Un libro para docentes y para familias con los pies en la tierra y la cabeza en las estrellas.
Con un discurso claro, sencillo y poderoso, que se basa en crear y cultivar con mimo y atención el instrumento más fuerte creado por el ser humano para transmitir el vínculo.
En sus páginas descubrirás que el secreto para educar con las otras TIC (tiempo, interés y cariño) no es otro que empezar a propagar lo que el autor llama el «efecto purpurina»; un efecto basado en el optimismo, en la búsqueda de soluciones, en el tiempo, en las emociones y en la confianza; un efecto que contagia e ilumina.
Si le dedicas tiempo, es muy probable que, al leerlo, sientas un irrefrenable deseo de querer ser mejor persona. Y si eres docente, de ser mejor educador.
Ha sido un libro que me ha marcado. Es verdad que no me ha contado nada nuevo, pero si me ha reafirmado en la manera de dar mis clases. Invita a la reflexión y vuelves a esa motivación que a veces perdemos por el camino. Sin duda, este libro ha llegado a mis manos en el momento que más necesitaba. No le pongo cinco estrellas porque la organización creo que este mejorable. Sin embargo, se lo regalaré a ciertos compañeros que necesiten este tipo de TIC.
Una lectura muy inspiradora y emotiva. A través de las páginas de este libro, el autor nos transmite la importancia de educar con el corazón, nos invita a detenernos un momento en esta vorágine de vida que llevamos, a observar, con calma a las personas que tenemos delante, a nuestros alumn@s, animándonos a descubrir sus gustos, sus inquietudes y a conocerlos de verdad, ya que, como cita:
"Antes de enseñar lo que sea a quien sea, al menos, has de conocerlo, al menos, has de escucharlo, al menos, has de mirarlo."
Nos impulsa también a reflexionar, a buscar soluciones ante problemas, a involucrarnos y a apasionarnos con la educación.
Una lectura maravillosa. ¡Muy recomendable para docentes y familias!