Lo que consigue Miguel Ángel en este libro es único. Ahora todos queremos ser parte de la Almenara.
Capítulos increíblemente bien hilados, partes donde se nota que el autor desnuda su alma y una historia diferente, plagada de referencias reales y contagiada de periodismo sobre la naturaleza que tanto me ha gustado leer.
Un libro para aprender y para encontrarse uno mismo gracias al intento de Miguel Ángel de encontrarse él.
Me emociona como hace mucho tiempo que no lo hacía un libro. Perfectamente estructurado e hilvanados los capítulos, se van desarrollando con gran coherencia y sin darte cuenta te rozas con la piel del personaje, con la del mismo autor. La novela es de lectura fácil y rápida. Humana. Técnica y orgánica. Desde los primeros cinco minutos de inmersión, empecé a recomendar el libro a mí gente.