En La muñeca, Edward regresa a Iyot Lock, al caserón decadente en el que vivía su tía. Ahora que ella ha muerto la casa está igual que hace cuarenta años: oscura, llena de premoniciones y de recuerdos; como el de aquel verano en que su prima Leonora, una niña maligna y consentida, enloqueció cuando nadie le regaló la muñeca que tanto ansiaba. «Eran casi las nueve, el sol caía tras un velo de nubes violeta y me había perdido.» Así arranca La mano pequeña, el aterrador relato de Adam Snow, un anticuario que después de visitar a unos clientes se desvía de la carretera y se adentra en un camino cada vez más estrecho que lleva a una casa... ¿Estará abandonada? ¿Por qué una fuerza oscura le arrastra hacia el interior? Cierra el volumen la escalofriante historia de El hombre del cuadro. Theo, un experto en arte, se siente extrañamente atraído por un óleo con una escena del carnaval veneciano que consigue comprar en una subasta; pronto se dará cuenta de que alguno de los personajes representados parece tener vida propia...
«El hombre del cuadro es un relato lleno de tensión, misterio y vividez.» The Times
«Nadie agita el corazón como Susan Hill.» The Daily Telegraph, sobre La muñeca
«La mano pequeña es una historia de fantasmas escalofriante, una especialidad que Hill ha hecho suya.» The Bookseller
«Los libros y la lectura son el hilo conductor de mi vida desde que empezara a leer mis primeras historias con dos años. Setenta años después son, aparte de mi familia, lo más importante para mí. Me enriquecen, me dan placer, diversión, sentido, amistad... No puedo imaginar una vida sin libros; es un privilegio ser una escritora y compartir el don de la lectura con otros.» Susan Hill
Susan Hill was born in Scarborough, North Yorkshire in 1942. Her hometown was later referred to in her novel A Change for the Better (1969) and some short stories especially "Cockles and Mussels".
She attended Scarborough Convent School, where she became interested in theatre and literature. Her family left Scarborough in 1958 and moved to Coventry where her father worked in car and aircraft factories. Hill states that she attended a girls’ grammar school, Barr's Hill. Her fellow pupils included Jennifer Page, the first Chief Executive of the Millennium Dome. At Barrs Hill she took A levels in English, French, History and Latin, proceeding to an English degree at King's College London. By this time she had already written her first novel, The Enclosure which was published by Hutchinson in her first year at university. The novel was criticised by The Daily Mail for its sexual content, with the suggestion that writing in this style was unsuitable for a "schoolgirl".
Her next novel Gentleman and Ladies was published in 1968. This was followed in quick succession by A Change for the Better, I'm the King of the Castle, The Albatross and other stories, Strange Meeting, The Bird of Night, A Bit of Singing and Dancing and In the Springtime of Year, all written and published between 1968 and 1974.
In 1975 she married Shakespeare scholar Stanley Wells and they moved to Stratford upon Avon. Their first daughter, Jessica, was born in 1977 and their second daughter, Clemency, was born in 1985. Hill has recently founded her own publishing company, Long Barn Books, which has published one work of fiction per year.
Librarian's Note: There is more than one author by this name.
no sé decir cual me causó más miedo, pero definitivamente las tres fueron espeluznantes y me gustaron mucho. Tenía ganas de leerme algo que me diera miedo y estos tres cuentos no me decepcionaron. Los recomiendo.
Me hizo especial ilusión recibir este libro ya que hacía bastante tiempo que no leía nada de terror, y me apetecía muchísimo. Además, tratándose de relatos cortos, me venía fenomenal para compaginarlo con mis otras lecturas. Aun así, lamentablemente, tengo que decir que no me ha gustado. Si bien la primera historia resulta interesante, al leer el resto te das cuenta de la repetición constante de recursos, y de que la estructura es exactamente la misma en los tres relatos. Si no fuera porque están claramente separadas pensaría que todo le ocurre a la misma persona. Los argumentos en los tres casos resultan interesantes de manera innegable, son carne de cañón para crear tramas escalofriantes. Pero el desarrollo de la acción, a pesar de tratarse de historias cortas, se hace lento y repetitivo. En ningún momento he conseguido sumergirme en la sensación de expectación y temor que se presupone de un libro con estas características. Me habría gusta poder disfrutar más de él ya que, en un principio, parecía tenerlo todo para ser una lectura perfecta. Por desgracia, en este caso, me ha dejado totalmente helada, y no precisamente de miedo.
Mi historia favorita fue el de la Muñeca luego el hombre del cuadro y el que menos me gustó fue la mano pequeña esta historia se me hizo tediosa y poco interesante... Las otras dos si son más llevaderas y entretenidas aunque nada relacionado a un cuento o relato que te proporcione miedo o terror alguno, quizás cierto grado de escalofrío pero en pocas escenas así que las personas que no están muy familiarizadas con el terror lo pueden leer perfectamente, por otra lado pues en líneas generales está bien, es lo que puedo decirles.
Este libro está compuesto por #tresrelatos de aproximadamente setenta páginas cada uno. Por norma, las historias de fantasmas causan miedo, ¿no? Pues de las tres, con la única que he conseguido sentir algo de ese #miedo ha sido con la primera, las otras dos... Bueno, podríamos decir que no han cubierto mis expectativas. Sí que es cierto que después de cualquier cosa relacionada con una muñeca de porcelana, todo lo demás queda relegado a un segundo plano en cuanto a pulsaciones. Las historias se me han hecho algo largas y algo tediosas, aunque no lo suficiente como para abandonar la lectura.
No sé si está historia sea anterior a la mujer de negro, pero da esbozos de esa novela, el mal encarnado en una mujer, que no importa lo que hagas no encontrará redención y seguirá propagado esa maldad, no importa si los afectados no tenían nada que ver con ella en un principio. Esto es solo para el cuento de El Hombre del cuadro.