Hay algo mejor que la la justicia. Y algo peor que tu enemigo… su abogado.
Helen Westfield siempre ha sido un poco extravagante, le resulta imposible renunciar a un reto y odia que la hagan quedar como una idiota. Si además, quien consiga ponerla contra las cuerdas se atreve a amenazar a su familia, la venganza es la única salida. Por eso a nadie le sorprende que su nueva cruzada sea destruir a Derek Aldrich, un impostor cazafortunas que tuvo la osadía de engañarla. ¡A ella!
El plan está trazado, nada puede detener la sed de justicia de Helen. Nada, salvo, tal vez, una denuncia por difamación y un abogado cargante, inoportuno y atractivo con una habilidad extraordinaria para sacarla de quicio. En la carrera por conseguir las pruebas para librarse de la condena solo habrá un vencedor… ¿o no?
Helen sabe cómo mantener el control, pero es posible que esta vez las cosas se le hayan ido de las manos.
Nota: 8 Una novela romántica de época que está muy bien escrita como el resto de la serie. La novedad que nos encontramos es que no está el cliché del noble rico, sino que el interés amoroso es un abogado hecho a si mismo. Y la protagonista femenina es una chica decidida que no tiene miedo al que dirán. Con diálogos rápidos e irónicos, súper recomendable para pasar un buen rato.