Aunque no soy un habitual lector de poesía Marcela Duque me ha fascinado. Como muestra un botón en su poema "Lugar de encuentro":
Hay quienes siempre buscan el peligro,
el estruendo del mar contra las rocas, superlunas, eclipses y cometas,
una cima que evoque lo sublime
lo exótico, lo nuevo o lo difícil. Los mismos que ahora hablan de "experiencias"
van lejos a buscarse a sí mismos
y a pesar de que buscan nunca encuentran
ni a su yo ni ese algo que persiguen.
Si tan sólo supieran que el origen
de la sed es igual al de la fuente,
que el destino ya estaba en la partida.
Allí donde los ángeles se asoman y tiemblan de extrañeza,
allí donde las cuevas más arcanas
labran su propio fuego y donde yacen
riguezas aún hoy desconocidas.
El santuario más amplio e infinito
quién ha llegado al fondo,
quién lo ha visto desdibujar sus límites?
Es eso lo que somos: universos
que se extienden por fuera de sí mismos.
Infinitos angostos, dónde queda
eso que no abarcamos? Que enmudezcan auroras, montes, mares, y el asombro
vuelva a mirar de nuevo a sus origenes:
el arca de lo más extraordinario y punto ciego
de aquéllos que se olvidan de SÍ mismos".
Recomiendo también su otro poema rio, "Bello es el riesgo" que es el libro que más me ha impactado este año.