Aunque está claro que la prosa de Olga, debido principalmente a la calidad y cantidad de libros que nos lee en su podcast, me encanta; el hecho de que se trate del diario, escrito como tal, de una inmortal hace que me resulte algo tedioso y que la historia no se papable de manera clara. Quizá, para disfrutarlo más, habría que leerse una de esas pequeñas entradas cada día, como si de verdad espiáramos un diario.