Libro que me es absolutamente imposible de recomendar.
Uno llega a él con la esperanza de aprender un poquito más acerca de las bases, aplicaciones y beneficios del movimiento Barefoot y acaba teniendo que masticar toda la parafernalia pseudocientífica del autor.
Parte de un concepto correcto (Caminar descalzo es bueno) y 250 páginas después termina en el mismo concepto sin haber apenas desarrollado ni a nivel anatómico ni fisiólogico todo lo que ello conlleva. Ni mucho menos científico. Eso sí, por el camino te has tenido que tragar de que caminar descalzo transmite electrones libres de la madre tierra a tu organismo (?), que los pies son un reflejo del resto de partes corporales gracias a la reflexologia podal china (??), que el psoas es el músculo "del alma" y que antes de entrenar deberías tratarlo con un masajista un par de semanas (???) o que si quieres caminar bien antes tienes que liberar tus fascias con una pelota de tenis (????).
No solo eso, sino que el autor se envalentona a dar vacíos consejos vitales (ayuna, ve al osteópata, toma el sol sin temer a los melanomas...) más lindantes con libros de autoayuda y de chamanería que con el carácter aparentemente científico que el libro pretende ser. Todo ello amparado en sus "experiencias vitales" (yo lo hago y creedme, funciona!) y sus "experiencias con más de 1000 pacientes". Miedo me daría ser uno de ellos.
Solo quiero concluir con que en estos tiempos la transmisión de conocimiento está tremendamente ligada a unas redes sociales donde la realidad pasa a un segundo plano y en las que lo que importa es venderlo bonito y vender más. Se describe a sí mismo este autor en la cubierta de su libro como "divulgador en redes sociales y coach internacional del movimiento" (qué carallo es un coach del movimiento?). Estoy convencido de que si mi primer contacto con el autor hubiese sido a través de su Instagram hubiera tardado mucho más tiempo en llegar a conclusiones para las que solo me hicieron falta las primeras 50 páginas de su panfleto.
En resumen... no leáis este libro aquellos que estéis a tiempo.
Fantástico, si quieres evaluar tu vida a nivel físico y mental puede ser un gran primer paso. Incluso sabiendo muchas de las cosas que cuenta me ha sido muy útil seguir el viaje que nos propone y he sacado muchas ideas para seguir mejorando mi salud y mi movimiento. Lo recomiendo muchísimo.
El libro me invito a prestar atención al movimiento cotidiano, a mis pies, la salud postural, tiene ideas interesantes que son una buena entrada a temas muy complejos.
Pero me deja bastantes dudas, realiza generalizaciones y saca conclusiones contundentes de afirmaciones que pueden variar segun contexto. - Decir que existen 5 sentidos es reduccionista, cuando la neurociencia distingue múltiples modalidades sensoriales adicionales. - La especialización cerebral existe, pero actualmente sabemos que muchas funciones complejas no dependen de una única estructura aislada, sino de redes distribuidas que interactúan entre sí. Por eso algunas explicaciones del libro me parecen excesivamente simplificadas. - Afirmar que la postura puede «hackear» nuestras emociones me parece una reducción excesiva de procesos emocionales tremendamente complejos. Existe evidencia de una relación bidireccional entre cuerpo y emoción, pero de ahí a presentar la postura como una herramienta capaz de «hackear» nuestras emociones hay un salto importante. Utilizar, por ejemplo, que un niño deje de llorar al elevarle la cabeza como demostración de este mecanismo me parece insuficiente para explicar algo tan complejo. - Saca conclusiones de investigaciones que no son para nada recientes. ... asi y más.
No me molesta que trate temas energéticos o de terapias alternativas, de hecho considero que la integración de estas con la ciencia nos pueden dar respuesta a muchos desafios humanos.
Como libro de motivación o para generar mas conciencia corporal pasable. Pero no tiene el rigor científico que ameritan temas como la biomecanica, la fisiología o la neurociencia. Me hizo cuestionar muchas cosas incluso el propio libro.