“𝑰𝒏𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂𝒍” es una novela que desafía los límites del romance tal y como lo conocemos, fusionando el realismo de la vida médica con un toque de mitología, lo que genera una historia tan profunda como cautivadora. Desde el primer encuentro con Leo, la protagonista, la conexión es inmediata. Ella no es solo una narradora activa de su vida; a través de sus diálogos internos, sus anhelos, miedos e inseguridades, Leo parece compartir sus emociones con nosotros, invitándonos a adentrarnos en su mundo como si fuéramos confidentes de sus pensamientos más íntimos.
Leo es una protagonista con la que es fácil identificarse. Una mujer brillante y romántica, que, a pesar de su carrera profesional en Medicina, sigue creyendo en el amor idealizado. Sin embargo, lo que hace que esta historia destaque entre otras novelas románticas es que no se queda solo en la búsqueda del amor. El libro nos introduce en el mundo de Leo de una manera vívida, detallada y rica en matices emocionales. Ella es una médica joven, recién licenciada, esperando no solo avanzar en su carrera, sino también encontrar un equilibrio emocional que siente que le falta.
Athan Beltrán es el cirujano cardiovascular cuya brillantez es tan deslumbrante como inquietante. Su figura no es simplemente la de un interés amoroso típico; es un personaje enigmático, rodeado de un aura casi mística, que desconcierta tanto a Leo como al lector. Es el cirujano más joven en recibir el prestigioso Premio Wolf en Medicina, un galardón que subraya su habilidad casi sobrehumana en el quirófano. Lo que lo hace aún más fascinante es que nunca ha perdido un solo paciente, lo que sugiere que hay algo más en él, algo que trasciende las capacidades de un médico común.
Los tiras y aflojas entre Leo y Athan son el alma de la novela. Las discusiones, los retos y las tensiones entre ambos están manejados de una forma tan precisa que cada interacción entre ellos provoca una reacción en quien lo está leyendo. Phavy ha conseguido que esos momentos entre los protagonistas sean tan realistas y emotivos que logran despertar una infinidad de sentimientos: desde la curiosidad, hasta la frustración, pasando por el deseo y la incertidumbre. Estos diálogos y enfrentamientos no solo definen la relación que se va construyendo entre ellos, sino que también permiten que te adentres en la mente de Leo, quien nos guía con sus reflexiones internas, confesiones silenciosas y constantes dudas, además de momentos repletos de comicidad.
Un punto a destacar de la prosa de la autora es su capacidad para hacer que los momentos más complejos y emotivos de la historia se sientan poéticos sin caer en lo empalagoso. Cuando la autora se sumerge en los temas del amor y el corazón, lo hace con una profundidad sorprendente. La conexión entre el corazón, como órgano vital y símbolo del amor, está maravillosamente elaborada. En el mundo de Leo y Athan, el corazón no es solo algo que late; es un enigma en sí mismo, un punto de convergencia entre la ciencia y el sentimiento. La manera en la que Phavy define el amor y los desafíos emocionales de sus personajes es sutil, reflexiva y profundamente resonante.
Uno de los aspectos más fascinantes de la novela es el magnífico trabajo de investigación médica que sustenta la trama. No solo es un trasfondo para la historia, sino que está tan bien integrado en la narrativa que llega a ser parte intrínseca de la misma.
Las descripciones de las cirugías, los términos médicos y las dinámicas del hospital son realistas y detalladas sin ser abrumadoras. La vida en el quirófano está retratada con una autenticidad impresionante, y esto aporta una capa de profundidad a la novela que la distingue de otras novelas del mismo género. No es solo una historia de amor; es una historia de vida y muerte, donde el conocimiento médico es tan importante como las emociones de los personajes.
Pero la vida de Leo no solo se mueve entre el quirófano y Athan. Aquí es donde entra el grupo de amigas de Leo, las "medicómicas". Este grupo de amigas es vital para el equilibrio emocional de la protagonista, y su presencia en la historia aporta una chispa de humor y frescura que contrasta con los momentos de mayor intensidad. Estas mujeres, que también están en el ámbito médico, aportan dinamismo a la trama con sus bromas, sus charlas y su apoyo incondicional a Leo. Su amistad es palpable y añade un toque de humanidad y realismo a la historia. Además, el humor que generan es natural, fluido, y ayuda a aligerar los momentos más tensos, creando un balance perfecto entre el drama y la comedia.
El manejo de la mitología añade otra capa atrayente a la narrativa. La insinuación de que Athan podría no ser solo un hombre común, que su perfección casi divina podría estar ligada a algo más allá de la ciencia, introduce elementos de misterio que te mantienen enganchada. Esta fusión de mitología y medicina es uno de los puntos más originales de la novela. A medida que Leo se sumerge más en el enigma que es Athan, también lo hacemos nosotros, y el interés por desentrañar su verdadera naturaleza se vuelve una obsesión compartida.
Como lectora tengo la necesidad y el deseo de explorar más a fondo a dos personajes masculinos que rodean a Athan. Sus personalidades intrigantes, sus propios misterios, sus vidas y emociones... Es inevitable no plantearle a Phavy la posibilidad de que tengan sus historias propias.
En definitiva, “𝑰𝒏𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂𝒍” es una novela que trasciende el romance convencional, ofreciéndonos una historia que combina amor, ciencia, mitología y una exploración emocional de gran calado. La relación entre Leo y Athan, llena de retos y tensiones, es apasionante y está perfectamente balanceada con la vida médica y las complejidades del corazón humano. La autora ha creado una novela rica en detalles, profunda en sus reflexiones y absolutamente cautivadora. Los lectores no solo se enamorarán de la historia de amor, sino también de la riqueza de sus personajes y el mundo diverso que ha construido. Sin duda, es una novela que marca y, me vuelo a reiterar en que espero que los personajes secundarios, especialmente algunos... Tengan la oportunidad de contar sus propias historias en futuras entregas.