Obra magistral que era concienzudamente metida de contrabando en la burocrática URSS por el genial Carl Sagan para que sus colegas astrofísicos se enteraran de dónde venían; justamente celebrada como un trabajo históricamente vital, monumental y vívido según China Miéville, apreciada por nuestro Jorge Basadre.
Todo un placer leer en la aguda prosa del maestro su aproximación histórica con método científico de la primera experiencia de la humanidad dirigida por los trabajadores y su partido, que organiza a la clase y sus propios organismos de decisión democrática para llegan a transformarse en mecanismos de legítimo acceso al poder.
El tomo es un recorrido del autor desde las jornadas de Julio hasta la insurrección de Octubre de 1917 y el congreso de la democracia soviética -llamada dictadura con propiedad, porque es la democracia de los trabajadores aplastando a la reacción burguesa e imperialista. En el camino nos ilustra acerca del fracaso político e ideológico de las direcciones conciliadoras -repetido luego decenas de veces en el resto del mundo y sobre todo en la misma Europa desarrollada- que tratan de entregar la revolución a la democracia liberal, para que ésta recaiga en el Bonapartismo y se haga cargo de desmontarla mediante un golpe militar, híbridos de Kerenski y Kornílov aparecen por doquier ante la ausencia del partido revolucionario. No en Petrogrado con sus comités de fábrica, de barrio, de tropa, bolchevizándose en 8 meses bajo la perspicaz construcción de Lenin y el irreductible criterio de Trotsky, quien en su honestidad intelectual no deja de enumerar las errores de estimación que en la ebullición social son inevitables por ser parte de algo nuevo que se crea en el acontecimiento único de una revolución proletaria.
Concluye Trotsky que ''el ascenso histórico de la humanidad, como un todo, puede resumirse como un encadenamiento de victorias de la consciencia sobre las fuerzas ciegas, en la naturaleza, en la sociedad, en el hombre mismo. El pensamiento crítico y creador ha podido jactarse, hasta ahora, de los mayores éxitos en la lucha contra la naturaleza. Las ciencias fisicoquímicas han llegado ya a un punto en que el hombre se dispone evidentemente a convertirse en el amo de la materia. Pero las relaciones sociales siguen desarrollándose a un nivel elemental. Comparada a la monarquía y a otras herencias del canibalismo y salvajismo de las cavernas, la democracia representa, por supuesto, una gran conquista. Pero no cambia en nada el juego ciego de las fuerzas en las relaciones mutuas de la sociedad. Precisamente en este dominio más profundo del inconsciente, la insurrección de Octubre ha sido la primera en intervenir. El sistema soviético quiere introducir un fin y un plan en los fundamentos mismos de una sociedad donde no reinaban hasta ahora más que simples consecuencias acumuladas."
Librazo.