Logan Reyes es un capullo, un cretino, el ser más egocéntrico del mundo... y voy a contarte su historia.
Y también la nuestra.
El mayor logro que Ben ha conseguido hasta la fecha como escritor ha sido redactar libros para famosos sin llevarse crédito por ello. Pero eso podría estar a punto de cambiar, y solo una persona se interpone en su camino: el capullo de Logan Reyes.
Ben lo tiene claro: el exparticipante del reality Un príncipe americano es un cretino egocéntrico sin remedio. Y ahora él tiene que transformar sus aventuras televisivas en un relato digno de ser leído. Trabajar juntos no será fácil, sobre todo cuando entre ellos saltan chispas cada dos por tres. Pero Ben necesita a Logan para prosperar como escritor, y Logan le necesita para limpiar su imagen. Lo que Ben no sabe es que lo que se ve en televisión no siempre es verdad, y la realidad puede ponerlo todo patas arriba... incluso su corazón.
Resulta complicado encontrar comedias románticas queer que no caigan en clichés heteronormativos —con tufo a estructuras de homofobia interiorizada— y que, además, encuentren buen equilibrio entre el vínculo de los protagonistas y al rechazo de la sociedad —que, por desgracia, es inherente a cualquier romance boyslove o queer—. Sin embargo, esta ficción me ha enamorado… me ha hecho sentir esa agitación en el estómago en los capítulos clave, ese placer de las buenas rom-com de los 2000 que cuesta olvidar.
Empecé el libro con buenas sensaciones porque el ‘enemies to lovers’ y un buen banter a mí me dan la vida… no obstante, poco a poco vemos un auténtico proceso de maduración y reflexión por parte de ambos protagonistas: Bennet se da cuenta de que perpetúa modelos de relación en las que él ya considera que no merece algo mejor… Logan percibe que el precio de la fama a veces es excesivo —y que la felicidad requiere sacrificios cuando se vive en los márgenes de un mundo heteronormativo y opresivo—.
El ritmo es perfecto, hay ‘time-skips’ para asentar los conflictos o el proceso reflexivo de los personajes. También mayor detenimiento cuando la historia lo requiere… un grupo de amigos críticos y que buscan lo mejor de ambos protagonistas, pero que al mismo tiempo son divertidos. Del mismo modo, una mirada a lo familiar, a la necesidad de reinventarse en modelos económicos donde lo rural ya parece no tener cabida… un desconcierto ante la búsqueda del éxito en modelos de vida no-neoliberales como el santuario animal…
En resumen, creo que se percibe que me ha encantado. Me sorprendo ahora mismo descubriendo más elementos post-lectura que me sorprenden, como la figura del padre de Bennet (y su gradual deconstrucción de la masculinidad cultural imperante y sus dinámicas de lo no-emocional) o la incursión de las redes sociales como modelo económico para una señora de mediana edad del Mid-West… Es decir, no os perdáis esta comedia romántica donde no todo es fácil ni fairy-tail coded… si no una historia que, dentro de lo inverosímil Hollywoodiense, se siente más real que ninguna otra.
Tras unos años viviendo en la Gran Manzana, el objetivo de Ben de convertirse en escritor parece haberse estancado, y por el momento solo ha conseguido ser un escritor fantasma escribiendo cosas para otros que nunca llevarán su nombre. Sin embargo, una gran oportunidad ha llamado a su puerta, si realiza con éxito cierto trabajo, la editorial acepta publicarle una de sus historias. El problema es que Ben debe escribir la biografía a Logan Reyes, el típico famosillo vanidoso y superficial que consiguió su fama por participar en un reality show de esos a los que la gente finge ir para encontrar el amor, aunque en realidad solo quieren relevancia. Pese a que los primeros encuentros entre Ben y Logan no auguran un buen entendimiento entre ambos, Ben comenzará a dudar, ¿es Logan realmente tan superficial como aparenta, o hay algo más debajo de esa bella capa exterior?
Siempre he sido de esos lectores a los que las historias románticas le aburrían, sin embargo, en los últimos años he empezado a replantearme hasta donde es cierta esta afirmación, ya que si sumo mi amor creciente, y cada vez más obsesivo, por las series BL asiáticas, a algunos de las libros románticos que he disfrutado en los últimos años, intuyo que quizás esto no sea del todo verdad. Leer “Logan Reyes ya no es un capullo” ha sido una catarsis total, un momento de iluminación, donde he comprendido que el problema nunca ha sido el romance o la comedia romántica en sí, sino más bien que no podía verme reflejado en esas historias. Uno puede consumir una, dos y hasta ciento cincuenta mil historias románticas heteronormativas y disfrutarlas, pero quizás, cuando llega a la ciento cincuenta mil y una se aburre y se plantea la siguiente pregunta ¿por qué sigo consumiendo esto que me suena siempre a lo mismo y nunca me representa? Afortunadamente la cosa está cambiando y vivimos una época que, sin ser perfecta, sí nos ayuda a acercarnos a muchas historias donde podemos sentirnos identificados y comprender lo que experimentan sus personajes e, incluso, permitirnos volver a ser adolescentes por un momento y desear formar parte de la propia historia.
Todo esto es lo que he experimentado mientras leía “Logan Reyes ya no es un capullo”, he disfrutado cada página como el adolescente que podría haber sido, si en su momento la sociedad me lo hubiera permitido, pudiendo fantasear que estas historia bonitas me pudieran ocurrir a mí. La historia de Ben y Logan me ha hecho reír, ha logrado ponerme nervioso y emocionarme hasta las lagrimillas. Y emocionar por algo bonito, resulta mucho más complejo que conseguirlo por algo triste. Al final, además de representar más realidades que las de siempre, he aprendido que para que me pueda gustar la comedia romántica, como cualquier otro género, solo necesita estar bien hecha, y es lo que he encontrado en la novela de Jorge Cienfuegos, cosa con la que no me he topado mucho anteriormente.
Por ejemplo, una cosa que suelo sentir en mi, por ahora, breve camino por la comedia romántica es que los personajes secundarios suelen estar muy desdibujados, y las interacciones de los protagonista están única y exclusivamente encaminadas al momento romántico (o erótico) posterior, como si el resto no importase, ya que el objetivo solo es llegar a ese inminente momento. Pues estas son dos cosas que no ocurren en esta novela. Los secundarios, pese a no tener tanto peso como los protagonistas, están bien creados y son igual de interesantes cuando aparecen en escena, y los momentos que comparten Logan y Ben tienen sentido, a veces son más divertidos, otras veces más intensos o profundos, pero siempre se sienten llenos de contenido. No he sentido ningún vacío, como me ha pasado con otros libros como por ejemplo “Rojo, blanco y sangre azul” que lo sentí muy vacío en su fondo, por compararlo con una obra que podría ser similar.
Además, me cuesta encontrar libros con un humor que realmente me haga gracia, por lo que he valorado muchísimo que esta novela me haya sacado carcajadas todo el tiempo. La mejor amiga de Ben, Lexi, tiene tantas salidas de tono que es imposible no adorarla desde la primera página. Y luego, lo que para mí ha sido lo mejor de la historia ha sido el enemies to lovers de los protagonistas, que era otro cliché que pensaba que jamás me podría gustar, y mira, sorpresas te da la vida y todas me las he llevado con esta novela. El caso es que los protagonistas se relacionan mediante constantes pullitas muy divertidas, y pese a que las pullas irónicas e inteligentes no se pierden, esto va transformándose poco a poco en algo más, sintiendo que el tránsito de una cosa a la otra se da a un ritmo lógico y realista, no de una página a otra, como he visto en infinidad de ocasiones.
“Cuando conocí a Logan Reyes, pensé que solo un necio dejaría que le rompiera el corazón... Ahora, cuando pienso en él, solo me pregunto quién podría evitar que se lo rompiera”. No puede existir una mejor cita para describir lo mucho que he adorado a Logan, ese guaperas superficial y creído, pero que encierra a un persona tierna y Ben, el cual se siente poca cosa y al que le cuesta abrirse a los demás, pero que en el fondo solo busca ese gran romance de película que todos nos merecemos. No sabéis lo mucho que he disfrutado con ciertas escenas peliculeras que estoy cansado de ver con chico y chica, pero esta vez con dos chicos. Es que me he derretido hasta el punto de acabar el libro, queriendo releerlo acto seguido. He releído algunos pasajes, no me voy a esconder.
🏵 “Logan Reyes ya no es un capullo” ha supuesto para mí la revancha de todos aquellos que veíamos todas esas comedias románticas de jóvenes y no nos sentíamos representados, y que pese a que podíamos llegar a disfrutarlas, siempre nos faltaba ese algo que nos hacía sentir que todo era muy bonito, pero que no era para nosotros. Pues mira, llegó nuestro momento, aquí están nuestras historias, y también tenemos derecho a fantasear con que nos griten amor eterno en medio del tráfico de una atestada calle de Nueva York y nos den un enorme morreo. No sé si es un libro perfecto, pero lo que sí se es que a mí me ha hecho disfrutar como si fuera de nuevo un adolescente y eso se merece sus cinco estrellas. Gracias al autor por esta joyita, que pienso releer, porque Ben y Logan se han convertido en una de mis parejas favoritas de la literatura. ¿Es soñar muy grande que hagan una adaptación cinematográfica? Arroba Netflix.
Tras leer su bilogía de fantasía, esta ha sido la primera vez que he leído al autor en el género de la comedia romántica.
La evolución de los personajes a lo largo de la trama me ha conquistado. Este enemies to lovers goza de un sentido del humor muy elaborado. Hay diálogos muy ocurrentes y escenas que te dejan pegado a sus páginas.
También me gustó mucho el tiempo que el autor se toma para que los protagonistas fluyan de manera natural.
Los personajes secundarios me han conquistado por completo. Están muy bien definidos y cada uno de ellos es parte fundamental en la historia.
Como conozco el sentido del humor de Jorge, confiaba mucho en esta historia y sabía que no me decepcionaría. Y es que no solo no me ha decepcionado, sino que ha superado con creces mis expectativas. Solo puedo recomendaros que la leáis porque os va a enamorar.
¡Y atención a los agradecimientos! Hay una información muy importante ahí y que podría generar mucho debate. No os quiero hacer spoiler de ello, pero me alegro de la decisión de Jorge 👏
Diría que no soy muy exigente con las comedias románticas, porque las uso para descansar entrelecturas, pero no es muy cierto. Tengo manías muy concretas: no me gusta el sexo en mi comedia romántica (para eso busco otras lecturas, gracias y quiero devolver los momentos incómodos de romcoms que no entienden esto) ni me gusta el drama en mi comedia romántica (para eso, de nuevo, busco otras lecturas; lo de la lágrima también lo quiero devolver), así que quizá no sea tan taaaan fácil que me gusten. O no es tan fácil hacerlas bien.
Por suerte, 'Logan Reyes ya no es un capullo' cumple muy bien con mis premisas y con mucho gusto. Es divertida, los personajes son encantadores a su manera desquiciante, lo que vuelve los diálogos de lo más entretenidos y las escenas muy majas; el amor me lo creo a la perfección y cada giro, aunque es el que toca, ha sido como agradable, de volver a algo muy cómodo y no manido. Y creo que funciona bien porque cumple con mis exigencias también: la dosis de erótica es apropiada para lo que quiere contar, ni más ni menos; y el drama es el justo para que no sea algo completamente vacío, sino una historia sincera, bien construida en la profundidad pero sin buscar hacer un panfleto cuando no le toca.
Pero, además, es que el autor, una vez más, es ingenioso. Creo que por eso funciona todo tan bien, porque la narración es ocurrente y divertida, con golpes ingeniosos, y sabiendo cuánto se ríe incluso del género un poquito (o de los tropos). Me gusta que la narración sea divertida, porque cuando a lo mejor el resto podría no funcionar, eso lo aguanta bien, y es algo que aprecio mucho en estas novelas, porque lo difícil en realidad está ahí: que parezca ligero y algo para leer sin exigencias, solo por entretener, cuando conseguir ese tono no lo es en absoluto.
No suelo hacer reseñas largas (por falta de tiempo, sobre todo), pero... este libro la merece. Así que permitidme, por una vez, El otro día fui a una presentación que Jorge hizo en una librería. Comentó que le gustaba crear su propia interpretación de las clásicas comedias románticas. Y esto es justo lo que tenemos aquí. No le falta cliché por mencionar (y reinterpretar), no le falta nada de lo que una lectora habitual del género (como yo) espera encontrar en este tipo de romcom y, sin embargo, tiene un toque especial. La pluma de Jorge engancha, envuelve, y te hace sentir dentro de una peli de Julia Roberts, pero actualizada. Porque esto no es solo una comedia romántica. Tiene una profundidad, un mensaje, y una forma de hacer sentir que va mucho más allá. Me ha hecho tomar conciencia de cosas que ya intuía. Ojalá el mundo siga avanzando. Gracias infinitas, Jorge, por "aprender" de Logan y poner tu granito de arena. Y gracias, también, por un libro REDONDO, al que no puedo ponerle ni una sola pega. Que me ha mantenido pegada a sus páginas, me ha hecho sonreír, reír a carcajadas limpia... y emocionarme. ❤️
¿El contenido es predecible? Lógicamente. ¿Me importa? Pues no. Me ha encantado. Este libro era justo lo que necesitaba, un libro súper entretenido que, literalmente, he tenido que devorar el libro en un día y me tenga kicking my feet in the air and giggling. Un beso pa este muchacho y que siga escribiendo muchos libros más
Algo tenía este libro que me decía que me iba a gustar. Quizá fuese lo colorido de la portada o la fuerza del título… Pero lo cierto es que no necesité buenas opiniones para añadirlo a mi lista de la compra (aunque un par de estas agilizaron la gastación jajaja).
Nuestro único narrador en esta historia es Bennet, un chico de un pequeño pueblo de Kansas que lleva años en Nueva York, intentando cumplir el gran sueño, como tantos que lo rodean. En su caso, su objetivo es conseguir publicar sus obras en una editorial y vivir de ello, de su pluma. ¿La realidad? Ninguna editorial le han dado aún su oportunidad, y lo único que ha conseguido es publicar varios libros mal pagados que, en realidad, los firman otras personas ya que él solo es su *escritor fantasma*.
Me encanta primero que se meta esta figura en la novela. Creo que en el ámbito hispanohablante mucha gente no es consciente de lo habitual que es esta figura (y los que saben que existen se creen que solo están para las novelas de los famosetes a los que publican un libro por su fama y tirón).
Pero entonces llega la gran oportunidad de Ben: escribir la biografía de Logan Reyes, ¡con su nombre en el portada!, y si esta tiene éxito, publicar sus propios manuscritos.
¿El problema? Logan Reyes es un capullo.
¿Qué puedo decir de Ben y de Logan? Tienen una química brutal, y no me refiero a la atracción sexual. No. Desde su primer encuentro y tropiezo en la cafetería, los tira y afloja entre ellos son habituales y muy divertidos. No solo se lanzan pullas y dejan claro que no se aguantan, sino que además a veces cruzan los límites y entre faltadas y momentos de vulnerabilidad ambos se van conociendo de formas que ninguno anticipaba tras su primera catastrófica reunión.
En esta comedia romántica no solo se explora un *enemies to lovers* ligero y predecible (sí, no os voy a mentir, hay muchas cosas que entre el título y demás se ven venir, pero es de esos casos en los que te da igual. Tú sigues leyendo, absorta y enganchadísima, para ver cómo se suceden las coas entre ellos y alcanzan su final feliz), también nos metemos de lleno en la hipocresía y en la superficialidad del mundo de la televisión.
Con Logan, pese a que no narre desde su punto de vista, y también a través de los ojos de Ben, vemos la cara más fea de la televisión. Esa que todos sabemos que existe, pero que muchos parecen obviar ya sea consciente o inconscientemente. ¿Alguien se cree que los *realities* sean verdaderos? ¿O que los famosos se muestran tal cual son ante el público y no la versión aceptable que sus fans quieren que sean?
Es una historia que, sin resultar pesada, critica una situación real que no solo nos vende una imagen ficticia del amor y de la realidad, sino que además invisibiliza a todos aquellos que se salen del patrón establecido y que, si quieren hacerse un hueco en el mundillo, tienen que ocultar quiénes son realmente.
Y entre tanto, el romance se va cociendo a fuego lento, mientras Logan y Ben pasan de ser dos personas muy diferentes llenas de prejuicios a dos chicos que se entienden, se apoyan y se gustan. Todo esto rodeado de personajes secundarios maravillosos como los amigos de Ben (¡menuda pandilla!), su excéntrica jefa y, en menor medida, las familias de ambos.
Es una novela corta, ligera y que se lee en un suspiro (literalmente me lo he leído en un día, y es que los capítulos vuelan ante tus ojos y no puedes parar de leer). Mi primera incursión en la pluma del autor y me ha gustado mucho. Ya tenía sus anteriores libros en mi lista de deseos aunque estos son de fantasía, ya que esta es su primera comedia romántica, y ahora me quedo con más ganas de descubrir su pluma en otro género y ver si me convence tanto como me ha convencido con este.
*pendiente de reescritura porque la he escrito con postmigraña pero se entiende el concepto*
Últimas noticias: Logan Reyes ya no es un capullo. Es algo que les sorprenderá, queridos telespectadores, pero todo parece indicar que Logan Reyes, que le robó el corazón a todo un país cuando quedó finalista en el conocido reality Un príncipe americano y que se lo devolvió a patadas roto y maltrecho cuando fue descubierto orinando en plena calle y teniendo múltiples escarceos amorosos, parece que se ha redimido de todos sus pecados y ha demostrado que es una persona de carne y hueso y no a marioneta de una productora malvada. ¿Quieren saber más? Pues continúen leyendo.
Leer Logan Reyes ya no es un capullo es como leer tu peli romcom favorita de mediados de los 2000, esa que te ves los domingos tristes antes de volver al trabajo, cuando has roto con tu mejor amiga o cuando estas a 38 de fiebre, no te apetece pensar y necesitas, por un momento, huir a un sitio más feliz, con personas reales que viven situaciones que no lo son tanto. Jorge Cienfuegos sabe muy bien lo que hace cuando nos pone ante las narices esta historia, y según avanzamos la lectura, somos es perfectamente conscientes de que el autor es totalmente conocedor de los recursos, clichés, golpes de efecto y giros de trama más típicos del género. Porque una romcom tiene que ser eso: una comedia con una trama principal romántica, con su dosis muy muy pero que muy justita de drama, que pueda tocar temas serios pero sin olvidar que aquí hemos venido a pasarlo bien.
Y es que Ben y Logan pueden parecer el agua y el aceite: la primera impresión es nefasta pero saben que están condenados a trabajar juntos. De los dos, quien lleva la voz cantante es sin duda Ben, ya que la historia ocurre desde su punto de vista, y aunque debido a esto Logan pueda tener momentos de chico de plástico deshumanizado, poco a poco vamos dándonos cuenta de que es por la visión que tiene Ben de él. Es bonito ver como poco a poco se van haciendo amigos para después volver a odiarse para después… detrás de estas idas y venidas además hay un mensaje muy potente que, aunque le da cierta seriedad a la historia, no lo convierte en una tragedia shakesperiana. Según avanza a historia, se introducen punchlines, gags y demás recursos que nos recalcan lo muy consciente que es el autor de que esto se trata de una comedia romántica: casi rompiendo la cuarta pared, leyendo la mente del lector, Jorge hace uso de recursos y personajes para reírse de sus propios protagonistas (en especial Ben, mi Ben) haciéndonos partícipe de una especie de broma privada, un secreto que compartimos con la novela. Con estos recursos Jorge parece decirnos “si, soy consciente de esto, es intencional, puedes relajarte” y crea una complicidad que es difícil de conseguir en la comedia.
¿Nunca os ha pasado que leéis un libro de romance, sea romcom o no, y os falta algo? ¿Que el peso de la trama cae demasiado en la pareja protagonista? ¿Que os estais ya aburriendo de que no haya hueco para respirar y de que los personajes secundarios no solo no aporten nada, si no que parezcan NPC con sus frases preprogramadas? Porque a mi si. Logan Reyes ya no es un capullo es un libro de poco más de 300 páginas con márgenes muy grandes que consigue lo que no consiguen libros de romance de 600 páginas: que el entorno de los protagonistas tenga relevancia y se luzca y además, aporte en la trama principal. Me parece algo tan fundamental y a la vez tan complicado de hacer, que es algo digno de destacar. Tenemos a Lexi, tenemos a Julia, tenemos a Hassan, a los padres de Ben, a los de Logan, a… tenemos a todos los personajes que hacen que la historia tenga una visión global, perfecta y redonda, personajes que nunca sobran, con sus historias y sus preocupaciones que a la vez aportan a los protagonistas. Si no fuera por todos esos personajes que les rodean, quizás esa primera reunión, tan fatídica se hubiera quedado en eso y no hubieramos llegado a la conclusión final: Logan Reyes ya no es un capullo (y quizás nunca lo fue).
Poco más que añadir: sin con todo esto no os he convencido de que Logan Reyes ya no es un capullo y no os entran ganas de averiguar por qué leyendo este libro, quizás no haya nada que hacer por vosotros. Lo siento mucho, yo lo he intentado.
Que bien entra una comedia romántica queer que de verdad te hace reír y te engancha de una manera que no puedes parar de leer.
Ademas, están todas las subtramas tan bien llevadas que en ningún momento te planteas qué pintan ahí esos secundarios sin personalidad. Aquí hasta los de "Vibraciones Anales" importan.
No me voy a cansar de recomendarla porque, efectivamente, Logan Reyes ya no es un capullo.
Muy linda comedia romántica! Me hizo reír fuerte varias veces con frases de Julia y de Lexi (que están re locas). Me gustaron mucho las escenas de las trivias y, por supuesto, los momentos entre Logan y Ben. Los insultos y las escenas de romance (aunque no fueron muchas). Me encantaría que lo adaptaran a peli o serie! No sé, yo la tiro… 🥰
Una comedia romántica muy entretenida y de lectura ágil. Y que los capítulos sean cortitos de agradece.
La ambientación en Nueva York y alrededores es muy guay. Y el grupo de amigos que tiene Ben es muy interesante, aunque algunos de ellos no aporten mucho a la trama general.
Ben es un personaje muy divertido y con muchas capas que vas descubriendo a lo largo de la historia. Aunque parece que no, tiene las cosas muy claras y sabe bien lo que quiere en la vida (tanto laboral como personal). 😀
De Logan la verdad es que me esperaba algo más de desarrollo de personaje. Se me queda un poco superficial. Como que no termino de conectar con él del todo. Tal vez si el libro estuviera narrado a dos voces, habría sido mucho más fácil empatizar con él. 🙄
Libro ligero y entretenido sin muchas más pretensiones aparte de hacerte pasar un buen rato para desconectar y no pensar en nada. 👍🏼
Tal vez haya sobredimensionado un poco la valoración, pero tampoco merecía una nota "mediocre". 🤷🏻♂️
Me ha gustado muchísimo, no podía soltar el libro de lo enganchada que me tenía. Está muy bien escrito y sus personajes muy bien construidos. La relación entre Logan y Ben es divertida con un tira y afloja que te mantiene en tensión. El único motivo por el que no le doy más nota es porque me hubiera gustado ver un poco más de su relación como pareja, al menos un capítulo o dos, y quizás algunos momentos juntos más mientras se estaban conociendo. Lo único que no me ha gustado es una escena en la que Ben le hace un comentario demasiado cruel a Logan y no se disculpa hasta que Logan, capítulos después, se lo menciona.
Me ha gustado mucho. Muchísimo. Posiblemente de las mejores romcoms que he leído. Si bien hay un par de momentos que me han sacado de mis casillas, en general he sido incapaz de soltarlo y solo he tardado "tanto" en leerlo porque me obligaba a dejarlo para que me durase más. El DRAMATISMO del final me ha dado años de vida. Quizá, y esto es algo muy personal, me he quedado con las ganas de alguna escena sexual completa, pero bueno, también entiendo por qué no las hay. En resumen, recomendadísimo.
Me ha encantado, una romcom perfecta que, aunque puedes intuir que va a ocurrir, te hace disfrutar de cada página y cada capítulo. Jorge siempre es un acierto porque disfruto tanto -tantísimo- con sus libros que me evado de la realidad (y de las responsabilidades) al leerle. Gracias por esas palabras en los agradecimientos y por defender tus ideales!!
se lee rápido y no se anda con rodeos. aunque a veces me hubiera gustado que explicasen más cosas en vez de saltarse directamente una parte de la historia. me esperaba un poco más de "acción"
Me ha gustado mucho ☺️♥️ Cumple con el cometido que se le pide a toda romcom: diversión, tensión entre los protagonistas, dosis justas de drama y buenos secundarios que dan sal a la trama.
Se lee rapidísimo: el estilo de escritura es directo, sin irse por las ramas y sin detenerse en descripciones insignificantes. Y el pique dialéctico entre los dos protas me enganchó cosa mala 🤭😆 simplemente genial.
Leyendo el epílogo del autor, me doy cuenta de cuánto queda aún por superar en cuanto a prejuicios y homofobia. Y me alegro muchísimo de que el autor lograse mantener la historia la cual se la imaginó desde el principio 👏🏻
Qué pena da el hecho de que haya gente de que se niegue a leer un libro solo porque los que se enamoren en él sean dos hombres. Ellos se lo pierden, pues muchas de las mejores novelas románticas que he leído eran con parejas homosexuales. El amor es amor, independientemente del sexo o género de quienes lo comparten.
Se lee super rápido. Aunque lo empecé en septiembre leí super poco un día y lo tuve que dejar por cuestiones personales. Lo he retomado esta semana y wow.
El desarrollo de la trama sigue una línea de conflicto perfecta. Los personajes son sencillos y a la vez particulares para poder cogerles un cariño entrañable.
Mi personaje favorito ha sido Logan Reyes.
Hacia mucho tiempo que no leía una romcom que tuviera tanto romance como comedia. Porque muchas veces solo se centran en el romance. Jorge Cienfuegos utiliza el sarcasmo de una manera espectacular es imposible no reírse con el.
Ha sido el libro que necesitaba para sentirme mejor y pasar un buen rato de verdad en una época que está siendo bastante dura e incierta.
Además de que hace críticas sociales verdaderamente importantes sobretodo para el colectivo LGBT+.
Y el epílogo es uno de los mejores epílogos que he leído nunca porque cierra absolutamente todas mis dudas.
Porque a veces las personas somos idiotas y nos hace falta estar a punto de perder a alguien para valorarlo. Y en otras ocasiones somos aún más idiotas, y tenemos que darnos de bruces con nuestros peores recuerdos del pasado para apreciar los regalos del presente.
En realidad, no sé definir lo que quiero sin pensar en él y en nuestra dinámica. Quiero conocer a alguien que me despierte ese mismo nerviosismo en la boca del estómago y que me anime a pensar formas creativas de insultar sin insultar. Quiero a alguien que me enerve con verdades humillantes sobre mí mismo que me niego a admitir, pero que también me haga sonrojar y sonreír y esforzarme por idear un contraataque. Solo eso. Simplemente.
Es raro que a veces nos veamos mejor a través de los ojos de otra persona, ¿no es verdad? Crees que lo tienes todo claro, y entonces llega alguien que te ve de otra manera. Que te hace verte de otra manera.
A veces una necesita leerse una comedia romántica ligerita y divertida para recargar pilas lectoras y seguir con su vida.
El libro se lee en nada. El autor tiene un sentido del humor y un ritmo que hace que te enganches enseguida y que la lectura sea en todo momento amena y agradable.
He de decir que los personajes principales me han parecido algo cargantes, porque eran incapaces de ser sinceros el uno con el otro, y casi todas sus interacciones terminaban en peleas que escalaban muy rápido. Eso sí, a Lexi la he amado.
Aun así, me ha gustado el desarrollo de ambos y sus conflictos internos. A su manera, ambos luchan contra sus prejuicios 3 inseguridades. Creo que es importante que se hable de cómo no quererse o aceptarse a uno mismo te lleva a aceptar relaciones y oportunidades laborales que no son buenas para ti.
Hace un tiempo leí dos libros de este autor, que casualmente fueron sus primeras obras. Cuando vi que este libro lo había escrito el mismo autor, ni me lo pensé, lo compré y me gustó mucho. Jorge Cienfuegos es un español afincado en Estados Unidos, escribe BL y tiene una prosa muy amena. Éste libro está lleno de humor con personajes con los que empatizas desde el momento uno y un romance de esos que te dejan calentitos el corazón, con un toque reivindicativo sobre porque determinadas personas tienen que obviar a su verdadero yo para triunfar en el mundo del espectáculo. Lo recomiendo al 100%