Cuesta creer que la Claudia de 19 años tuviese una «plaza del mundo» tan compleja e interesante ya en aquel entonces. Y cuesta creer aún más lo mucho que he tardado en ponerme a leer su ópera prima (perdón), pero vengo a decir que me ha encantado.
Me ha encantado poder adentrarme en la mente de una chica ovetense que se muda a Madrid para estudiar y que tiene preocupaciones, como todos, pero que es capaz de expresarlas con una soltura, dinamismo y, no menos importante, un dominio del humor envidiables.
Gracias por compartir con nosotros tu talento, Claudia. Y con ganas de seguir leyéndote.
Dejo por aquí mi top 3 artículos y algunas citas que quiero destacar:
1. Lo nuevo y lo viejo 2. Perdiéndome las cosas 3. Amor, te digo esta palabra (y no por mi aparición estelar)
"¿Qué hubiera pensado de esto Tutankamón? Si ya debió de molestarle que le moviesen de su calentita y cómoda (supongo, no he estado) pirámide, imaginad si llega a enterarse de que le robaba protagonismo un aparato estropeado casi dos millones y medio de años después de su muerte".
"No me malinterpretéis, soy fiel defensora de la libertad de expresión y pensamiento, pero por eso mismo creo que deberíamos pensar un poco más. Libremente, pero un poco más".
"Quizá lo mejor por el momento sea recordar las puestas de sol en la playa que a todos nos parecen bellas y cuyo autor no conocemos".
Soy muy afortunada de haberme encontrado con Claudia y que ella hubiera dejado este libro en mi plaza del mundo. “Las sombras son brillos oscuros”, una lectura muy dinámica, entretenida y que te deja con muchas ganas de más. Perfecta para los momentos de pausa, entre horas, para cuando estás parado en medio de la autopista en la entrada de Madrid, o para cuando te apetece desconectar. Especial mención a “Di que si” y “Amor, te digo esta palabra”, que no me los saco de la cabeza. Gracias por dar voz a los jóvenes y a los no tan jóvenes. Gracias por hacernos pensar.