Segunda novela de la Saga del Trébol, una trepidante trilogía ambientada en Extremadura, por la autora de La Babilonia, 1580
La tranquila ciudad de Mérida salta al primer plano de la actualidad informativa por dos crímenes casi simultá el propietario de un spa ambientado al estilo romano aparece apuñalado en sus termas, y un alto cargo del gobierno regional resulta gravemente herido durante un acto público. Parecen casos sin ninguna conexión, pero la agente Annika Kaunda, que una vez más se debate entre las órdenes de sus superiores y su conciencia, no lo cree así, sobre todo cuando descubre un dato las armas empleadas en ambos crímenes pueden tener casi dos mil años de antigüedad.
La crítica ha
«Toda una revelación».
Carmen Mola
«Una narración impecable».
Víctor Guerrero Cabanillas
«Incómoda, trepidante, perversa, [así es] la literatura de Martín Gijón». Página 2, RTVE
Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es autora de la saga "Más que cuerpos", también conocida como saga del trébol, revisión del género policíaco con la que aporta una mirada crítica de la sociedad actual.
Tras el éxito alcanzado con "Más que cuerpos", lanza en 2014 la segunda entrega de su serie de novelas policíacas protagonizadas por la agente Annika Kaunda, "Desde la eternidad", con la capital de Extremadura y su pasado romano convertidos en protagonistas de una trama intensa y sorprendente.
En 2015 publica "Náufragos", relato vibrante finalista en prestigiosos certámenes como el Premio Literario Felipe Trigo o "La Trama/Aragón Negro" organizado por Ediciones B.
En 2016 vuelve con la saga del trébol en "Vino y pólvora", con una trepidante trama a caballo entre las bodegas extremeñas y la mafia italiana y en la que también conocemos el pasado más oscuro de Annika.
En el mismo año conocemos otras dos entregas de la serie, "Pensión Salamanca" y "Destino Gijón" si bien mucho más breves y con un giro sorprendente, con la autora como aliada de la protagonista de la serie.
En 2017 publica "Expediente Medellín", novela corta de la misma serie que las dos anteriores y que ha sido galardonada con el Premio Cubelles Noir 2018 de mejor novela en castellano.
Me ha gustado más o menos como el primero. Si bien la historia principal de los asesinatos me ha parecido algo floja y sin menos factor sorpresa que en el primer libro, la trama secundaria que amplía la historia de las chicas del trébol me ha gustado mucho más.
Me gusta la rapidez de lectura que tiene, los capítulos cortos y la evolución de los personajes tan natural.
Una pareja llega al idílico recinto rural en el que están dispuestos a desconectar de su día a día. Al no ser recibidos por nadie, se adentran en las instalaciones, donde encuentran algo inesperado flotando en una de las termas.
La mejor estrategia ante alguien que te agrede de forma verbal una y otra vez consiste en llenarle la mente de argumentos, hasta que no le quede más remedio que mirar hacia otro lugar. Si le das cancha, te cansarás de perder algo más que la dignidad.
Cuesta confiar cuando ya nos han fallado otras veces. Aun así, no nos queda otra; todos los caminos comienzan de esa manera y ya sabemos que sin riesgo no hay recompensa.
Uno de los aciertos de esta serie es la zona en la que se desarrollan las tramas principales: Mérida y sus proximidades. Susana nos acerca y se vale de los restos romanos existentes para añadir un extra que se convierte en el complemento perfecto para sus obras.
Hay varias tramas presentes que se van alternando según lo requiere el momento dramático de cada situación. Una de ellas se deriva del volumen anterior. Tenemos un caso nuevo y otro con visos de tener continuidad en el tercer libro.
Una novela que nos muestra en diversas ocasiones que el destino a veces se encuentra a tan solo un café de distancia, o algo similar.
Segunda entrega de la serie ‘El trébol de cuatro hojas’ donde nos vamos a encontrar con los mismos personajes que en el libro anterior, pero con cambios muy positivos entre las relaciones de los mismos. Me gusta muchísimo ver la evolución de la protagonista, Annika, con su pareja Bruno.
Hay una trama central y otros pequeñas subtramas donde todo está muy bien estructurado y atado. Los capítulos son relativamente cortos y muy ágiles de leer, con una ambientación en la historia romana centrada en la ciudad de Mérida. Resulta de los más interesante.
Estoy deseando sumergirme en el tercer libro y seguir descubriendo las historias de Annika.
Tan ágil y rápida como la primera novela de la saga, pero esta me ha gustado un poco menos. Y es que el caso se pierde dentro del libro, hay tantas historias paralelas que el caso se desdibuja un poco. Son interesantes pero le quitan protagonismo.
Me ha gustado mucho la historia que viene del libro anterior, he sufrido porque parecía que no se resolvía nunca. La otra historia paralela espero que siga en los siguientes libros porque me tiene muy intrigada.
Otro punto a favor es la evolución de los personajes, me parece que crecen mucho de un libro a otro y que se nota mucho su evolución.
El caso tiene que ver con el pasado romano de la ciudad, alguien está matando usando herramientas y técnicas de la época romana. Les va a costar mucho encontrar la motivación que hay detrás de los crímenes.
Estos libros me están pareciendo una lectura ideal para el verano. Con este calor no hay ganas de cosas muy densas y estas novelas son ágiles, ligeras y entretenidas y, sobre todo, no hay que hacer un gran esfuerzo para leerlas.
Esto está escrito, igual que el anterior, en forma de un diario y ambientado principalmente en Mérida.
En esta historia, ya empezamos fuerte, con un primer cadáver, que es del dueño de un spa. Al poco intentan asesinar a un cargo del gobierno regional.
Annika no cree que estos casos sean diferentes y empieza a investigar para relacionarlos y encontrar los culpables y el motivo. Paralelamente, a todo esto, tenemos a Bruno en Italia con su madre, que es italiano, por la enfermedad familiar, y ahí empezará a hacerse preguntas sobre su padre.
Tenemos muchas tramas: El asesinato de Lolo (dueño del spa). El pasado de Annika, que es desconocido para nosotros. La familia paterna de Bruno. Y continuaremos con la historia de los jóvenes, salvadas de trato de blancas del primer libro.
Igual que en el primero, son historias que te obligan a seguir leyendo para descubrir el final. Es una lectura rápida, ágil y que te tiene intrigada durante todo el rato. Estoy deseando leer el tercero, para ver si cerramos alguna de las tramas que nos dejan en el aire en este libro.
Al llamarse Saga del Trébol, esperaba que esta segunda entrega estuviera más enlazada a la desaparición de Sabina, sin embargo, me he encontrado con un denso desarrollo histórico romano que me ha dificultado la lectura en varias ocasiones. Entiendo que se necesite contexto para resolver el caso del balneario, en cambio, me ha parecido excesivo en muchas ocasiones. Considero plenamente que eso hace que el lector se pierda a no ser que te interese mucho el tema. No elegí leerme esta trilogía para sentir que estaba en una clase de historia, sino para que el crimen y misterio me atrapase. Luego, toda la historia de Bruno y su familia la sentí como un “qué casualidad” que de todos, ha tenido que ser él quien tenga un pasado familiar con la mafia y justo, justo, justo, resulte relevante para la investigación de Annika. Si la lectura no se me ha acabado atragantando ha sido por la complicidad de los capítulos cortos
Novela policíaca y costumbrista entretenida, “pasarrato”, que engancha pero que, en mi opinión, va de más a menos, mucho menos. Me llamaban las buenas críticas dentro del género sobre su autora, Susana Martín Gijón, y la premisa: una policía negra en Mérida con mucho olfato detectivesco, que resuelve crímenes pese a un comisario hosco y ¿racista?, y -en esta entrega de la trilogía de Annika Kaunda- un asesino que mata con armas romanas milenarias. Sin embargo, la ambientación iba y venía como el Guadiana, aparecía en escenas ubicadas en espacios reconocibles y luego se esfumaba, ya se tratase de Mérida, Tarragona o Nápoles…La trama principal se resuelve atropelladamente y deja hilos sueltos, que afectan a la costura del libro desde su propio título. Tampoco puedo añadir nada reseñable sobre el estilo. 2,5 estrellas.
Segundo libro de la saga del Trébol de Susana Martín Gijón.
Entretenido, aunque me gustó más el primero.
Seguimos acompañando a la agente de policía Annika Kaunda en un nuevo caso de asesinato,mientras en las subtramas vamos conociendo aún más las historias de las chicas del Trébol y acompañamos a Bruno (pareja de Annika) en su nueva etapa de papá de rebote y en un viaje que hará con su madre a su tierra natal donde removerá muchas cosas de su pasado.
La historia transcurre a caballo entre las ciudades de Mérida,Tarragona (con muchas referencias sobre la historia Romana por lo que ambas ciudades son reconocidas) y Nápoles.
Supongo que en el tercer libro se acabarán resolviendo algunos enigmas y comportamientos de algunos personajes.
El libro está bien, pero insisto en que la trilogía de la inspectora Camino Vargas,le sigue dando mil vueltas.
Leída la segunda entrega de la Saga del Trébol. Me ha gustado un poco menos que la primera, porque el factor sorpresa no es tan impactante. Continuamos conociendo a Annika, envuelta en un nuevo caso de asesinatos en serie en Mérida que parecen seguir algún tipo de ritual romano. También vemos la evolución de la vida personal de la inspectora, que ha dado un giro de 360 grados con respecto al libro anterior. La trama paralela de las chicas del trébol, también continúa su camino, y en esta entrega conocemos a Sabina. En definitiva, una segunda parte que me ha gustado un pelín menos que la primera. La autora no se anda con florituras por lo que es una novela que se lee fenomenal. Leeré la tercera para cerrar frentes abiertos.
Lectura entretenida y amena que te va enganchando en capítulos alternos que van descubriendo el caso que investiga la policía, conocemos algo más sobre su familia y su vida y algunas historias paralelas. Bien documentado y con una buena ambientación en Mérida, y Nápoles, que te hará viajar y conocer datos históricos muy interesantes. Aunque me pareció mejor hilado que el primero, me ha gustado algo menos. Eso si, anima a seguir leyendo la saga para saber más sobre la protagonista y su entorno.
“Desde la eternidad” es la segunda entrega de la serie “El trébol de cuatro hojas” protagonizada por Annika Kaunda, policía de origen africano afincada en Mérida, y que en esta ocasión se enfrenta al asesinato del propietario de unas termas romanas y a la agresión sufrida por un alto cargo del gobierno regional en el Teatro Romano de Mérida. A pesar de que parecen casos sin conexión, Annika está convencida que ambos están relacionados ya que las armas empleadas en los dos tienen más de dos mil años de antigüedad.
Al igual que ocurre en “Más que cuerpos”, la investigación policial se entremezcla con otras dos tramas paralelas. Por un lado seguimos conociendo el destino de las chicas de la red de trata de blancas, y por otro vemos cómo les ha cambiado la vida a Annika y Bruno tras los acontecimientos del libro anterior.
Me ha parecido que en esta segunda entrega las tramas están mucho mejor integradas, creando un conjunto mucho más sólido. Me ha resultado muy interesante el cambio que ha dado Annika, no solo con sus compañeros de trabajo, sino también en su vida personal. En esta ocasión Bruno tiene menos peso en la trama, pero por lo que he leído por ahí parece que ya se han colocado algunas piezas de la historia que nos espera en la siguiente entrega de la serie.
Me encantó el hecho de que uniese los crímenes con la cultura e historia romana de la ciudad y me ha despertado un enorme interés por conocer Mérida.
Los capítulos cortos y el ir intercalando las tres tramas hacen de “Desde la eternidad” una lectura muy ágil y entretenida, con una buena ambientación, datos históricos interesantes y unos personajes a los que resulta muy fácil coger cariño. Con ganas de saber qué les deparará el futuro a Annika y Bruno en su próxima aventura.
He leído varios libros de esta autora y tengo que reconocer que tiene algo que me engancha. Este en concreto, segundo de la saga El trébol de cuatro hojas, me parece mejor que el anterior. Una historia más pulida y más centrada, limitándose a unos pocos hechos y sin abrir tantos campos como sucedía con el anterior.
Es verdad que la resolución del caso es un tanto "espectacular" pero creo que la historia merece la pena.
El libro es entretenido y te matiene alerta. Pero la construcción de los personajes no termina de convencer, los masculinos (Bruno y el chico enamorado) son los mejores tipos del mundo, sin fisuras. Y la persona villana, las más villana. No se termina de entender su motivación ni los argumentos. Queda rari Y Annika lo mismo, es una bondad tremenda que adopta una nena sin ningún cuestionamiento. Carla las acepta también sin ningún pero.
2ª entrega de la saga "El trébol de cuatro hojas". La investigación policial se entremezcla con otras tramas paralelas. Me ha gustado ver la evolución de Annika y Bruno. He aprendido algunas cosas curiosas de la cultura e historia romana. Para pasar el rato. Puntuación: 3*.
Mérida y su pasado romano van de la mano y mezclarlo con crímenes ha sido interesante. A ello se une seguir conociendo qué ha sido de los protagonistas del libro anterior. Quizá algo más flojo el tema de los asesinatos, pero mucho más interesante el avance personal de los protagonistas.
Segunda entrega de esta investigadora que, para vivir en un lugar donde nunca pasa nada, menudas tramas se preparan! Entretenida y curiosa, aunque no acaba de desarrollar del todo la historia y da algunos saltos que despistas un tanto…
Me encanta está escritora es tan fácil de leer ,te engancha de tal manera. Estamos en Mérida cuna de una importante ciudad romana pero muy tranquila .De pronto empiezan a suceder cosas que rompen esa tranquilidad muertos ,intentos de asesinato... ¿tendrán que ver los romanos en esto ? ¿O no?
El pasado romano de Mérida salta a las primeras planas de todos los diarios por una serie de asesinatos cometidos con armas que tienen más de dos mil años.
Muy simple en trama y personajes. Comparado con sus últimos libros, que denotan gran madurez, este es un claro ejemplo del inicio de su aprendizaje en la novela negra.
Me ha gustado mucho, lo malo es que ya me había leído el tercer libro y me ha costado un poco más leerlo, por lo que me ha costado más trabajo leerlo en mi forma habitual, más rápido...