La relación de tres amigos de la infancia se desmorona cuando Shunsuke le confiesa a Ayu sus sentimientos, pero la repentina muerte del muchacho lo pone todo en una nueva perspectiva.
Ayu y Takumi comparten sus emociones al hablar sobre Shunsuke y, al día siguiente, Takumi cambia por completo su actitud hacia ella y le promete que la protegerá a partir de entonces. ¿Qué verdad se oculta tras la misteriosa muerte de Shunsuke y qué les depara el destino a nuestros protagonistas?
Bueno, esta mugrosa historia me destrozó. Hizo que me replanteara el valor de las risas y de los momentos tranquilos, que muchas veces damos por sentado por estar buscando constantemente "emociones fuertes". Los tres protagonistas son personajes muy humanos y aunque Ayu y Takumi caen un poquito en los clichés del Shojo, la verdad es que sí se salvan, debido a la profundidad de sus pensamientos y la complejidad de las relaciones que los envuelven.
Segunda lectura del año y terminé llorando. Y sin dudas, mis primeras 5 estrellas.
Un manga que me habría gustado mucho más hace una década que ahora. Creo que su principal problema es que no sabe lo que quiere contar y pasa de un slice of life a un thriller de misterio de forma súbita y sin mucho sentido ni consecuencia. Claro que, si lo quitas, a lo mejor se te queda en un tomo de recuerdos y otro de duelo que no debía saber muy bien cómo finalizar. En fin, que sí me ha gustado, pero lo he leído pensando un poco lo que podría haber sido en lugar de lo que era.