel lado hace falta un narrador que, curiosamente, se acerca al universo de cineastas como Kusturica o Fellini. Situada en 1980, la muerte de Tito parece el detonante de los cambios que vienen después pero realmente es la desaparición de las grandes salas de proyección en todo el mundo lo que impide que un retrato social como éste ya sea imposible en cualquier parte. Ahora todos hablamos sólo de nosotros mismos y a distancia porque la pantalla común es la de Netflix.
Но старият разпоредител Симонович не искаше да се откаже от обикновената стълба. Все още се опияняваше от това, че хоризонтът се променя, щом човек стъпи на първата пречка, да не говорим докъде стига погледът, ако се качи на втората или третата. *** - Виждам, че влачите някаква стълба... - Мога да се покатеря до деветата пречка - смутено отговори Симонович. - И? - потри ръце директорът [на цирка]. - И нищо. Оттам наблюдавам света...
Забавна творба, по-скоро разказ, съставен от различни разкази, в която, за моя най-голяма радост, присъства и един сладък, леко бодлив присмех към югославизма.
Главният герой е кино салонът "Сутеска", някога кино "Урания", събирал различни хора в различни епохи, описващ и сръбската действителност в тях. Всеки посетител по свое му подхожда към киното. Описва се малък космос в Кралево, съдбите на хората преди прожекцията и след като разбират за смъртта на диктатора Тито. Показва се не само публиката, а и разпоредителя, кинооператора, касиерката... обитателите на някогашното кино "Урания" под тавана, изобразявящ Слънчевата система. И един папагал, уж гаварещ, със звънкото име Демокрация, по време на един тоталитарен режим. Хареса ми как Горан Петрович вплита съдбите на героите и местата и най-вече колко умело сътворява един чуден балкански магически реализъм!
Un entorno, el de un cine de provincias, los personajes que lo frecuentan y el qué pasó tras la muerte de Tito y del desmoronamiento de Yugoslavia con el cine y con ellos. Una relato inflado y lleno de guiños y de intervención de personajes-tipo graciosos, destinado todo a agradar al lector y sin mayor coherencia.
El cuento extendido que aparece en la colección "Diferencias", es bueno, una imagen de como era un poco la Yugoslavia de Tito, y un poco el efecto de como fue su muerte sobre los diferentes actores sociales, interesante)
"Bajo el techo que se desmorona" es la segunda obra que leo de este autor serbio, que me encanta por su estilo narrativo y su capacidad para entrelazar varias historias y personajes en un relato cohesivo y significativo. Esta novela, mucho más accesible que "La mano de la buena fortuna", se desarrolla en un cine antiguo, decadente y literalmente desmoronándose que, metafóricamente, representa las historias y vidas que se desmoronan y entrelazan entre sí. Los personajes navegan por sus vidas y recuerdos, revelando cómo el pasado y el presente se conectan de maneras inesperadas. La novela está llena de simbolismos y observaciones sobre la sociedad serbia, ofreciendo una lectura profunda y evocadora.
Sin duda que Goran Petrović es uno de los escritores más destacados de la literatura contemporánea serbia. Su estilo narrativo único hace de "Bajo el techo que se desmorona" una novela muy recomendable, que resuena con los lectores y deja una impresión duradera.
Todo lo que me gusta: país de Europa del Este, escenario decadente a punto del colapso, gente rara. Combinados de una manera verdaderamente magistral: Bajo el techo que se desmorona pinta, a pretexto de narrar una función de cine que se vio interrumpida, y en la que irrumpió un acontecimiento de la historia del país o de los diferentes países que nombraron suyo el territorio donde sucede, pinta digo, la historia de ese o esos países a través de su gente, el camarada que no se entera del cambio en la balanza política, el maestro de escuela, la limpiadora de baños, los chicos escandalosos, el punk amenazante, el acomodador sin hogar, la chica que viste rarísimo, el baterista y la cantante, entre otros, pero sin dejar de mencionar al pajarillo de enigmático nombre que se negaba a hablar. Petrović se muestra aquí como un tejedor de historias grandioso, de esas historias que suceden a diario y que no son sino las de todos nosotros.
Pero en los Balcanes nunca hay prisa, todo dura un poco más; así, han pasado décadas y todavía no se han matado entre sí absolutamente todos los que habían servido al amo. Por eso, a veces parece que se trata del funeral más largo de la historia de la humanidad, que hemos estado presenciando ese sepelio durante más de un cuarto de siglo, y que junto al sarcófago principal se han ido acumulando cientos de miles de tumbas más pequeñas: que en realidad toda la antigua Yugoslavia es un enorme complejo conmemorativo del difunto presidente.
Una de las gratas sorpresas que he leído recientemente. Una pequeña novela que más bien se desarrolla como un cuento grande, esta obra de hecho fue concebida originalmente como un cuento corto e incluso fue publicado de esa forma. Una historia que de acuerdo a su autor fue creciendo y fue necesario ampliarla ya que tenía mucho que decir. Esta breve fábula da cátedra de cómo deberían ser los libros de cuentos, sin ser propiamente un libro de cuentos como tal ya que es narrado como una novela corta en tercera persona y en donde el autor desarrolla de manera magistral una serie de historias y relatos de una forma muy original, todo ambientado en una aldea serbia y sobre todo en un viejo cine llamado Sutjeska, mediante la vida de varios personajes nos muestran la situación social y política sufrida en la antigua Yugoslavia, el estilo de vida antes de la 2ª Guerra Mundial así como la transición política tan dolorosa que ha vivido el pueblo serbio durante el siglo XX. Algo sorprendente es como el escritor Goran Petrovic logra crear unos personajes tan bien definidos y entrañables en una novela tan breve (un defecto muy común en las novelas cortas es la vaga definición y desarrollo de personajes), cada uno de ellos con historias tan diversas como pintorescas hacen que nos interesemos por ellos, todas las historias están entrelazadas de una manera muy creíble teniendo como punto en común la visita al viejo cine y como durante su estancia ocurre uno de los hechos que más impactaron ese país como fue la muerte del mariscal y presidente Josip Broz Tito. El autor muestra una narrativa muy divertida en donde está presente en todo momento la crítica al duro régimen establecido por el gobierno, pero también se observa de forma muy detallada el comportamiento humano del pueblo, vemos los defectos comunes del hombre en personajes sencillos pero carismáticos como el acomodador Simonovic, Svaba el operador o los gitanos Dragan y Gagui quienes tenían una relación de dependencia en donde el que sabía leer un poco se encargaba de leer e inventar los subtítulos para su compañero quien disfrutaba más de la historia improvisada que de la real en cada película. Tiene momentos hilarantes y de crítica política como por ejemplo el juego de palabras con el pequeño Loro llamado “Democracia” que muestra de forma sarcástica el sentimiento de mucha gente donde su libertad vivía permanente coartada a todos los niveles, sufriendo la censura en las mismas películas que se permitían proyectar pero también en todo tipo de opinión que podían llevar a las personas a vivir represalias y graves consecuencias pagando incluso con su propia vida. Una historia entrañable redactada con una ironía y agudeza tan sutil que por momentos no notamos que se nos muestra el sufrimiento de un país que ha sido atormentado por desgarradoras guerras en muchas etapas de su historia. Un libro altamente recomendable, sin duda un autor a seguir con más atención y que con creces ha mostrado el perfil de estos pueblos tan poco conocidos en occidente.
Un mirón que disfruta de la sala oscura, un sacerdote empeñado en crear una película que hable de su vida partiendo del robo de metraje, un acomodador añorante. Estos son los personajes que deambulan por un cine y un tiempo que ya no son.
En mi segundo intento por leer este libro debo decir que le llevé una grata sorpresa.
Si bien sigo considerando que es complicado dejarse llevar por la narración, una vez que esto ocurre la recompensa llega en pequeños destellos de grandeza.
Laza Jovanovic construye el Hotel Jugoslavija en Kraljevo en 1932. Cuando el hotel fracasa, pasa a ser el cine Uranija, llamado así por la decoración de su techo. El libro nos cuenta la vida de varios de los personajes que estuvieron en ese cine relacionándolos con el momento histórico. Una novela coral muy recomendable
"Cine-relato". No sabía que existía este genero o categoría de libros, no sé qué sea. Pero entiendo perfectamente por qué este libro entra ahí. Es increíblemente visual y eso me mantuvo interesada todo el tiempo. Recomendado por mi buena amiga Lucy que por cierto tengo que agradecer.
Como los fotogramas que pasan para visualizarse por milisegundos, así el perfil de cada personaje es detallado con atención por Petrović en este cine-relato.
Un retrato interesante de la Yugoslavia en decadencia. La gran historia se cuenta por medio de las pequeñas historias de cada personaje, lo que encuentro una forma narrativa muy interesante.
Libro que tiene como protagonista principal un pequeño teatro de cine. Una lectura que habla de las historias de las personas que tuvieron relación con el lugar y lo que pasaba en Yugoslavia.
Al principio se me hizo un poco pesado, para que mentir... pensé en dejarlo pero como solo tiene 172 páginas me animé a darle una oportunidad y me alegro de haberlo hecho porque llega un punto en el que mejora bastante. Sobretodo me encanta el capítulo que describe el momento en el que los personajes se enteran de la muerte del Mariscal Tito, que es a fin de cuentas la razón de ser del relato. Otra cosa que me ha gustado mucho es la descripción detallada que hace el autor de cada personaje, como da vida a un insignificante grupo de gente cuyo único punto en común es la sala de cine.