Oro en las grietas es merecido ganador del XXXIX premio de poesía Hiperión. El jurado destacó en él su perfección y belleza formal al servicio de los temas vitales más trascendentes como el amor, la amistad y la poesía, aludiendo en el título y en el contenido a la técnica japonesa de restauración de porcelanas con oro, conocida como Kintsugi.
Qué difícil es crear un buen verso y el poeta nos regala un buen puñado, otros más cotidianos y unos cuantos que ni fu ni fa. (Es quizá el coste de invertir e ilusionar con una línea clara, y pasar después a oscurecer el verbo, a alambicar el sustantivo y el adjetivo).
Tal vez es un libro de más a menos en cuanto a intensidad y belleza: del tierno desamor revelado, a la cotidianidad de los días.
Gracias a Lorenzo por empezar el poemario con una frase de ABBA y por cada puñalada cerrada con oro que me ha supuesto este poemario que ha caído en mis manos justo cuando lo necesitaba.
El premio Hiperión de este año vuelve a la moda que hubo tiempo atrás de intercalar haikus y tankas en las composiciones. Aquí tiene todo el sentido, pues la relación que se acaba está evocada desde el arte del kintsugi, y ciertamente son estos los poemas más interesantes del libro. Aunque "23 de mayo-10:38" es una maravilla.